Entrevista > José Manuel Prieto Part / Alcalde de Gandia (Gandia, 1-mayo-1989)
Transcripción: Alba Escrivà
Nacido y criado en la capital de La Safor, José Manuel Prieto es licenciado en Periodismo. Sus inicios en la política comenzaron en las Juventudes Socialistas y, tras su paso por diferentes cargos, en 2021 asumió la alcaldía de nuestra ciudad, cargo que refrendó en las urnas en 2023.
Llevamos pocos meses en Gandia, y siempre, cuando llegamos a una ciudad, nos gusta hablar con su máxima autoridad política para conocer quién es la persona que hay detrás.
Si queremos hablar de tu vida y trayectoria empecemos por la infancia. ¿Cómo era en esa época y en que se diferencia de la que hay ahora?
Por lo que conozco a través de los niños y de las necesidades e inquietudes de sus padres, la infancia ha cambiado como lo hacen todas las etapas de la vida actualmente. La velocidad de estos tiempos exige nuevos retos y políticas públicas que respondan a las necesidades de los pequeños y a sus expectativas de crecimiento en Gandia.
En mi caso fui un niño feliz, reflexivo, inquieto e imaginativo. Me gustaba llevar la iniciativa e inventar obras de teatro u otros planes. Crecí entre la Vila Nova y Marxuquera, fundamentalmente con mis abuelos porque mis padres trabajaban. Mi adolescencia ya no fue feliz, pero todo lo que marca impronta en la vida también enseña.
Has comentado que tu adolescencia no fue feliz, ¿por qué?
Mi padre se murió cuando yo tenía solo 12 años y mi madre con 37 años nos sacó adelante a mi hermano y a mí. Eso te marca profundamente.
«Tuve claro muy pronto que quería estudiar Periodismo y dar voz a quienes no la tenían»
Durante esas vacaciones con tus abuelos en Marxuquera es donde aprendiste a nadar, allí estabas en plena naturaleza… Te he oído decir que además te gustaban mucho las tertulias que había por las noches.
Sí, nos juntábamos toda la familia y la costumbre era que después de cenar hubiese una tertulia muy larga sobre cualquier cosa. Aprovechábamos las largas noches de verano. No había muchos niños de mi edad, pero teníamos buena relación. Siempre los primeros aprendizajes son también los que forjan: la primera vez que vas en bicicleta; cuando te enseñan a nadar, que en mi caso fue en una balsa de riego muy grande…
Respecto a las obras de teatro además de organizar te gustaba ayudar a escribirlas o reescribirlas, hacerte cargo del vestuario, en definitiva involucrarte.
Bueno, no solamente me gustaba eso. Es verdad que tenía una parte creativa muy evidente, pero a mi lo que me gustaba de verdad tenía bastante relación con lo que luego estudié, quería ser presentador de televisión.
También quería ser farmacéutico, que no tenía una explicación muy razonada. Quizás por el otro gran hecho que marca mi vida, que mi abuela era ciega y pasé parte de la infancia y toda mi adolescencia, hasta que mi abuela muere también, haciéndome un poco cargo de acompañarla y guiarla, y pasando las tardes con ella. Como íbamos juntos a la farmacia pensaba que eran los farmacéuticos quienes podían curar su ceguera.
Dudaba entre ambas profesiones, pero cuando crecí me decanté por lo que siempre quise ser, que es periodista.
Siendo de Gandia extraña que hayas vivido ‘de espaldas’ al mar. Con el tiempo lo has descubierto y ahora incluso te apasionan los catamaranes.
No tengo catamarán, pero me gusta ir a la escuela de vela al final de la playa y pasar una mañana navegando. Estoy en fase inicial y este verano no he practicado tanto como debería para tener un nivel de aprendizaje óptimo. Respecto al tema del mar, no vivía de espaldas, pero crecí lejos, en la montaña, algo que con los años he entendido como una ventaja.
Mi otra abuela vivió un tiempo en la ciudad, pero se trasladó a la playa a vivir todo el año hace más de 35 años, cuando casi nadie vivía allí. Yo me escapaba muchos fines de semana porque siempre me ha atraído nuestra playa, especialmente en invierno. Gracias a eso descubrí el mar, más que por vivir de espaldas por no vivir cerca, e hizo que desarrollase ese amor aunque algo más tarde de lo que me hubiese gustado.
«Mi relación con la política empezó ayudando en la comunicación institucional del partido»
Ya nos has comentado por qué querías ser farmacéutico, pero ¿por qué querías ser periodista?
Quería contar lo que ocurría y dar voz a quienes no la tenían. Era inquieto y disfrutaba comunicando, inspirado por muchos referentes del periodismo desde bien temprano. Siempre vi la profesión como algo vocacional que tiene algo de sacerdocio y dedicación. Tuve claro muy pronto que quería estudiar esto.
