Entrevista > José Botella / Médico (Alcoy, 24-septiembre-1961)
Una charla con José Botella podría derivar sobre medicina -ejerce la geriatría desde hace décadas-, aunque la conduciremos hacia el mundo de las guitarras, su otra gran pasión. Es, de hecho, el presidente del consejo de administración de Alhambra Guitarras, firma ubicada en Muro.
Los orígenes de la compañía se remontan a 1965, cuando a dos artesanos de la localidad, José María Vilaplana y Ricardo Llorens, se les unieron empresarios de Alcoy, Rafael Insa y Jesús Cuesta, José Botella Miró y José Botella Valls (padre y abuelo de nuestro protagonista), quienes apreciaron el potencial que podía tener la guitarra clásica española.
Hoy la empresa familiar (en su tercera-cuarta generación) alberga más de cien trabajadores y exporta sus guitarras a setenta países, siguiendo los métodos tradicionales y artesanos de la construcción española, “a los que hemos sumado investigación y tecnología para obtener los mejores sonidos”.
Conciertos por todo el mundo
“Nuestras guitarras suenan en conciertos por todo el planeta”, apunta Botella, ampliamente orgulloso, sin olvidarnos de su exitosa presencia en concursos, festivales y certámenes internacionales. “Algunos de los mejores guitarristas tocan nuestros instrumentos, los de Alhambra Guitarras”.
Colaboran con la compañía desde prestigiosos concertistas a catedráticos de conservatorio, “de todo el mundo”. Ese tipo de circunstancia, matiza, “le sigue enseñando al nuestro luthier, Javier Mengual, todos los días”.
¿Cuál es el secreto de una buena guitarra?
No es uno, sino muchos. Primero se le debe poner mucho cariño y pasión al construirla, contar con muy buenas materias primas y excelentes profesionales. Siempre digo que la nuestra es una historia de adaptación, transformación y evolución, evidenciada a lo largo de sesenta años.
El mercado también cambia, y lo hemos tenido que hacer al mismo tiempo.
Determinante debe ser la madera.
Sin duda, que seleccionamos y compramos directamente desde su origen (India, Camerún, Canadá, Congo…). El palo santo procede de un sitio, el ébano y el cedro de otro.
«Siempre digo que la nuestra es una historia de adaptación, transformación y evolución»
¿Cuánto tarda el proceso de construcción?
Más de lo que pensamos, pues tenemos la madera secándose de forma natural -en una zona específica- entre tres y cuatro años. Como sabemos, la madera está viva, tiene movimiento y el grado de humedad y secado es clave para obtener buenos instrumentos.
Una vez la madera va a ser empleada la dirigimos a unos secaderos de condensación, para asegurarnos que el grado de humedad es el adecuado. Seguidamente pasa a producción, que serán 45 días las guitarras más económicas a seis meses las más exclusivas.
¿De qué modo innováis?
La innovación está en nuestro ADN desde los primeros días, mecanizando inicialmente procesos, para dejar a los artesanos los trabajos que aportaban valor. Después con la mejora y optimización del barnizado y secado de madera, logrando unos instrumentos de gran calidad.
Últimamente hemos reducido nuestro impacto de la huella de carbono, mediante maderas sostenibles y materias primas que no tengan impacto medioambiental, sin perder la calidad y el sonido en los instrumentos que los jóvenes y profesionales guitarristas nos demandan.
«La madera está viva, tiene movimiento y el grado de humedad y secado es determinante»
Pongamos en valor la figura del luthier.
Por supuesto la figura clave de todo el proceso. El luthier no para de investigar y realizar determinadas modificaciones, en la tapa, varetajes o mangos. A continuación, eso que hace lo proyectamos al resto de guitarras, para que sean mejores.
El luthier es el experto, igual que Stradivarius lo fue de violines, el constructor. Luthier es el experto que conoce el arte de la madera para que suene.
¿Eres capaz de distinguir el sonido de vuestras guitarras?
No, desde luego, pero los profesionales sí. Acabamos de lanzar nuestra última guitarra, de nombre ‘La Deseada’, bautizada así por Javier por varios motivos, le recuerda a su mujer Desiré y se trata de una guitarra tan dulce como potente.
«Creemos en la tecnología y la innovación, sin que por ello la guitarra sea menos artesanal»
También diriges la Fundación Alhambra Guitarras.
Desde 2022. Después de 35 años encargándose Alhambra empresa del Concurso Internacional Guitarras Alhambra, ahora lo hace la Fundación. También gestiona nuevas composiciones (para crear y mantener el legado de las partituras nuevas de guitarra), convenios con diferentes conservatorios de la Comunitat Valenciana, becas y colaboraciones, como la que tenemos con el Máster de Guitarra de Alicante.
A los ganadores no solo les otorgamos una cantidad en metálico, sino que le producimos un CD y se le garantiza la organización de una serie de conciertos internacionales en todo el mundo, para lanzar sus carreras (Dallas, Viena, Verona, España…).
¿Tenéis incluso un premio?
El llamado Alhambra Guitar Excelence Award. El primero en ganarlo fue Pepe Romero, para muchos el guitarrista español vivo más destacado del momento. Un año después se lo entregamos a la Fundación Joaquín Rodrigo.
Este 2025 ha sido para Radio Clásica, de Nacional de España, por sus sesenta años de trayectoria, los mismos que nosotros.




















