La bahía de Altea contará con una red ampliada de fondeos ecológicos que permitirá reducir el impacto de las embarcaciones sobre la posidonia oceánica y mejorar la conservación del ecosistema marino. Redeia, la matriz de Red Eléctrica, y el Ayuntamiento de Altea han firmado un convenio de colaboración que contempla la financiación e instalación de quince nuevos puntos de fondeo de bajo impacto, dos boyas destinadas a empresas de buceo deportivo y dos boyas informativas de prohibición.
Esta actuación, que se ejecutará en zonas de arenal de la bahía alteana, duplicará el número de amarres ecológicos existentes y garantizará un uso más sostenible del litoral. El proyecto, con una inversión de casi 90.000 euros, se enmarca dentro del programa medioambiental Bosque Marino de Redeia, que promueve la conservación y restauración de ecosistemas marinos hasta 2030.
Proyecto con impacto positivo
El convenio fue suscrito por Maite Vela, delegada de Redeia en la Región Este, y por José Orozco, concejal de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Altea. Durante la firma, ambos coincidieron en destacar el carácter “pionero de la iniciativa” y su contribución “a la protección del litoral alteano, un entorno de gran valor ambiental y turístico”.
Según explicó la compañía, la instalación de estos anclajes de bajo impacto permitirá “ofrecer una alternativa segura a los fondeos tradicionales, que suelen apoyarse directamente sobre el lecho marino, dañando las praderas de posidonia”. Además, los nuevos dispositivos incorporan “biotopos artificiales que sirven como refugio para diversas especies marinas, contribuyendo así a la regeneración de la fauna local”.
Se instalarán quince amarres sostenibles, dos boyas de buceo y dos informativas
Tesoro que hay que preservar
La posidonia oceánica, presente en la bahía de Altea, es una planta marina fundamental para la salud del Mediterráneo. Actúa como un auténtico pulmón marino, generando oxígeno, absorbiendo dióxido de carbono y ofreciendo cobijo a una gran variedad de organismos.
Sin embargo, este ecosistema se enfrenta a amenazas cada vez más graves, entre ellas el fondeo incontrolado de embarcaciones de recreo. Cada ancla que cae sobre el lecho marino puede arrancar raíces y dejar cicatrices permanentes en las praderas, lo que compromete su regeneración.
El Ayuntamiento de Altea lleva varios años impulsando medidas de protección en colaboración con asociaciones ambientales, empresas náuticas y la administración autonómica. Con este nuevo acuerdo, se da un paso más hacia una gestión sostenible del litoral.
Más de treinta amarres sostenibles
Actualmente, la bahía de Altea cuenta con once fondeos ecológicos con boya en la zona de la Illeta de la Olla y cuatro más junto a la punta del Mascarat.
Con la nueva instalación, la cifra total superará la treintena, con veintiuna boyas de fondeo libre en la Isleta de la Olla (aumentando en diez las actuales); nueve boyas de fondeo libre en la zona del Mascarat (sumará cinco más a las cuatro ya existentes), dos boyas exclusivas para empresas de buceo deportivo en el Morro de Toix y dos boyas informativas de prohibición de fondeo en las calas de la Barreta y del Corb.
Esta distribución “permitirá ordenar mejor el tráfico de embarcaciones de recreo y minimizar el impacto sobre las zonas más sensibles del fondo marino”, han explicado sus impulsores.
Esta actuación duplicará los puntos de fondeo actuales en la bahía
Compromiso medioambiental compartido
José Orozco, concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, destacó que “este convenio refuerza la línea de trabajo emprendida por el Ayuntamiento en los últimos años”, que ha permitido ampliar la concesión demanial para la instalación de fondeos ecológicos en la bahía.
“De los 39.000 metros cuadrados obtenidos en 2018 se pasará a 66.000 metros cuadrados tras la reciente resolución de la Dirección General de la Costa y el Mar”, subrayó Orozco. Además, insistió en que “la implantación de boyas ecológicas ofrece al sector náutico alternativas seguras y respetuosas con el entorno, reduciendo el impacto sobre la posidonia y favoreciendo un modelo de turismo más sostenible”.
Redeia y su ‘Bosque Marino’
Por su parte, Maite Vela, delegada de Redeia en la Región Este, explicó que esta actuación “se enmarca en el firme compromiso de la compañía por generar valor compartido y contribuir al bienestar de los territorios en los que opera”. En este caso, el objetivo es proteger el patrimonio natural de las costas de la Comunitat Valenciana mediante acciones tangibles y medibles.
El Bosque Marino es una de las iniciativas estratégicas de Redeia dentro de su Estrategia de Impacto Integral, que busca restaurar los hábitats marinos de mayor valor ecológico a través de proyectos de conservación validados científicamente. Este programa incluye también actividades de educación y sensibilización ambiental, destinadas a concienciar sobre la importancia de preservar la biodiversidad marina.
Con esta medida se protege la posidonia oceánica y se fomenta un turismo náutico responsable
Una apuesta por el futuro de la bahía
En el acto también estuvieron presentes el concejal de Patrimonio, Rafael R. Mompó, y la edil de Turismo, Xelo González, quienes coincidieron en subrayar la importancia de preservar el entorno marino como un activo ambiental, económico y turístico.
La ampliación de fondeos ecológicos contribuirá a mantener la bahía de Altea como uno de los enclaves más valorados del litoral alicantino, tanto por su belleza natural como por su equilibrio entre uso náutico y respeto al medio ambiente. Un modelo que el municipio espera seguir consolidando en los próximos años.





