¿Cómo acaba un periodista metido en política? Es habitual con los abogados, pero no tanto en nuestra profesión.
La verdad es que me afilié pronto a las Juventudes Socialistas y luego al partido, donde me dediqué a ayudar con la comunicación institucional. Hacía otros trabajos para medios de comunicación, pero mi relación con la política comenzó ahí.
Has escrito cuatro libros: uno de ellos en prosa, dedicado al 75 aniversario de Radio Gandia, y tres poemarios. Por el último, ‘Geometría del hechizo’, recibiste un premio. ¿Volveremos a leerte pronto o habrá que esperar a que salgas de la política?
Espero que sí. Yo siempre escribo. Ahora lo que tengo es poco tiempo para organizar y compilar todo lo que hago, alguna vez se lo podré dedicar para poner cierto orden. Creo que la vida es muy larga y, en algún momento, me gustaría poder dedicarme a escribir.
«Tengo el argumento de una novela, lo que me falta es tiempo para escribirla»
¿Seguirá siendo poesía?
No, de hecho, tengo un argumento para una novela que se ha quedado en la idea. Solo me falta tener tiempo para escribirla porque ahora mismo, siendo alcalde, es difícil hacerlo.
En ese periodo previo a la política también te dedicaste al contenido audiovisual, la guionización, la locución y los medios de comunicación. ¿Qué es lo que más echas de menos?
Echo de menos pocas cosas, lo hago con lo que me falta por hacer, más que con lo que ya he vivido. No creo que vuelva a ejercer el periodismo activamente. No sé dónde me llevará la vida, pero me gustaría dedicarme a hacer otras cosas como, por ejemplo, acabar Derecho, que siempre estoy empezándola.
Me gustaría poder acabar esa carrera y dedicarme a ello profesionalmente, y vocacionalmente a escribir. Estoy muy lejos de volver a ejercer como periodista de redacción, quizás sí como responsable de comunicación institucional. Si tuviese que volver atrás, no cambiaría nada, pero no porque lo extrañe.
¿Qué te parece que en la era de la tecnología haya un nuevo medio de prensa impresa en Gandia?
Que haya nuevos medios siempre es una buena noticia. Significa que vivimos en una sociedad plural, como debe ser. Además, habla bien del dinamismo del sector en una época tan compleja, con retos, pero también oportunidades y potencialidades.
«Me gustaría poder acabar Derecho y dedicarme a ello de forma profesional y vocacionalmente a escribir»
Volviendo a tu persona, es lógico que hables castellano y valenciano, pero también sabes inglés. ¿Nivel currículum o nivel real?
No me gusta que las titulaciones no reflejen la realidad, así que te lo confieso: llegué hasta el tercer curso de la Escuela Oficial de Idiomas, que entonces era como un grado medio. No tenía mucho tiempo y para hablar fluido practicaba la conversación, que es algo que me encantaría retomar con alguna hora a la semana.
Antes de ser político ya estuviste metido en el tejido asociativo, faceta que llevas impregnada dentro.
Claro, llegué a la política porque empecé en el Consejo de la Juventud sobre los 14 años; allí fui vocal, secretario y vicepresidente. Siempre estuve vinculado al asociacionismo estudiantil. Luego, con 16, me afilié a las Juventudes Socialistas y a los 18 entré en el partido, aunque no tuve un cargo público hasta 2015.
También estuviste muy inmerso en las Fallas, concretamente en la comisión Plaça Prado. Tienes ese gran interés festero tan necesario en esta tierra.
Exacto, esa es mi falla. Me apunté a la comisión con unas amigas de Bachillerato que hoy siguen en mi vida, y todavía continúo ahí. Fui secretario, vicepresidente y delegado de ‘Llibret’ durante muchos años.
«Parte de la riqueza de la ciudad está en su tejido festivo»
¿Cómo ves las actividades festivas en la actualidad? ¿Qué podrían mejorar?
Siempre se puede mejorar todo, pero creo que las Fallas tienen un potencial enorme y son un valor añadido para la sociedad. Parte de la riqueza de la ciudad está en su tejido festivo y en las industrias que lo rodean, así como en el patrimonio que va más allá del arte efímero: ‘llibrets’, creaciones literarias, etc.
Somos referentes en las publicaciones y además en valenciano, y tenemos elementos Patrimonio de la Humanidad que están muy bien acreditados porque reflejan el sentir de un pueblo. Quemar lo que sobra y hacer fuego de las cenizas es una metáfora bellísima de la vida que representa la renovación de la esperanza, un sentimiento que nos une como comunidad.
Vamos a entrar en la etapa política, que obviamente es muy importante. ¿Hay algún antecedente en tu familia?
