Día 25. ¡Es Navidad! ¡Toca estrenas! Se trata del aguinaldo, pero el primer día de la Natividad qué bien le viene a la chavalería para recolectar extras monetarios vacacionales. En municipios como Alcoy, València o Gandia hay o hubo actos para subrayarlas. Y de paso constatar que, como cada región, por la Comunitat Valenciana nuestras Navidades tienen su punto, o sus puntos.
Remachemos lo anterior señalando que, según la Historia, lo de las estrenas nos puede venir de cuando por estos pagos nos romanizaron (técnicamente, desde el 218 a.C. hasta el 476 d.C.). Y es que la cosa nos puede derivar de las ‘strenae’ (de ‘strena’, buen augurio). Esta palabra quizá produjo ‘aguinaldo’, aunque resulta más plausible de ‘hoc in anno’ (en este año).
Liderazgo religioso y civil
Pero aún estamos en Nochebuena, antaño la comida ‘familiar’, mientras que la Nochevieja tocaba salir por ahí, afuera o, más doméstico: todas las familias, con la chavalería correspondiente, a casa de algún familiar o amigos. En la tele (oficialmente desde el 28 de octubre de 1956, aunque no se popularizaría hasta los sesenta, y a comienzos de los setenta en color), los especiales fin de año.
Seguimos, de todas formas, en el 25, cuando nuestros mayores se preparaban para cumplir con una tradición aún viva: la misa del Gallo, introducida en el siglo V (comienzo de la Edad Media, que duraría hasta el XV) por el papa Sixto III (375-440). Una época, tras caer el Imperio Romano de Occidente, en que la Iglesia, única gran institución sobreviviente de la crisis, asumirá hasta el liderazgo civil.
Basada en un cantoral del XV, la de la Sibil.la se rescataba en el XX
Poetisa grecolatina
Las Misas de Gallo (simbolizan, tras el episodio bíblico de las tres negativas del apóstol Pedro, el perdón y el nuevo amanecer) se instauran en todo el mundo católico. Pero algunas de ellas, o más o menos directamente relacionadas, iban a cobrar una especificidad muy marcada. El Cant de la Sibil.la (canto de la Sibila), en Gandia, se basa en un cantoral mallorquín del siglo XV.
Recuperado en esta localidad, se recurre a un personaje de la mitología grecolatina, la profetisa Sibila, ahora a las órdenes del Dios católico (según reinterpretación del cristianismo medieval), para anunciar la segunda venida del Mesías y el fin de nuestros tiempos conocidos. Fueron prohibidas por el Concilio de Trento (1565). Demasiado teatral, según el sínodo, distrayendo a la grey de la liturgia.
Asoman algunas tradiciones atávicas de cuando en cuando, más al norte
Belenes con museo
El caso es que no solo se recuperaría en Gandia, en 1979, con la Misa del Gallo en la ermita de Santa Ana, sino también en la catedral de València, a partir de 2012, gracias a la agrupación Capella de Ministrers. Aquí generalmente a mediados de diciembre, preludiando la Navidad. Pero, en fin, que ya estamos en plena Navidad, con las estrenas en el bolsillo.
Ver belenes no deja de ser casi obligado. Aparte de la profusión de ellos en toda la Comunitat Valenciana (provinciales, municipales, el gigante alicantino, desde 2020). Ya hemos tratado de este tema en artículos como ‘Pedacitos de sueños navideños locales’ (diciembre de 2024), a propósito de las asociaciones de belenistas, en una tierra con museos como el de Alicante (1997) o el de Torrevieja (principios de siglo).
Xixona y València son las ferias navideñas más clásicas por estas tierras
Costumbres norteñas
Se exhiben al público también otros belenes como el napolitano del siglo XVIII en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias de València, sembrado en un pasado desde el que, de cuando en cuando, asoman algunas tradiciones atávicas. Pero en estas sociedades urbanitas parecen diluirse en hálitos urbanitas. Ya no más, salvo en zonas del norte regional, el tronco de Navidad o Tronc de Nadal.
Al grito de ‘caga, tió!’, repartía dulces varios (previamente cargados por los mayores, claro). Rascando un poco, algo queda, generalmente más hacia el interior. Y más hacia el norte de la Comunitat Valenciana. Sí permanecen las Firas de Nadal, las Ferias de Navidad. Bueno, es 25, toca dar cuenta del cocido con pelotas (si te encuentras en una zona castellano hablante) o el ‘putxero de Nadal amb pilotes’ (si estás en una valenciano hablante).
Ferias decimonónicas
Bien harás, si el estómago ya empieza a decir que no, que no cabe más, en no vivir en ese norte que conserva, cada vez menos, ritos ancestrales como el festejar el 26, San Esteban, como una continuación, más doméstica, del 25, el Nadalet. En fin, arranquemos definitivamente con los días de Navidad, de aquí a Reyes, pasando por Año Nuevo. Visitando esas Firas de Nadal.
Actualmente las hay en casi cualquier localidad que se precie, pero las clásicas aquí son la de Xixona (oficialmente desde 2009, pero venía celebrándose guadianescamente desde que arranca comercialmente la milenaria industria turronera, en el XIX) o la valenciana de la Plaza San Francisco (la del Ayuntamiento), de la misma centuria (1898). Que sí, que es 25 y han cundido las estrenas.




















