Entrevista > Pablo Martínez, Antonio Molero, Isabelo Gómez y Francisco Mirón / Miembros del Centro Excursionista de Petrer
Cuatro miembros del Centro Excursionista de Petrer: Pablo Martínez (Elda, 27-enero-1973), Antonio Molero (Albacete, 10-junio-1957), Isabelo Gómez (Toledo, 14-junio-1953) y Francisco Mirón (Elche, 15-junio-1955), nos comparten sus vivencias en las rutas inclusivas que realizan.
Acaban de regresar de un encuentro nacional de tres días en el albergue de L’Avaiol, en Petrer, rodeados de montañas. Con ellos viajaban personas con visión y movilidad reducida. Hablan de motivación, de trabajo en equipo con participantes inclusivos, de vivencias, y del impulso que la Obra Social Caixapetrer aporta a estas actividades.
¿Cuáles son las sensaciones cuando terminan estos encuentros inclusivos en la montaña?
Pablo Martínez (PM) – Son vivencias difíciles de describir, porque superan lo racional. Vengo del trabajo en equipo y del montañismo, pero aquí descubres que una sonrisa lo cambia todo. No somos voluntarios llevando a alguien al monte, somos un grupo que avanza junto, con nuestras propias limitaciones y capacidades. Esa igualdad real es lo que más me emociona.
«Hay que intentar dejar el mundo un poco mejor de lo que está» P. Martínez
¿Qué es lo mejor de vivir este tipo de experiencias?
Antonio Molero (AM) – A mí me queda una satisfacción enorme. Combino dos cosas que me gustan, la montaña, y ayudar a quienes no pueden caminar solos por allí. Cuando termina la jornada siento una tranquilidad muy especial, como la conciencia de haber hecho algo bueno y necesario para todos.
¿La inclusión funciona cuando se vive de cerca?
Isabelo Gómez (IG) – Lo vivo como una continuidad natural de muchos años organizando actividades. Disfruto viendo cómo los grupos se integran, cómo la montaña iguala y cómo pequeños gestos se convierten en aprendizajes grandes. Para mí, estas salidas siguen demostrando que la inclusión funciona cuando se convive.
¿Consideráis el trabajo en equipo un aspecto crucial en estas actividades?
Francisco Mirón (FM) – Es lo esencial. Sin apoyarnos unos a otros no podríamos completar las rutas. Todos colaboramos: desde quien empuja una silla hasta quien marca el ritmo o acompaña emocionalmente. Si fallara la coordinación, no sería posible hacer lo que hacemos, es un trabajo de todos.
«Me gusta ayudar a que disfruten de la naturaleza» A. Molero
¿Cómo os organizáis en estas actividades?
IG – De forma muy natural. Cada uno conoce su papel y, si hace falta, lo cambia sobre la marcha. Lo importante es que nadie quede atrás y que todos vivan la experiencia con seguridad y que disfruten.
¿De qué forma se vive ese funcionamiento en el que no se compite?
AM – Me sorprende siempre la armonía que se genera. Nadie compite, nadie destaca simplemente fluimos. Esa manera de trabajar hace que la actividad sea segura y profundamente educativa, incluso para los que ya llevamos mucho tiempo.
¿Recordáis alguna vivencia especial de vuestro reciente encuentro?
PM – Me marcó la participación de Ana, la técnica del parque natural. Explicó plantas, fauna y geología de una manera tan apasionada que conectó con todos. Fue un aprendizaje vivo.
AM – Para mí, lo más llamativo es que todo salió perfecto. A veces pasan cosas, pero en esta ocasión todo el grupo estuvo muy compenetrado.
FM – Destacaría el entusiasmo de quienes nos acompañaron por primera vez. Ver sus ojos al descubrir detalles del paisaje siempre me conmueve.
«Definitivamente, la inclusión funciona cuando se convive» I. Gómez
¿Qué valores creéis que son esenciales para proteger la naturaleza y disfrutarla de forma inclusiva?
AM – Respeto, sobre todo. Ir al monte sin dañarlo, cuidando cada detalle y siendo conscientes de que es un espacio vivo.
PM – Añadiría el equilibrio. El mundo está lleno de desigualdades y la naturaleza nos recuerda que necesitamos armonía. Tenemos que intentar dejar el mundo mejor de lo que está.
IG – Curiosidad y humildad. La montaña siempre enseña algo nuevo y hay que acercarse a ella sin pretensiones.
Para vosotros, ¿qué significa que Obra Social Caixapetrer apoye vuestros proyectos?
FM – Ellos confiaron en nosotros desde el inicio y eso nos permitió profesionalizar aspectos necesarios. Gracias a su respaldo podemos difundir y realizar nuestro trabajo. Permite que actividades profundas y humanas tengan continuidad y lleguen a más personas. Gracias a ellos podemos hacer rutas seguras y bien organizadas. A veces se olvida lo importante que es tener recursos básicos.
¿Tenéis previsto algún nuevo proyecto para el 2026 con vuestros benefactores?
IG – Sí, nos han incluido en un nuevo proyecto para niños que la Obra Social Caixapetrer financian en su totalidad. Nos piden apoyo para que pequeños de entre ocho y doce años conozcan la actividad inclusiva, con sillas, barras direccionales y monitores profesionales que ellos mismos financian. Es una apuesta preciosa para que los niños puedan ver de cerca lo que supone vivir con una discapacidad y se pongan en su lugar.





















