Entrevista > Héctor Álvarez Martínez / Ciclista (L’Alfàs del Pi, 12-diciembre-2006)
El ciclismo español es de los más fructíferos del panorama mundial, comparable al de los mejores (francés, belga, neerlandés e italiano). Si en los setenta tuvimos a Luis Ocaña -ganador de un único Tour (1973), sobre todo por coincidir en el tiempo con Eddy Merckx-, los ochenta fueron la década de Ángel Arroyo y Perico Delgado, vencedor de la ronda gala en 1988.
Ya en los noventa todos vibramos con Miguel Induráin y sus cinco Tours consecutivos (1991-1995); y en los 2000 volvimos a soñar con Alberto Contador. El corredor de Pinto (Madrid) está considerado por muchos como el último gran ciclista español, con permiso de Alejandro Valverde, campeón del Mundo en 2018.
Los ojos de los numerosos aficionados están puestos ahora en Juan Ayuso, Jaume Guardeño -revelación de la última Vuelta a España- y, por supuesto, en nuestro protagonista, el joven Héctor Álvarez Martínez (Lidl-Trek Future Racing), quien nos atiende desde Santiago de Chile a pocas horas de disputar Campeonato Mundial de Ciclismo en Pista. Acompañado de Albert Torres finalizó décimo en la categoría Madison.
El espejo de Van Aert
“Tengo claro que jamás ganaré un Tour de Francia”, nos remarca un contundente Héctor, antes de aclarar que “el ciclismo es mucho más que la ronda gala, por supuesto, y sueño con ser campeón del Mundo, imponerme en la París-Roubaix o el Tour de Flandes”.
Lejos, por edad, de ver a Induráin o Delgado, reconoce que su gran ídolo de infancia fue Contador, doble campeón del Tour (2007 y 2009), entre otros logros. De los ciclistas actuales se fija especialmente en Wout van Aert (1994), un auténtico todoterreno.
Señala, en este sentido, que su estilo sobre la bicicleta se asemeja al del belga, del Team Visma. “Es realmente bueno, hace de todo -sube, baja, crono, esprinta- y siempre bien”, suspira Álvarez, bronce en el Campeonato Europeo de Ciclismo en Ruta 2025 en la categoría sub-23.
¿Cómo fueron tus inicios en el ciclismo?
Mi padre, e incluso mi abuelo, ya fueron notables corredores, a nivel amateur lógicamente. El primero creó una escuela en L’Alfàs del Pi -abierta desde hace más de veinte años-, donde comencé con apenas tres o cuatro años, de un modo natural. Era lo que veía en casa todos los días.
Me gustaba y aunque mi padre intentó que hiciera otros deportes, ya no consiguió cambiarme, no sentía lo mismo que cuando corría en bici. Le indiqué que me había metido el gusanillo por esta actividad.
¿Quién fue tu primer gran ídolo?
Sin duda, Alberto Contador, al que veía siempre por la televisión. Recuerdo que un día casi llegó tarde a una prueba por verle ganar. Ahora me comparo más con corredores actuales, como Wout van Aert, por ejemplo.
«Una vez finalizado el primer año profesional he comprobado mi nivel, que puedo estar con los mejores»
¿En qué momento descubres que tienes talento?
Las primeras carreras ya las gané, también porque me desarrollé mucho antes que los demás. Pensaba que con el paso de los años esta ventaja la iría perdiendo y comenzaría a sufrir, a comprobar lo que es el ciclismo, pero por suerte me sigo manteniendo delante.
Ahora, una vez finalizado mi primer año profesional, me he dado cuenta de mi nivel, que puedo estar con los mejores.
Precisamente, ¿qué tipo de ciclista eres?
No sabría decirlo con exactitud, marcho más o menos bien en todo. Si es verdad que no soy un escalador puro, de puertos de montaña de una hora, pero no subo mal los más cortos, me agrada esprintar, trabajar mucho la contrarreloj…
Veremos dónde estoy dentro de unos años, cuando acabe de desarrollar el cuerpo.
¿Cuáles son tus puntos fuertes?
Llevo muchos años corriendo y la experiencia hace que me sepa mover en el pelotón. Los puertos cortos, de cinco o diez minutos -los de las Clásicas, básicamente- se me dan muy bien, al contrario de los de 45 minutos o más, donde estoy lejos de otros con muchos menos kilos.
«Sin ser un escalador puro, marcho más o menos bien en todo, subo bien los puertos cortos, la crono, esprinto…»
¿Se te atragantan esos puertos duros?
Sí, pero no son aspectos a mejorar, pues cada ciclista tiene su propio estilo. No le vas a pedir a Mark Cavendish -consumado esprínter británico- que te pase un puerto de una hora.
Me siento contento conmigo mismo, con el tipo de ciclista que soy, y trabajo todos los aspectos de este deporte para mejorarlos.
¿Estás preparado mentalmente para cuando no estés delante?
Este año, el primero entre los profesionales, ya me ha demostrado lo complicado que es, porque no he conseguido ninguna victoria a nivel de ruta. Claro que estoy preparado, esta temporada lo he notado, sé que me he introducido en un mundo muy, muy difícil.
En absoluto estoy decepcionado, sabía que iba a ser un año duro, como lo es para todos los ciclistas en su año de debut. Tengo ganas de pasarlo, crecer paulatinamente e ir acercándome a los mejores.
¿Cómo cambian los entrenamientos al acercarse una gran prueba?
La pretemporada en enero fue intensa, de meter volumen y horas para encarar el largo año. Junto a mi entrenador preparamos todas las carreras del mismo modo, aunque está claro que cuando se acerca un Mundial o un Europeo afinas un poco más.
