A finales de 2025 comenzaron las obras de rehabilitación del antiguo muelle Mínguez, como parte de todo el macroproyecto que se está ejecutando para cambiar de arriba abajo la fisionomía del Puerto de Torrevieja. En principio se espera que esta actuación concreta concluya a principios del año actual.
La casualidad ha querido que justo en este 2026 el muelle Mínguez vaya a cumplir 150 años desde que fuera construido. En su día se convirtió en una infraestructura clave para nuestra localidad, si bien hace décadas que cesó en su actividad. Desde este periódico queremos darle la bienvenida a este año, recordando su historia.
Las Eras de la Sal
En el siglo XVIII ya se tiene constancia de la existencia aquí de un embarcadero conocido como ‘las Eras de la Sal’ para la carga y descarga del cloruro sódico que se extraía en las salinas (que entonces pertenecían al término municipal de Orihuela).
Precisamente en 1776, es decir hace ahora 250 años, cuando empezó a construirse el primer muelle de este embarcadero al pie de una antigua torre de vigía cuya función era prevenir ataques de armadas navales o piratas.
Alrededor de esta infraestructura portuaria fue surgiendo el primitivo pueblo de Torrevieja que, como seguramente habrán adivinado, debe su nombre a la citada vieja torre hoy ya desaparecida.
Hasta 1876 la descarga de pesca y mercancías marítimas se realizaba en plena playa
Terremoto y bonanza económica
En 1829 un terrible terremoto asoló gran parte de la Vega Baja. Amén de provocar cientos de muertos, los daños materiales también fueron enormes. Muchas viviendas quedaron totalmente derribadas, y las propias Eras de la Sal también resultaron dañadas. En el proyecto de rehabilitación se incluyó también la construcción de un segundo muelle más al oeste.
Superadas varias guerras seguidas, España entró en una época de relativa paz que propició que se incrementara tanto nuestra población como nuestra producción industrial. Paralelamente la actividad salinera en Torrevieja también aumentó, por lo que en 1848 se acometió una importante ampliación del embarcadero.
Primer puerto playero
Así pues, el negocio de la sal cada vez fue atrayendo a más trabajadores. Por ello a mediados del siglo XIX Torrevieja ya era un municipio de unos 7.000 habitantes, personas que evidentemente no se alimentaban solo de sal.
De ahí que surgiera un improvisado puerto paralelo entre la playa del Cura y donde se encuentra actualmente el Hombre del Mar, una zona entonces conocida como ‘Punta Cornuda’. En este lugar los barcos cargaban y descargaban la pesca u otras mercancías.
Dado que esta solución tan precaria presentaba muchas deficiencias, los torrevejenses reclamaron al Estado que se construyera un auténtico puerto. Sin embargo, los primeros proyectos fueron descartados por falta de financiación. Hubo quien acusó a los ayuntamientos de Alicante y Cartagena de presionar para que esta obra no se llevara a cabo, ante el temor de que Torrevieja se convirtiera en una seria competencia comercial para ellos.
Su impulsor fue el empresario Antonio Mínguez, quien llegó a ser alcalde de Torrevieja
El muelle en marcha
Sea como fuere, el caso es que al final tuvo que ser por iniciativa privada que Torrevieja tuviera su primer muelle pesquero-comercial. Todo ello gracias a la figura de Antonio Mínguez, un burgués de la época propietario de varios barcos mercantes (entre otros negocios) que percibió la gran oportunidad empresarial que se presentaba delante de sus mismas narices.
El proyecto fue aprobado por las correspondientes administraciones en 1874 y ejecutado en 1876. Así comenzó a funcionar el muelle Mínguez, conocido también popularmente como ‘muelle el Turbio’ ya que este era el apodo del propio Antonio.
Sin duda la inversión le salió redonda, dado que desde el principio el muelle gozó de gran actividad. Ya no solo se utilizaba para descargar la pesca de la zona, sino que también servía para dar salida a los productos agrícolas de la Vega Baja que se destinaban al comercio marítimo.
De hecho, la influencia del señor Mínguez en Torrevieja creció tanto que acabaría convirtiéndose en alcalde del municipio.
En la década de los cincuenta el muelle quedó en desuso al construirse el Dique de Levante
Construcción del Dique de Levante
El citado muelle siguió perteneciendo a la familia Mínguez durante varias generaciones, pero finalmente el Estado acabaría retomando el proyecto de construir un puerto marítimo de titularidad pública en Torrevieja.
No fue hasta los años veinte del siglo pasado cuando empezaron estas obras del nuevo Dique de Levante, las cuales además sufrieron multitud de retrasos y se paralizaron totalmente cuando estalló la Guerra Civil.
Cuando por fin parecía terminado en la Posguerra, llegó un temporal que causó grandes destrozos sobre el dique. Por lo tanto, hubo que plantear una nueva reconstrucción, que no culminó definitivamente hasta 1954.
Todos estos vaivenes hicieron que el muelle Mínguez aguantara su actividad durante muchas décadas, hasta que ya cerró definitivamente en los años cincuenta. Con las siguientes ampliaciones del Puerto de Torrevieja, fue quedándose cada vez más soterrado y oculto a la vista. Todo ello no ocurrió sin que la familia propietaria del muelle plantara batalla judicial al Estado, sin éxito.
Nueva etapa
Ahora con esta gran rehabilitación se pretende otorgar una segunda vida al antiguo muelle Mínguez, que será concebido a partir de ahora como una zona de paseo. El proyecto anunciado por el Ayuntamiento también incluye la instalación de paneles informativos para relatar toda su historia a los paseantes.
Por nuestra parte, estamos deseando que esta histórica infraestructura se reencuentre con la ciudad. Ya queda menos.





















