Entrevista > Juan Giner Corell / Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de València (València, 30-enero-1978)
La ciudad de València vive un momento de profunda transformación urbana bajo la dirección de Juan Giner, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento. La vivienda se sitúa como el eje central de su gestión.
Con un enfoque basado en la eficacia técnica y la colaboración público-privada, el concejal desgrana las medidas para regular el turismo, agilizar las licencias y devolver el esplendor a las calles y plazas más emblemáticas.
València se encuentra en plena transformación, pero la pieza maestra es el Plan General. ¿En qué fase se encuentran las modificaciones para actualizarlo a los problemas de hoy en día?
Hemos vuelto a poner a nuestra ciudad en movimiento. Encontramos una València muy parada, sin ambición, y en estos dos años creo que podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que hemos conseguido cambiar el paso, que València vuelva a andar.
Uno de los aspectos, sin lugar a dudas, en el campo del urbanismo es la herramienta básica, es el Plan General. Lo que hemos hecho es una revisión completa y global de toda la normativa, que es lo que ahora mismo está en tramitación. Era necesario modernizar, hay nuevos usos como los relacionados con el flexliving.
Desde un punto de vista de proximidad, ¿se están realizando también revisiones específicas por áreas funcionales o barrios concretos?
Lo estamos haciendo por áreas funcionales (Nazaret, Campana…), realizando revisiones de cada una de esas áreas o barrios para ver cómo se pueden regenerar, cómo se puede mejorar los distintos aspectos urbanísticos.
Hay grandes sectores que llevaban años durmiendo, ¿en qué situación se encuentra el Programa de Actuación Integrada (PAI) de Benimaclet y el sector del Grau?
En el sector de Benimaclet están previstas 2.000 nuevas viviendas o una zona verde de 50.000 metros cuadrados. Y el conocido sector del Grau va a reconectar Valencia con el mar y a poner en mejora también parte del río Turia, que, junto con el proyecto del Parque Desembocadura, hará esa conectividad, esa joya que todos los valencianos disfrutamos, que es el antiguo cauce del río.
«Queremos que la plaza del Ayuntamiento esté muy identificada con Valencia y sea para los valencianos»
Bajo su perspectiva, la vivienda es el gran reto del mandato, ¿considera que València sufre este problema con mayor gravedad que otras capitales?
No más que en Madrid u otras grandes capitales. Valencia tiene las características propias de una gran capital europea, pero creo que el problema de la vivienda es a nivel global y nacional y, por tanto, esto puede parecer quizá poco técnico y excesivamente político.
¿Cuál ha sido la respuesta local inmediata a través del Plan + Vivienda para los demandantes de alquiler asequible?
Desde que nosotros hemos llegado ha sido una prioridad y, por tanto, se han realizado una multiplicidad de actuaciones, las cuales se han realizado en el corto, en el medio y en el largo plazo.
En el corto plazo hemos activado el Plan + Vivienda que acabas de citar, para poner en la ciudad mil nuevas viviendas de protección pública para la lista de demandantes de alquiler asequible.
Acerca del medio y largo plazo, ¿de qué forma influye para el vecino el desbloqueo de suelo en la modulación del precio final?
Hemos desatascado dos sectores de suelo urbanizable para que haya más suelo en la ciudad, estoy hablando del Grau y de Benimaclet, y al medio plazo ese nuevo sector que se va a crear de Benimàmet, con la finalidad de poner más oferta en la ciudad y que se module el precio de la vivienda.
«Hay mil nuevas viviendas de protección pública para la lista de demandantes de alquiler asequible»
¿De qué manera pretende el Ayuntamiento combatir el miedo de los propietarios a sacar sus viviendas al mercado de alquiler?
Hay determinados elementos, como es la inseguridad jurídica, que ha afectado al problema de la vivienda. En ese sentido el Ayuntamiento de València ha creado una oficina antiocupación que depende de la delegación de policía. Y la alcaldesa anunció en el pasado debate del Estado de la Ciudad la creación de una oficina de alquiler seguro que está ahora en fase de creación y que en breve creo que se dará a conocer.
Respecto a pedanías afectadas por la dana como La Torre, ¿qué proyectos de vivienda y recuperación se están impulsando actualmente?
Al ser una de las pedanías afectadas, nos hemos volcado. Es un sector que se está revitalizando; estamos en coordinación con la EMT para mejorar el transporte público a ese sector y luego con diferentes proyectos de mejora de alcantarillado, asfaltado que va a empezar ahora después de Navidad, etc. Pero desde el punto de vista de la vivienda, el sector de La Torre es uno de los sectores que está creciendo mucho.
Y, ¿en qué barrios concretos está teniendo el Ayuntamiento una presencia directa para su lista de demandantes de vivienda pública?
En Safranar o en la zona de Patraix también es un sector que va creciendo y prácticamente conforme se levantan los edificios el nivel de ventas y de adquirir es del 100%. También en Turianova, en Safranar, y en La Torre se ha adquirido un edificio para la lista de demandantes.
«Encontramos una Valencia muy parada, sin ambición»
Sobre la colaboración público-privada, ¿por qué considera que las permutas de suelo son una herramienta fundamental y rápida para la ciudad?
