Entrevista > Antonio Ribes Bas / Empresario (Xàbia)
Ser excelente, en cualquier ámbito de la vida, conlleva muchísima responsabilidad, opinan desde Rimontgó, compañía internacional del sector inmobiliario fundada en Xàbia en 1959. La sede original, con dos oficinas ubicadas en nuestra localidad, está dirigida por Antonio Ribes, mientras las delegaciones de València y Madrid las comanda su hermano José.
Ambos forman la tercera generación, manteniendo el carácter de empresa familiar que quisieron impregnar los que les precedieron. Así, con la máxima discreción y confidencialidad desarrollan un servicio exquisito al cliente, “algunos de ellos ya amigos”, apunta.
Les asesoran y recomiendan la mejor opción para comprar, vender o simplemente invertir. Nos contará cómo es su estresante y complicado día a día, que inicia bien temprano, “la mejor hora para hacer gimnasia”, y algunos de los secretos de su éxito.
Forbes Global Properties
Fruto de su deseo de brindar un mejor servicio, a principios de siglo Rimontgó junto a un grupo de amigos -propietarios de Agencias Inmobiliarias de Europa- crearon una alianza, European Real Estate Network (EREN). “En ese momento la firma de subastas Christie’s quiso que fuéramos parte de su división inmobiliaria”, explica.
En 2019, buscando todavía un mejor servicio, promovieron junto a muchos compañeros de Estados Unidos, Europa y Australia un acercamiento con Forbes, creando Forbes Global Properties, una alianza global de inmobiliarias de élite.
«Después de tanto tiempo en el sector, tu palabra dada es lo primero, lo que dices lo cumples»
¿Cuáles fueron vuestros inicios?
Mi padre y mi abuelo, toda la vida agricultores, vieron la evolución del turismo en la zona y quisieron introducirse en el sector inmobiliario. Durante unos años compaginaron ambas facetas, focalizándose después en la inmobiliaria.
Fuimos creciendo y en los ochenta nos incorporamos los tres hermanos (José, Eduardo y yo).
¿Qué aprendiste de las generaciones previas?
Sobre todo, el legado, que después hemos ido pasando a los siguientes, porque solo hay una forma de hacer las cosas, y es hacerlas bien. Después de 65 años en este segmento -más las anteriores en el comercio-, tu palabra dada es lo primero, lo que dices lo cumples.
¿De qué modo os diferenciáis de otras inmobiliarias?
La empresa comenzó como promotora, constructora y agente inmobiliario, hasta que nos dijimos ¿en qué parte de la mesa estamos? Ejercer todas las facetas al mismo tiempo puede crear un conflicto de intereses.
Por eso nos centramos en el asesoramiento inmobiliario, en intentar prestar un servicio excelente, personalizado y discreto.
«El hecho de que el cliente tenga mayor o menor profundidad de bolsillo no implica que le tratemos diferente»
¿Cuándo os expandís internacionalmente?
Casi desde el principio. Recordemos que mi padre se fue a Suecia con su coche -acompañado de un cliente- para vender una promoción en Xàbia. Allí descubrió las posibilidades del mercado sueco y vendió media urbanización sobre plano, a personas que no conocían previamente Xàbia.
Ya entonces albergaba en su cartera a numerosos clientes franceses, y con muchos de los hijos de los clientes de nuestro padre mantenemos contacto a día de hoy.
Fruto de estas relaciones y las forjadas durante años con nuestras alianzas internacionales, en repetidas ocasiones cuando un colega -de cualquier lugar del mundo- tiene un cliente interesado en comprar en España piensa en nosotros, sin necesidad de buscar en ningún listado de agencias.
¿Cómo gestionáis tanta responsabilidad?
Muchos de nuestros clientes destinan todos sus ahorros para la adquisición de un inmueble o tienen que recurrir a una hipoteca que posiblemente hereden sus hijos. Eso nos obliga a ser muy rigurosos en nuestro trabajo, porque ellos deben tener plena confianza en el paso que están dando.
Destacáis por vuestros valores y confidencialidad.
Siempre, para todo tipo de clientes. En ese sentido, que tengan mayor o menor profundidad de bolsillo no implica que les tratemos diferente, ya sean clientes que compran su segunda, tercera o cuarta residencia u otros que adquieren la casa familiar donde vivirán permanentemente. Nuestros parámetros de actuación y niveles de servicio siempre son los mismos, los máximos.
«Para mí el éxito es cuando un cliente regresa a ti cinco o diez años después para vender su propiedad»
¿Recuerdas tus mayores logros?
Soy bastante estricto en cuanto a la confidencialidad. Para mí un éxito es cuando a uno que has tenido de comprador regresa a ti para vender después de cinco, diez o veinte años. ¡Algo bien habré hecho! Sin ir más lejos, son varias las propiedades que hemos vendido hasta en tres ocasiones, en Xàbia.
Al codearte con esta gente, tan poderosa, ¿qué sientes?
Son personas extremadamente normales. A veces, en ciertos actos o eventos, me he preguntado ¿qué he hecho yo para estar aquí? Principalmente siento orgullo del trabajo bien hecho, aunque jamás me ha gustado presumir de ello.
¿Hay continuidad?
La cuarta generación, mi hijo José. Nacido en 1988, es Ingeniero de Caminos y pasó un tiempo trabajando con multinacionales de otros sectores antes de incorporarse con nosotros.
Se trata de una persona sumamente válida, con grandes conocimientos y actitudes. Apoyado por el excelente equipo humano que hemos conformado esperamos puedan dar continuidad al legado que recibimos.





