Un bisabuelo mío fue alcalde de Rafelcofer antes de la Guerra Civil y en un periodo muy breve durante su inicio, pero aparte de eso no hay antecedentes y no hay nadie de mi familia que milite en ningún partido político.
¿Siempre tuviste claro que ibas a ser del Partido Socialista?
Bueno, siempre he sabido que mis valores eran progresistas y de izquierdas porque fue mi padre el que me los inculcó. Es lo que he vivido en mi casa, aunque es verdad que mi familia está un poco dividida porque una parte es más conservadora que la otra. Por mi manera de ver las cosas me hice de las Juventudes Socialistas.
Tengo también una forma liberal de entender la economía y el desarrollo social, así que me considero socialdemócrata, cercano al modelo nórdico. Creo en el reparto de la riqueza pero también en crearla, y eso me parece importante porque la riqueza no se puede repartir si no se crea.
Eso sí, la vida me ha hecho pragmático y entiendo perfectamente que gobierno para todos, que antes que militante de un partido político debo serlo de Gandia y anteponer los intereses de la ciudad; cuando la represento prevalece la defensa del interés de lo colectivo por encima de mis opciones y de mis creencias.
«Cuando represento a Gandia prevalece la defensa del interés colectivo por encima de mis opciones y creencias»
Durante tu etapa en las Juventudes Socialistas fuiste secretario general desde el 2009 al 2013, y ese fue el primer puesto de responsabilidad dentro de la política.
Sí, lo fui cuatro años. Entonces no me dedicaba profesionalmente a este servicio público, eso vino después, pero fue en ese momento cuando empecé con las primeras responsabilidades. Además, un año antes ya estaba en la ejecutiva del partido.
En las elecciones de 2015 fuiste sesto en las listas y ya en las de 2019 segundo. Imagino que esa confianza fue porque dentro del partido les gustaba el trabajo que estabas realizando.
La confianza me la dio Diana Morant, que entonces lideraba la candidatura, pero sí, en 2015 asumí la responsabilidad de ser portavoz del Gobierno local y del grupo, así como de tener una serie de concejalías, sobre todo las de la parte interna de la casa y entre las que también estaba la de Fallas.
También presidí la Junta del distrito de Corea y más tarde la de Marxuquera, porque tenía vinculaciones evidentes con la zona. Fueron legislaturas apasionantes hasta que me tocó desempeñar la responsabilidad de alcalde.
Además, en 2019 dirigiste el equipo de la campaña electoral, algo más complicado de lo que parece porque requiere mucha coordinación y aguante.
Tengo mucha paciencia, algo imprescindible cuando te dedicas al servicio público porque no todo depende de tu visión o de la impronta que quieras marcar. Los tiempos son también los de las demás y las necesidades son también las que te marcan los ciudadanos, que es a quienes te debes. Dirigiendo, aunque sea un equipo de campaña, pasa lo mismo. Admito que prefiero la responsabilidad de alcalde a la de director de campaña.
«Creo en el reparto de la riqueza pero también en crearla, porque no se puede repartir si no se crea»
Ya en 2021 nombran ministra de Ciencia e Innovación a Diana Morant y te conviertes, con 32 años, en alcalde. Me imagino que te supuso un enorme cambio, sobre todo teniendo en cuenta que ocurrió mientras nos recuperábamos de la pandemia.
De hecho lo primero que tocó decidir en mi mandato como alcalde fueron nuevas restricciones, porque las limitaciones en las relaciones sociales duraron unos meses. Otra de las cosas en las que tuvimos que pensar fue en celebrar las Fallas en septiembre para levantar a un sector que lo necesitaba, y también como recuperación emocional tras un momento muy complicado.
Yo entré en julio y en septiembre comenzamos con las primeras actividades de la desescalada. Fue un momento difícil, económica y socialmente. Tuve un estreno de alcaldía duro. Recuerdo que, en enero de 2021, por ejemplo, tuvimos unos picos de incidencia de la pandemia muy elevados.
En las siguientes elecciones, en 2023, te presentaste y conseguiste no solo renovar, sino también obtener un concejal más. ¿Crees que la gente supo ver algo diferente en ti?
Desarrollo mi responsabilidad como mejor sé y siempre estaré profundamente agradecido a los ciudadanos por confiar en mí. Es un estímulo para trabajar que te obliga a corresponder. En algunas cosas avanzamos como esperaba, en otras, la administración es mucho más lenta de lo que me gustaría y eso a veces me frustra más de lo que debiera, pero creo que las bases del proyecto colectivo que prometimos están sentadas.
Tenemos las prioridades muy claras y sabemos qué queremos para la ciudad y cómo queremos gobernar. La cercanía con el ciudadano es fundamental y que la presencia en la calle sea diaria y continuada es básico. Eso es lo que me da fuerza para continuar todos los días y por ello agradezco mucho la confianza de los gandienses.