Creo que, en la colaboración público-privada, el interés general está claro, permanece y es transparente, no hay que tenerle ningún miedo. Y el ejemplo más acabado de la cantidad de sinergias que se suman y de la cantidad de bien que se hace en la ciudad es el de las permutas. Porque obtienes de manera rápida un edificio para tu lista.
Pasando a la gestión administrativa, ¿cuál era la situación real del departamento de licencias que se encontraron al llegar al gobierno?
Lo primero que hice es un análisis de cómo estaba el departamento de licencias. Encontramos 22.000 expedientes de licencias atascados, sin resolver, plazos de cuatro años para tramitar una construcción de un edificio, por ejemplo.
¿De qué manera se está solucionando esto?
Activamos un plan de choque en diferentes líneas. Por un lado, actuamos reajustando todos los recursos humanos, cambiando jefaturas de servicio. Por otro, empezamos a trabajar sobre las nuevas ordenanzas reguladoras de la concesión de licencias y, sin ir más lejos, en el pleno se aprobó definitivamente la nueva ordenanza.
«En estos dos años y medio hemos dado licencia para cuarenta nuevos hoteles en la ciudad»
¿Se han reducido esos cuatro años de espera?
Hemos activado una vez más la colaboración público-privada, permitiendo que las entidades colaboradoras urbanísticas, las ECUPS, puedan también tramitar la concesión de licencias. Eso ha dado un resultado, una reducción del 50% de los plazos, que no es suficiente, pero es satisfactoria para el poco tiempo que llevamos.
Hablemos de vivienda turística. València ha aprobado una moratoria, ¿qué objetivos persiguen con las cinco restricciones aplicadas?
Ahí el gobierno de la alcaldesa María José Catalá decidió ponerse muy serio con el tema de los apartamentos turísticos, y puso encima de la mesa una de las legislaciones más restrictivas en materia de apartamento turístico; y mientras se tramita esa legislación se ha aprobado una moratoria en la cual no se puede solicitar ni una sola licencia más.
Y esa regulación más restrictiva descansa sobre cinco restricciones que va por barrios, por distritos, por manzanas, por viviendas e irá acompañada también de un software para estar actualizado en cada barrio, en cada momento y en cada distrito de cómo están los niveles de saturación, rebajando al 2% el máximo posible de apartamentos turísticos.
¿Hacia qué modelo de alojamiento turístico camina València?
Tampoco se pretende desincentivar, ya que en Valencia hay un parque hotelero muy grande y el turista es bien recibido. En estos dos años y medio hemos dado licencia para cuarenta nuevos hoteles en la ciudad. A uno no solo le dimos la licencia, sino que ya se ha construido, es el hotel que hay en la propia plaza del Ayuntamiento; pero además de ese hay 39 licencias más.
«Se han desatascado dos sectores de suelo urbanizable para que haya más suelo en la ciudad»
Con esta normativa restrictiva, ¿qué mensaje se le envía al vecino que reside habitualmente en las zonas más saturadas?
Creemos en el turismo y que la gente pueda venir, pero lo que también tenemos que proteger, y uno de los fines por los que se ha hecho esta legislación restrictiva, es al vecino, que Valencia también sea una ciudad muy cómoda para el residente y proteger a los que vivimos todos los días en la ciudad.
Tocando el tema de las vías urbanas, y tras décadas sin inversión ¿por qué era prioritario actuar en arterias como la Gran Vía Marqués del Turia?
Se está volviendo a cuidar Valencia, y que la ciudad vuelva a andar y a estar en movimiento, a mimarla. No podía ser que la Gran Vía Márquez del Turia esté treinta años sin que nadie le dedique tiempo, los motoristas lo dicen mucho.
Recientemente se ha anunciado el proyecto de la plaza del Ayuntamiento, ¿qué elementos simbólicos buscarán para que los valencianos se reconozcan en ella?
La alcaldesa ha querido que sea esa plaza singular que sólo puede existir en Valencia.
«A nivel personal mi proyecto es la vivienda, que es donde veo a más gente sufrir en este momento»
¿Se diferencia este proyecto de cualquier otra plaza europea al integrar la histórica Vía Augusta en su diseño?
Queremos que tenga esos elementos que la hagan única, que no sea una plaza que puedas ver en cualquier ciudad de Europa, si no que sea una plaza muy identificada con Valencia y para los valencianos. Ese creo que es un poco el sueño.
¿Qué medidas se tomaron para revertir la configuración de la calle Colón y recuperar su valor comercial y estratégico?
Lo primero que se hizo, cuando llegó al gobierno la alcaldesa María José Catalá, es abrir otra vez al tráfico rodado el acceso desde Porta de la Mar, quitar esa bidireccionalidad que había en uno de los tramos, y esos dos carriles paralelos de la EMT.
Dada su importancia estratégica, ¿están previstas más modificaciones en la calle Colón?
Se ha decidido actualizar el mobiliario, que tiene más de treinta años, y también el adoquinado. Conviene además hacer un reasfaltado, porque con todos los cambios derivados de la legislatura anterior y de ahora, las distintas pinturas se han ido solapando.
¿Cuál es su máxima prioridad política de cara al horizonte del año 2027?
A nivel personal mi proyecto es la vivienda, que es donde veo a más gente sufrir en este momento; creo que es mi responsabilidad, y es mi obsesión.






















