Sant Joan d´Alacant sigue apostando por la educación integral de la infancia con la puesta en marcha de ‘El mar de emociones’, un innovador proyecto desarrollado desde el área de Educación del Ayuntamiento y dirigido al alumnado de 2 a 5 años que asisten a los colegios públicos del municipio. Este programa, llevado a cabo por dos monitoras de educación del Ayuntamiento de Sant Joan, tiene como objetivo dotar a los más pequeños de herramientas para identificar, expresar y gestionar sus emociones de manera saludable. A través de dinámicas adaptadas a su edad, los menores aprenden a reconocer sentimientos como la alegría, la tristeza, la sorpresa, la ira o el miedo, favoreciendo su bienestar emocional y social.
Mediante el uso de imágenes, caracolas, luces, sonidos, cuentos, espejos y objetos que provocan sensaciones diversas, adaptados a cada edad el grupo de escolares descubre e identifica emociones que los van a acompañar durante toda su vida. ‘El mar de emociones’ se desarrolla en sesiones de 45 minutos, con dos intervenciones en cada aula, permitiendo que los niños y niñas experimenten y refuercen los aprendizajes emocionales de forma progresiva. En total, 413 alumnos y alumnas del municipio se benefician de este programa, que busca fomentar un desarrollo emocional sólido desde la primera infancia.
Este proyecto está basado en la evidencia científica. La educación emocional es un pilar fundamental en el desarrollo infantil, como han demostrado numerosos expertos en psicología y pedagogía. Como es el caso del especialista Daniel Goleman, que en su obra Inteligencia emocional destaca que el éxito en la vida no depende únicamente del coeficiente intelectual, sino también de la capacidad para gestionar emociones y relacionarse con los demás. Siguiendo esta línea, John Gottman, a través de su concepto de ‘coaching emocional’, subraya la importancia de que los adultos guíen a los niños en la comprensión y regulación de sus emociones.
De este modo, el proyecto ‘El mar de emociones’ se alinea con estas investigaciones y busca crear un entorno seguro y estimulante donde los niños puedan desarrollar habilidades socioemocionales desde edades tempranas. Para ello, se emplean estrategias como cuentos, juegos y estimulación sensorial.
Beneficios a corto y largo plazo
En opinión del concejal de Educación, Marcos Piña, “las emociones influyen directamente en el aprendizaje y la convivencia en el aula. Un niño o una niña que sabe reconocer su tristeza o su enfado y expresarlo de manera adecuada tiene más facilidad para resolver conflictos, mejorar su autoestima y establecer relaciones positivas con sus iguales y docentes. De hecho, estudios recientes han demostrado que los programas de educación emocional en la primera infancia tienen efectos positivos a largo plazo, reduciendo la ansiedad, mejorando el rendimiento académico y favoreciendo el desarrollo de la empatía”.
Por este motivo, el edil resalta la importancia desde esta iniciativa: «Con este programa queremos que sepan identificar sus emociones, comunicarlas y gestionarlas de manera saludable. ‘El mar de emociones’ es una apuesta por una educación más humana e integral, que mira más allá de los contenidos curriculares para centrarse en el bienestar de la infancia», ha añadido Marcos Piña.
Este programa no solo beneficia a los niños y niñas participantes, sino que también involucra a docentes y familias, proporcionándoles herramientas para continuar el trabajo emocional en casa y en el aula.
Desde la Concejalia de Educación de Sant Joan se valora muy positivamente esta iniciativa y se confía en que su impacto será significativo en la comunidad educativa. La apuesta por el desarrollo emocional desde los primeros años de vida es una inversión en el futuro, promoviendo ciudadanos más resilientes, empáticos y preparados para afrontar los retos de la vida.