Arantxa Martínez / Baile
A las 18:30 horas del próximo 23 de diciembre, el Gran Teatre de Xàtiva acogerá, por primera vez, la Gala Benéfica de Nadal que organizan la iniciativa ‘Ainhoa, tu sonrisa es nuestro reto’ y la Academia de Danza y Circo Fantasi Dance, situada en Canals.
Las entradas cuestan seis euros y pueden adquirirse en la Academia. Además, quienes quieran colaborar sin asistir pueden hacerlo con la Fila 0 a través de Bizum (ID 02944) o transferencia (ES7021037259610030020382).
Todo lo recaudado irá destinado a la Asociación Española del Síndrome de Rett, entidad que investiga este trastorno del desarrollo neurológico poco común. Hablamos con la directora del centro organizador, Arantxa Martínez (Canals, 18-mayo-1988), para averiguarlo todo sobre el evento.
¿Qué objetivo persigue este año la Gala Benéfica de Navidad?
Llevamos quince años organizando galas benéficas, aunque esta es la primera vez que conseguimos hacerla en el Gran Teatre de Xàtiva, cosa que nos hace mucha ilusión. Antes colaborábamos con la Asociación Española Contra el Cáncer Infantil, pero este año hemos decidido apoyar a la Asociación Española del Síndrome de Rett.
¿Cómo decidisteis apoyar a esta entidad?
Conocimos el caso de una niña cercana llamada Ainhoa y decidimos contribuir porque se trata de un trastorno muy poco conocido, pero que afecta enormemente a las familias. Queremos dar visibilidad, ayudar a la investigación y ofrecer acompañamiento a quienes lo necesiten, ya que los gastos y necesidades suelen ser elevados.
«El Síndrome de Rett es poco conocido, pero afecta enormemente a las familias»
¿En qué consistirá el evento?
La gala durará, aproximadamente, una hora y cuarto, y contará con veinte números de danza, baile urbano y acrobacias. Participará el alumnado de nuestras clases regulares y extraescolares, desde los más pequeños hasta los adultos, y será toda una oportunidad para que los padres vean el progreso de sus hijos en clase.
¿Cuánto tiempo lleva prepararlo todo?
Los ensayos de las coreografías comienzan en octubre, así que hablamos de unos dos meses de preparación. Lo más complicado es la parte burocrática, sobre todo al organizarla en un nuevo teatro como el de Xàtiva. Además, está la coordinación con el teatro: preparamos el guion del presentador, planificamos la iluminación y enviamos todas las escaletas con antelación.
¿Tenéis padres, madres o voluntarios que os ayuden ese día?
Su labor es fundamental. Tenemos más de doscientos bailarines, por lo que necesitamos colaboradores para manejar a los niños, estar ahí entre bambalinas y cuidar de ellos durante el espectáculo. También participan las familias de los beneficiados, que montan sus propios estands para recaudar fondos adicionales. Cada granito de arena cuenta y se suma al objetivo final.
¿Habrá novedades respecto a galas anteriores?
Así es, al estar en un teatro así podremos proyectar visuales detrás de cada coreografía, lo que dará un valor añadido. Además, contaremos con un personaje especial que entregará el cheque final recaudado, algo que entusiasmará a los niños y aportará un momento muy simbólico.
Detrás de este gran evento está la Academia de Danza y Circo Fantasi. Para entender mejor el proyecto que lo hace posible, háblanos de sus orígenes.
Nació entre 2010 y 2011 con la idea de crear un espacio en el que la danza, el circo y la acrobacia convivieran de forma natural. En Canals no había escuelas donde se pudieran fusionar estas disciplinas y muchos niños necesitaban un lugar donde explorar distintas formas de expresión.
¿Cuadra vuestra filosofía con el enfoque del acontecimiento?
Sí, nuestra actitud siempre ha sido la de trabajar la disciplina, la confianza en uno mismo y la creatividad. No se trata solo de formar bailarines o acróbatas, sino de que cada alumno descubra quién es dentro del arte y encuentre un sitio seguro en el que poder desarrollarse.
«Se trata de un acto que une a la comunidad por una causa significativa»
¿Qué disciplinas ofrecéis?
Al principio empezamos mucho con el circo, pero las instalaciones que teníamos no eran del todo seguras y tuvimos que dejar temporalmente los aéreos y las telas acrobáticas. Sin embargo, en febrero inauguraremos nuestra nueva academia, que será espectacular y nos permitirá volver a impartir todo esto. Además, contaremos con todos los estilos de danza posibles, como ahora.
¿Desde y hasta qué edades trabajáis en la escuela?
Es a partir de los tres años, pero no hay un límite máximo de edad. Tenemos grupos para niños, jóvenes, adultos e incluso mamás que quieren bailar. Esto permite que cualquier persona pueda disfrutar de la danza y la acrobacia sin importar su experiencia previa.
¿Influye de alguna manera la participación en festivales como este en vuestras clases?
Al final, utilizamos estos eventos como una herramienta educativa. Preparar una gala o un campeonato no es el fin en sí, sino un medio para enseñar a los alumnos a fijarse objetivos, trabajar en equipo y gestionar los nervios, los retos y las frustraciones.
¿Crees que hay ciertas cualidades que deberían ser indispensables en vuestros atletas?
Siempre intentamos fomentar la disciplina y la resiliencia frente a los obstáculos. Para muchos, es también una forma de ganar confianza técnica y valorar el esfuerzo por encima del resultado.
Volviendo a la Gala Benéfica, ¿qué esperáis transmitir a los espectadores con la iniciativa?
Queremos que sientan emoción, conexión y orgullo al ver a los niños bailar. Que perciban la solidaridad de estar todos unidos por una causa y comprendan que su apoyo realmente importa. Más allá del espectáculo, buscamos que se lleven la sensación de haber contribuido en algo muy valioso.
Para acabar, ¿te gustaría enviar un mensaje a quienes todavía no se han animado a asistir?
Cada gesto cuenta. Cada entrada, colaboración o pequeño respaldo marca la diferencia. Ya sea asistiendo o apoyando desde la Fila 0, todos podemos contribuir. La gala es más que un espectáculo: es un acto solidario que une a la comunidad por una causa significativa y necesaria.




















