El cuerpo policial presenta una profunda renovación tecnológica para reforzar la seguridad en el municipio. La inversión incluye cámaras térmicas, ‘bodycams’ para los agentes, dispositivos ‘taser’ y la conversión de las patrullas en unidades de primera respuesta cardiológica, marcando un antes y un después en su capacidad operativa.
La seguridad ciudadana en Alfafar ha entrado en una nueva dimensión. La Policía Local ha anunciado una dotación de material sin precedentes, que supone un salto cualitativo en su capacidad de vigilancia, respuesta y proximidad con el vecino. La presentación, que se realizó en la central policial contó con el respaldo del equipo de gobierno, liderado por el alcalde, Juan Ramón Adsuara.
Esta modernización no es un hecho aislado, sino que forma parte de un plan estratégico para adaptar el cuerpo a los nuevos retos. La inversión se centra en dos ejes principales: la incorporación de tecnología punta para operaciones complejas y el refuerzo de la policía de proximidad para la atención directa en los barrios.
Ojos en el cielo
La incorporación más destacada es, sin dudas, la nueva unidad de vigilancia aérea. Alfafar ha adquirido dos drones de última generación que sitúan a su policía a la vanguardia tecnológica de la comarca. Estos dispositivos no son meras cámaras voladoras, ya que están equipados con sistemas avanzados que multiplican su efectividad.
Los nuevos drones disponen de cámaras térmicas, una herramienta crucial para la búsqueda de personas desaparecidas, incluso en condiciones de nula visibilidad, o para detectar intrusos ocultos por la noche en zonas industriales o en el entorno de la marjal. Se complementan, además, con potentes ópticas de visión nocturna.
La capacidad operativa de estos drones se ve reforzada por un sistema de megafonía. Esto permitirá a los agentes dar instrucciones claras desde el aire en situaciones de emergencia, como una inundación o un incendio, o gestionar grandes aglomeraciones de público durante las fiestas patronales, Fallas o eventos deportivos.
Su uso será polivalente. Se destinarán al control del tráfico en puntos conflictivos, a la vigilancia preventiva de áreas susceptibles de robos o vertidos ilegales, y como apoyo fundamental en operativos especiales y situaciones de emergencia, ofreciendo un punto de vista cenital que hasta ahora era inaccesible.
Los vehículos policiales han sido equipados con desfibriladores, los últimos sistemas de reanimación cardiopulmonar
Proximidad a pie de calle
Paralelamente a esta apuesta tecnológica, el Ayuntamiento ha querido reforzar la vertiente más humana y cercana del servicio. Para ello, se ha presentado una nueva oficina móvil de asistencia ciudadana. Este vehículo patrullará de forma regular los distintos barrios del municipio.
Los vecinos, especialmente las personas mayores o con movilidad reducida, ya no necesitarán desplazarse hasta la central para realizar gestiones. Podrán interponer denuncias, realizar consultas o notificar incidencias directamente a pie de calle.
Esta oficina rodante materializa el concepto de ‘policía de barrio’, fomentando la confianza y permitiendo a los agentes tener un conocimiento más directo y real de las preocupaciones de cada zona, mejorando la prevención y la convivencia.
Toda la plantilla operativa dispondrá de nuevas cámaras corporales de alta definición
Garantías y respuesta
La renovación también llega al equipamiento personal de cada agente, buscando mejorar su seguridad y la transparencia de sus actuaciones. Toda la plantilla operativa dispondrá de nuevas cámaras corporales (‘bodycams’) de alta definición.
Estas cámaras registran en tiempo real las intervenciones, ofreciendo una doble garantía. Por un lado, protegen al ciudadano, asegurando que todos los protocolos de actuación se cumplen de manera escrupulosa. Por otro, protegen al propio agente ante posibles acusaciones infundadas, aportando un registro objetivo de los hechos.
Además, se ha incorporado una herramienta demandada para situaciones de alto riesgo: los dispositivos ‘taser’ de última generación. Se trata de una herramienta no letal que ofrece a los agentes una opción de respuesta intermedia y proporcional ante amenazas graves, sin necesidad de recurrir al arma de fuego.
Gracias al refuerzo de la policía de proximidad habrá una mayor atención directa en los barrios
Patrullas que salvan vidas
Las nuevas unidades de patrulla también han recibido mejoras sustanciales, convirtiéndose en verdaderas unidades de primera intervención sanitaria. Todos los vehículos policiales han sido equipados con desfibriladores (DESA) y los últimos sistemas de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Este equipamiento es vital, ya que en una emergencia médica, como una parada cardiorrespiratoria, la patrulla policial suele ser la primera en llegar al lugar. Esta capacidad de respuesta inmediata en los minutos cruciales puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, consolidando a Alfafar como una ‘ciudad cardioprotegida’.
Mejor conectados
Los vehículos también incorporan un novedoso puente de señalización con pantalla electrónica desplegable. Esto mejora la visibilidad en controles o accidentes, permitiendo mostrar mensajes claros a los conductores y reforzando la seguridad en la vía pública.
El alcalde, Juan Ramón Adsuara, ha destacado la importancia de esta inversión. señalando que «apostar por la tecnología» y dotar a la policía de los mejores recursos es una inversión directa «por la seguridad y la tranquilidad» de Alfafar, un paso más hacia un municipio «más seguro y preparado».




