Volviendo a la parte más personal e íntima, te gusta hacer deporte todos los días; dices que te sirve para cargar pilas y ordenar ideas.
Disfruto haciendo deporte y madrugando, cosa que tengo que hacer para poder llegar a todo. Siempre me levanto a las seis de la mañana y empiezo la jornada haciendo ejercicio.
«Tanta burocracia dificulta el avance y sería necesario reflexionar seriamente sobre ello»
De tu padre heredaste una buena biblioteca que has aumentado y disfrutas de la lectura, aunque no sé muy bien de dónde vas sacando el tiempo.
Suelo leer por las noches, pero últimamente me duermo y la pila de libros es más grande cada día, cosa que también me frustra.
Eres cinéfilo y amante de la música, es decir, tienes muchas y variadas aficiones.
Escucho mucha música porque la puedo poner en el móvil cuando me levanto, voy al gimnasio, salgo a correr, etc. De hecho, me gusta mucho cuando voy escuchándola por la calle y la ciudad todavía no ha despertado. Soy más diurno que nocturno.
Respecto al cine, tengo un montón de películas pendientes. No quiero presumir de que he visto mucho porque no diría la verdad. He visto el que me gusta, no el que debería. Los superhéroes y la ciencia ficción, por ejemplo, no van conmigo.
Agosto tampoco es el mes en que te vas de vacaciones. Mientras la gente disfruta de las suyas, tú prefieres quedarte aquí ordenando tu casa.
Tengo 14 días en agosto, porque en septiembre y Navidad hay mucho trabajo. No entiendo cómo los descansos de la administración en una ciudad turística se hacen en agosto, creo que las deberíamos hacer en otra época.
Sin embargo, son las únicas semanas que puedo cogerme porque no tenemos más remedio, pero es uno de los meses decisivos y cuando la ciudad redobla esfuerzos; hay muchos visitantes y eso requiere desplegar todos los dispositivos y operativos municipales. Salvo eso tengo algún día suelto en invierno. Cuando me marcho, delego la responsabilidad en la teniente de alcalde.
«Tenemos la mejor playa del mundo, esto no tiene discusión»
No sé si esto es bueno para la salud mental, pero afirmas que cada día lees toda la prensa de un lado y el otro. ¿Crees que es sano?
Deformación profesional, supongo. Leo toda la prensa y me da igual el arco editorial, hay muy buenos columnistas en todas partes. También es verdad que sé lo que busco y qué redactores y secciones están bien. En ese sentido discrimino, pero creo que es bueno leerlo casi todo. Hay algún digital que no me gusta y no miro.
¿Cómo consideras que ha ido el 2025 para Gandia? ¿Qué se ha podido cumplir y qué queda para años venideros?
Ha sido un año muy intenso y fructífero. Las bases están sentadas y vamos a empezar a ver resultados. Los dos primeros años de legislatura son para planificar, hacer gestiones y pelear proyectos con el resto de las administraciones.
Ahora viene el momento de hacer realidad las muchas iniciativas que ya están en marcha y de culminar las que ya hemos empezado. Hay mucho hecho y por hacer, aunque a veces la burocracia dificulta el avance y sería necesario reflexionar seriamente sobre ello. Nosotros hemos reducido trabas como la cita previa, que ya no es obligatoria en esta administración.
¿Cuáles son las propuestas que crees que podrán realizarse o ponerse en marcha en 2026?
Este año finalizaremos Sanxo Llop y el pabellón Gandia Arena tendrá una fase importante de su construcción. También están en marcha la licitación de las obras del puerto y el Centro Superior de Investigaciones Científicas… Además, algunas infraestructuras, como la carretera que desdobla la que cruza ahora el Molí de Santa María, prolongando la de Nazaret Oliva.
Continuaremos transformando la ciudad, involucrando a los ciudadanos mediante inversiones y oportunidades; porque tan importante es invertir como garantizar que los proyectos de vida de nuestros ciudadanos sean posibles aquí.
Me gustaría acabar comentando un lema que te gusta: ‘Hay que intentar aprovechar todos los días como días vividos’. Ojalá todos pudiéramos llevarlo por bandera.
Efectivamente. Como decía Nicolau Primitiu tenemos que ‘trabajar, persistir y esperar’. 2026 va a ser un buen año y es fundamental demostrar que, frente al ruido del mundo, aquí podemos seguir haciéndolo todo juntos, con buena convivencia, respetando a nuestros adversarios políticos, y con avance en las cosas que importan.
Hay que afrontar los retos con unidad y fortaleza, demostrando porque somos la mejor ciudad y, sobre todo, la mejor playa del mundo que esto no tiene discusión.























