Entrevista > Teresa Albero / Soprano lírica
La soprano lírica Teresa Albero cuenta con una de esas voces tocadas por una varita mágica. De ese talento ha sido consciente desde pequeña, aunque tuvo que cruzarse en su vida una profesora, Ana Mª Sánchez, para que pudiera demostrar lo que lleva dentro.
“Estoy en un excelente momento vital y muy segura de mí misma”, sostiene, satisfecha. Además, hace menos de un año ha sido mamá, de Alma, “y su llegada me ha cambiado todavía más la vida, a mejor”.
Después de una exitosa actuación en Banyeres de Mariola, los meses de octubre y noviembre los quiere dedicar profundamente a estudiar y preparar su próximo desafío, cantar en Sofía, la capital búlgara.
¿Cuándo descubres que tienes esa voz?
Pese a que todos alababan mi materia prima, creer en mi instrumento y la técnica me costó años de trabajo. Cuando empecé de pequeña en la música estaba hipnotizada por el piano, combinando los últimos años -fueron catorce en total- con la musicología.
Asimismo, me inicié en el canto, que entonces no era prioritario; contaba con un bagaje musical y estaba realizando el superior, hasta que en 2007 casi espontáneamente me apunté a un curso, una master class, un poco para decidir qué hacer.
¿Allí conoces a Ana Mª Sánchez?
Sí, mi maestra en Callosa d’en Sarrià, donde hacían cursos de canto, a los que acudían figuras importantísimas del canto y piano (vinculadas a la lírica). Literalmente me dejé llevar por ella, pues lo que aprendí en seis días fue muchísimo.
También es verdad que esa semana estaba más abierta de mente y Ana Mª me habló muy claro: que tenía una voz maravillosa, pero ni idea de cantar.
«Cuando empecé en la música estaba hipnotizada por el piano, que estudié catorce años»
¿Ella te enseñó muchísimo?
Me cambió la vida profesional y personalmente. Marché a San Sebastián y se puede decir que en el Musikene comenzó mi carrera. Se trata de un centro muy potente y el primer año fue duro, igualmente por la lluvia constante de Donostia. Acabé a los cuatro años, para inmediatamente dedicarme a la profesión.
Seguí viviendo en el País Vasco hasta 2016, y me trasladé entonces al Conservatorio de Xàbia, donde había conseguido plaza como profesora de canto. Estuve super a gusto, pero en 2022 mi agenda de conciertos era ya tan numerosa que tuve que dejar la docencia para, definitivamente, instalarme en València.
¿Exactamente cuál es tu registro?
Soy soprano lírica, que se diferencia de otros tipos no tanto por las notas que pueda cantar, sino por el color de la voz. Hay sopranos con más terciopelo, luz y metal que pueden abordar papeles wagnerianos, y otras, las ligeras, que tienen un repertorio más agudo.
Por supuesto una soprano ligera puede llegar a unos sobreagudos que una dramática no, o directamente no los tiene en su repertorio, más denso y en parte más dramático.
«Lo que más deseo es seguir haciendo aquello que me gusta: cantar sobre un escenario»
Si cierras los ojos, ¿qué sueños tienes?
Continuar viviendo de lo que me gusta. Me encantaría cantar en los grandes teatros, ¿a quién no? Pero como es una carrera tan compleja, no pierdo la ilusión de pisar La Scala de Milán, el Metropolitan de Nueva York o el Royal Opera House de Londres. Jamás pensé que pudiera cantar en Londres, Florida, Alemania o Belgrado, y llegó.
Desconozco si todo eso llegará, pero el arte está por encima; canto, o intento hacerlo, para comunicar y conmover al público. Es un trabajo de entrega y vocación absoluta.
¿Cuáles han sido tus obras más relevantes?
Sin duda, ‘La voz humana’ -en francés ‘La voix humaine’-, un rol de un personaje único, una hora en el escenario sin parar. Es muy complicado, pero maravilloso; lo he interpretado unas ocho veces y es espectacular.
Cada vez que lo hago descubro algo nuevo, porque ese texto de Jean Cocteau siempre te deja ver algo diferente, tanto del personaje como de la obra. Con la ayuda del director escénico, Lucas Carbonell, apreciamos novedosos matices al volverla a retomar.
«2025 se presenta muy bien, haré nuevamente ‘La voz humana’ y diversos conciertos en València»
¿Tienes que hacer una preparación diferente?
Hay muchos estereotipos en ese tema. No dejamos de ser atletas que trabajan con la musculatura corporal: la materia prima, la cuerda vocal, viene de genética, al contrario de la técnica, que hay que desarrollarla. Debemos tener un respeto por la voz y también por el público. Lógicamente, ciertos hábitos ayudan a que la carrera sea larga.
¿Qué estás haciendo ahora?
Tuve un concierto en Banyeres el día 28 de septiembre y los dos siguientes meses los quiero emplear para estudiar, antes de viajar a Bulgaria, donde haremos un recital de música española que me apetece muchísimo.
Asimismo, el 2025 se presenta con muchos compromisos: nuevamente ‘La voz humana’ y diversos conciertos en València.




















