Entrevista > Josep Ramon Lluch y Anaïs Ordóñez / Periodistas (València, 9-febrero-1960 y Sagunt, 3-enero-1995)
La sociedad valenciana ha cambiado muchísimo en los últimos treinta años, aparentemente, ¿o quizás no tanto? El debate está servido, como analiza el talk show en directo ‘El Retrovisor’, conducido por dos periodistas que forman un dúo singular, el veterano Josep Ramon Lluch y la joven Anaïs Ordóñez.
El programa, los sábados noche en À Punt, propone un viaje al pasado reciente para entender un poco mejor la sociedad actual. Para ello dispone del archivo de 35 años televisión pública, un tesoro audiovisual para descubrir si los temas que preocupaban a los jóvenes de entonces lo siguen haciendo a las nuevas generaciones.
Lluch presentó hace tres décadas algunos de los espacios más exitosos de Canal 9, como ‘Carta Blanca’ o ‘Parle vosté, calle vosté’. Ordoñez, por su parte, comanda la sección deportiva del NTC Migdia y ahora será el contrapunto generacional de los valencianos más noveles.
¿Qué es ‘El Retrovisor’?
Josep Ramon Lluch (JRL) – A partir de rebuscar en el impagable archivo de RTVV mostramos qué pensaba nuestra sociedad sobre determinados temas de interés, contrastándolo con lo que sostenemos los valencianos del 2025.
Recuperamos imágenes y protagonistas de diferentes programas de la época, para de alguna forma reeditarlo mediante nuevos invitados. Comprobamos entonces el contraste, en aspectos como el trabajo o el colectivo LGTBI.
«Dos grupos separados por treinta años opinan y manifiestan sus vivencias sobre un tema de interés común» J. R. Lluch
¿Tanto hemos cambiado?
Anaïs Ordóñez (AO) – Nos hemos sorprendido de algunos temas que preocupaban en los noventa y siguen haciéndolo ahora. Las respuestas a esas cuestiones son similares, es decir, no hemos cambiado tanto. En otras cuestiones sí lo hemos hecho, afortunadamente.
JRL – El reconocimiento hacia el colectivo LGTBI y el feminismo sí ha cambiado a mucho mejor, como comprobamos en el segundo programa. Pero, por ejemplo, respecto al dictador Francisco Franco hemos evidenciado -mediante encuestas callejeras- que el 20% de los jóvenes son favorables a ese régimen, ¡sin haberlo vivido!
Formáis una extraña pareja, reflejo de boomers y millennials.
JRL – La maquinaria interna de ‘El Retrovisor’ es ésta, precisamente por la elección de dos conductores que representan dos generaciones totalmente diferentes. Ahí, dos grupos separados por treinta años opinan y manifiestan sus vivencias sobre un tema de interés común.
Muchas veces los mayores nos sorprendemos de las opiniones de los jóvenes, y viceversa, porque éstos últimos comprueban cómo hablaban sus padres hace unos años.
AO – Tenemos esa doble vertiente, la de ver qué piensan los jóvenes sobre el pasado reciente y confrontar opiniones de dos generaciones.
«Los jóvenes actuales lo tienen muy difícil para trabajar y debemos luchar por mejorar las condiciones» A. Ordóñez
¿Por ejemplo?
JRL – El trabajo. Algunos consideran que si uno no trabaja es porque no quiere, teniendo en cuenta que hace treinta años no existía el teletrabajo o la cantidad de inmigrantes que hay a día de hoy. Sin embargo, ya en aquellos tiempos ciertas personas apuntaban que no deseaban que vinieran extranjeros a realizar las tareas locales.
¿Tienen razón los que critican a la Generación Z?
JRL – Se trata de gente muy joven que tiene unas ventajas que los anteriores no hemos dispuesto. Muchos son hijos únicos, los padres les han proporcionado las máximas comodidades y seguramente -hablando de un modo genérico- no valoran ciertas cosas, porque apenas tienen capacidad de sacrificio.
Eso no quiere decir que lo tengan mejor, ya veremos cuál es su situación dentro de diez o quince años, en un mundo que cambia constantemente y donde las IA tanto avanzan.
AO – Las situaciones laborales ahora son muy diferentes: tener treinta años y comprarte una vivienda es casi una quimera. Lo tenemos muy difícil, a lo que se suma lo que opinan muchos, que es “una generación de cristal”, parece que muchos jóvenes se han acomodado y no quieren cualquier trabajo.
Es cierto que algunas personas no están dispuestas a trabajar en cualquier sector o los fines de semana, o que tienen una situación más cómoda en casa, pero no podemos generalizar, ni contribuir a que se mantenga esa precariedad laboral. La idea es luchar por mejorar las condiciones.
«Nos enfrentamos a programas asentados y con un presupuesto infinitamente mayor que el nuestro» J. R. Lluch
¿El público cómo puede participar?
AO – Es un programa abierto, dinámico, marcado por el directo y las redes sociales, siempre tan activas. Tuvimos en plató a una carnicera que participó en 2013 en ‘Okupa’, de Canal 9, buscando trabajo, y ahora regresa para anunciarnos que es la propietaria del local y cómo gracias a esa intervención transformó su situación laboral.
En un horario complicado, ¿cómo está funcionado?
JRL – Nos encontramos en una liga donde À Punt ahora mismo no está, si se compara con otros más asentados, de ámbito nacional, con un presupuesto infinitamente mayor. Anhelamos recuperar la estima de los que eran asiduos a la televisión pública valenciana.
AO – Sabemos que es difícil, que la competencia es dura, pero aun así queremos aislarnos de ello y realizar el programa con el máximo cariño.




