Dependiendo la carrera que vas a hacer introduces esfuerzos más o menos largos, pero la preparación siempre es la misma.
«En absoluto estoy decepcionado con mi temporada de debut, sabía que iba a ser complicado, lo es para todos»
¿También la alimentación?
Con la comida jamás he tenido problemas, afortunadamente. Tampoco quiero presionarme en ese sentido, sino comer aquello que me gusta, sin tener que pesarla, aspecto muy habitual en el ciclismo profesional.
¿Qué sucede si en una carrera no comes como debes?
Llega una conocida pájara, porque alcanzamos a un punto de esfuerzo en el que quemamos mucho carbohidrato. Pasas de consumir grasas a hacerlo en carbohidratos y nuestro cuerpo tiene un tanque (limitado) que no dura más de hora y media sin que le eches comida.
En el caso de no ingerir esos carbohidratos que estás quemando básicamente te quedas vacío y después ya no es tan fácil rellenarlo.
¿Ni siquiera con las sales que os dan?
No son mágicas. Los dos días previos a la carrera hemos hecho una carga intensa de carbohidratos para que ese mencionado tanque crezca un poco más.
En la propia prueba tenemos asimismo un plan alimenticio, llenar aquello que vas a quemar, alrededor de 120 carbohidratos a la hora.
«Si estamos en el ciclismo es porque nos gusta, aunque esta exigencia siendo tan jóvenes no sé dónde nos lleva»
¿No es un deporte demasiado sacrificado?
Así se aprecie desde fuera y lo es. Se trata de un deporte que exige mucho, tanto mental como físicamente, pero todos los que lo practicamos de modo profesional es porque nos gusta: cuando haces algo con gusto no daña, o lo hace mucho menos.
Es verdad que esta exigencia extrema, siendo tan jóvenes, no sé dónde nos puede llevar. Sin embargo, y pese a la dureza, espero poder estar en el ciclismo mucho tiempo.
¿Hasta qué punto ha sido determinante en tu crecimiento el fichaje por Lidl-Trek?
Ha sido super importante, pues hasta entonces había corrido siempre en un equipo de casa, sin excesivos recursos -nos teníamos que pagar casi todo nosotros- y de un año para otro he pasado a tenerlo todo, dos bicis en casa, nutricionista, preparador…
Lo he notado muchísimo a lo largo de toda la temporada, dando un salto de calidad enorme y espero seguir ultimando detalles con la ayuda del equipo.
Con el máximo respeto, has pasado de una liga regional a la Champions.
Está claro, estaba corriendo con mis amigos de casa y ahora lo hago con gente que está ganando etapas en el Tour de Francia. La exigencia es diferente, igual que los medios, y quiero aprovecharme de esta oportunidad para llegar a ser como ellos.
«Estaba corriendo con mis amigos de casa y ahora lo hago con gente que gana etapas en el Tour de Francia»
Los resultados ya están llegando. ¿Cómo recuerdas el bronce en el Europeo sub-23?
Veníamos de un cuarto en el Mundial de Ruanda, una semana antes, y sabía que llegaba muy fresco, con excelentes entrenamientos. No obstante, también era consciente que el recorrido -excesivamente duro-, en Francia, no era el perfecto para mí.
Pero estábamos a final de temporada, mi mejor momento. Me había preparado la prueba con sumo mimo, en León, donde hay mucha subida para entrenar, y sabía que tendría opciones, sin pensar que lograría una medalla.
¿Pudiste luchar por el oro?
La carrera se decidió casi en el último muro, con dos corredores -el belga Jarno Widar y el francés Maxime Decomble, ambos un año mayor que yo- que se fueron por delante. Llegamos siete al esprint por el bronce y pude batirles.
Aunque vas a conseguir mucho más, ¿cierras los ojos y sueñas con…?
Siempre lo he dicho, sueño con algún día ser campeón del mundo, es un mallot que me falta, es muy bonito y me gustaría tenerlo.
«Más allá del Mundial, sueño con ganar los Cinco Monumentos: París-Roubaix, Giro de Lombardía, Milán-San Remo…»
¿Cómo se vislumbra el 2026?
Será mi segundo año como profesional, en el que todavía no daré el salto al World Tour que tanta gente se ha preguntado. Va a ser nuevamente una temporada de desarrollo con el Lidl-Trek Future Racing y en 2027 realizaré el paso al primer equipo.
Ese 2027, como he pactado con el equipo, será un año de transición, con muchas carreras entre los mejores (sobre el 90% de mis carreras).
¿Para en 2028 correr el Mundial y los Juegos Olímpicos?
No queda tan lejos, ése es el plan, si todo va bien. Es ese año 2028 cuando el equipo tiene previsto que debute en una gran vuelta. De igual modo, con la selección de pista ya tenemos la mirada en Los Ángeles 2028, ya sea en la modalidad Madison u Ómnium.
Llevamos muchos años deseando volver a ganar un Tour.
En mi caso no, sé perfectamente que nunca ganaré un Tour de Francia. Soy realista, pero insisto, mi sueño es ser campeón del Mundo, ser el primer español en ganar la París-Roubaix y el Tour de Flandes.
He aprendido que el ciclismo es mucho más que ganar el Tour, como por ejemplo lograr los Cinco Monumentos, es decir, la Milán-San Remo, los mencionados Tour de Flandes y París-Roubaix, la Lieja-Bastogne-Lieja y el Giro de Lombardía, en Italia.



















