Entrevista > Mar Ortega Palao / Culturista (Elda, 13-mayo-1975)
Mar Ortega Palao ya puede decir con orgullo que es profesional de su deporte, el culturismo, tras muchos años de trabajo y sacrificio. “Es un logro enorme para mí, que llevo desde los trece años en un gimnasio”, confiesa.
Lo consiguió el pasado noviembre en la localidad de Linate, próxima Milán. Nos contará las sensaciones que vivió esa intensa jornada, parecidas a las que tuvo en el campeonato nacional, y de qué modo se prepara para este tipo de competición.
¿Cómo recuerdas tus inicios en el deporte?
Me gustó practicarlos todos desde niña. En el colegio ya me decían ¿ganas también a los chicos? Decidí entonces apuntarme al gimnasio de José Espada, marido de mi prima, quien competía.
Quise saber qué era eso del culturismo y subirme a una plataforma acabó enganchándome, muchísimo. Acudía a todo tipo de concursos, provinciales, regionales… Participábamos asimismo en muchos por pareja, como se hace hoy.
¿Tenías condiciones?
Sin duda. Además, José me advirtió que debía cuidarme mucho, mediante una alimentación diferente, más sana. Comencé a partir de ahí a prepararme otro tipo de comidas, las que me sugería el entrenador.
Seguí entrenando fuerte, por el camino marcado y con la mente puesta en saber qué iba a pasar con mi cuerpo, cómo cambiaría.
¿Entrenas muchas horas al día?
Poco más de una hora. Si es para definirme, próximo al campeonato, quizás dos, una de cardio por la mañana y pesas por la tarde. Obviamente el cuerpo que tengo lo he conseguido a base de años.
«Como es habitual estaba nerviosa, pero esa adrenalina es buena, me ayuda a crecer en la plataforma»
¿Cuál es tu nivel de grasa corporal cuando compites?
Jamás me lo he medido, aunque debe ser muy bajo, alrededor del 6%, que es el mínimo en mujeres. No es peligroso, como muchos pueden pensar, está controlado por un médico especialista.
¿No es un deporte demasiado sacrificado?
Si quieres competir, por supuesto, ¡igual que el resto de deportes! En el culturismo exhibes tu cuerpo, todo lo trabajado durante muchísimo tiempo para que el músculo crezca de esa manera.
¿De qué forma te preparas para la competición?
Calculo la fecha y muchos meses antes, unos nueve o diez, ya me pongo en marcha. Todo depende del objetivo al que quieras llegar, teniendo en cuenta que cada cuerpo es diferente, quizás para algunos dos meses son suficiente.
A mí me agrada estar preparada cuando falta eso, ocho-nueve semanas para el concurso. Resto del tiempo me mantengo, o incluso como más si estoy perdiendo grasa.
«Lloré cuando gané, estaba muy emocionada; después disfruté de una pizza y helado enormes»
¿En qué fundamentas tu alimentación?
Para desayunar imprescindibles son las claras de huevo, sin olvidarnos de dos o tres yemas, claves por su grasa. Seguidamente me hago un bol de cereales, de copos de avena en muchas ocasiones, bajando la cantidad de hidratos de carbono según se acerca la fecha de competir. Agrego un poco de aceite de coco, pasas, nueces y almendras.
De cara al almuerzo, proteínas, es decir, huevos, carne o pescado, acompañado de arroz, ideal para poder entrenar a continuación. Como arroz blanco o pasta, junto a una ensalada, todo en bastante cantidad y muy sano; meriendo una tortilla y nueces, o avena. Finalmente, ceno pescado y verdura, siempre cinco ingestas al día.
Un helado prohibido, obviamente.
Me tomé casi un kilo entero al finalizar el concurso (ríe). Además, estaba buenísimo, porque en Italia los elaboran estupendamente.
¿Cómo se desarrolló precisamente la prueba?
Había muchísimo nivel y tras imponerme en mi categoría, por edad y altura, pasé a la final, que tuve también la fortuna de ganar. Ya en el concurso absoluto obtuve el carné de profesional.
Estaba nerviosa, habitual en mí, pero esa adrenalina es buena antes de competir, me ayuda a crecerme en la plataforma. Disfruto exhibiendo mi cuerpo, mostrar todo lo que he conseguido tras tantos años de sacrificio.
«Los gimnasios están repletos de personas mayores, conscientes de la importancia del ejercicio»
Una vez sabida profesional, ¿lloraste?
Algo, debo de reconocerlo, estaba sobre el escenario muy emocionada. Llegó el momento de disfrutar con mi marido, comer el helado que mencionaba antes y una pizza enorme (ríe).
¿Cuál es tu siguiente objetivo?
Solicitar ayudas, para sufragar los gastos que tengo, en alimentación específica, suplementación, viajes, hoteles, suscripciones para participar en los concursos…
El Ayuntamiento de Elda, por medio del concejal de Deportes, Enrique Quílez, se está portando muy bien. Ya el pasado año me concedieron un galardón tras ser campeona del mundo, honor que quieren proponer de nuevo, en la Gala del Deporte, ahora que soy profesional.
¿Qué dirías a los que os critican?
No saben lo que dicen, porque hacer deporte es necesario para todos, está demostrado. Si no haces musculación en el futuro te dolerán todos los huesos, al perder la masa muscular.
Los gimnasios actuales están repletos de personas mayores, conscientes de la importancia del ejercicio. El resultado es que no les duele tanto los riñones o las rodillas.





















