Entrevista > Millán Requena / Profesor de Derecho Internacional Público en la UA (Elche, 17-enero-1973)
Somos ciudadanos del mundo; en una sociedad con fronteras abiertas, no podemos perder de vista lo que pasa fuera de las murallas del Castillo de Santa Bárbara. Charlamos con Millán Requena, profesor titular de Derecho Internacional Público en la Universidad de Alicante (UA), sobre lo que está aconteciendo en los asuntos supranacionales y que tanto afecta a nuestro mar y a nuestro campo.
¿Cuán importante es la política internacional para los intereses de España?
Tener una política exterior coherente, con unos ejes claros con Europa, el frente Atlántico, relaciones con Asia-Pacífico, es clave para el posicionamiento en la revolución tecnológica en la que nos encontramos y los diversos conflictos que afrontamos, como el que está enquistado en el corazón de Europa.
«A nuestro país le falta una posición coherente a nivel internacional»
¿Cree que a día de hoy en el Gobierno de España se está valorando la importancia de la política internacional?
Hay diversos conflictos, algunos con décadas de existencia y que han ido evolucionando, como es el caso del Sáhara, aunque ha sido modificada de forma unilateral sin dar una explicación a las Cortes.
Después hay situaciones de inestabilidad, especialmente de cambio en la hegemonía global, y tenemos a China que es la potencia ascendente y Estados Unidos la descendente. España es una potencia media y está tratando de cobijarse bajo el amparo de la Unión Europea. Sin embargo, existen desacoples como el que se está viendo con la OTAN a propósito del gasto militar instigado por Donald Trump.
¿No podría chantajear España a Estados Unidos con las bases de la OTAN en Rota y Morón?
Trump habló de la expulsión de España de la OTAN, pero no se puede expulsar a ningún miembro de la organización. Nosotros damos el servicio de las bases, pero nos beneficiamos de la seguridad que nos da Estados Unidos. El peligro es que Marruecos también podría proporcionar esas bases, fuera de la OTAN es su aliado preferente.
¿Hay riesgo de que esas bases se trasladen a Marruecos?
No, es un acuerdo que España siempre ha tenido, no es una cuestión de Trump, es de Estados Unidos y van a querer tenerlas siempre.
«Podríamos ser una potencia gasística y de energías renovables»
Me gustaría incidir en que España es una potencia media. Cuando Gran Bretaña salió de la Unión Europea muchos creyeron que ese hueco que dejaba lo iba a ocupar nuestro país; con el tiempo hemos visto que no ha sido así. ¿Somos conscientes de que España no es una gran potencia?
Ya no lo somos, hemos perdido como potencia media, estamos casi en retirada, nos falta un trozo para llegar a serlo. Los sucesivos gobiernos no han tenido una fortaleza en las Cortes que le hayan dotado de fuerza interna, ni posicionamientos claros en asuntos mayores. Hemos perdido peso en Europa y lo han ocupado países como Polonia o Hungría.
Dice que a España le falta un cacho para ser una potencia media, ¿a qué se refiere?
Tener posiciones más claras y coherentes, y desde luego tener políticas de estado más contundentes y creíbles. En el caso de la OTAN hay una oleada del aumento del gasto militar, la Unión Europea lo justifica con el peligro ruso. Donald Trump lo que quiere es retraer inversión militar a Europa y centrarse en Asia-Pacífico, volver al patio trasero.
España tampoco ha estado a la altura en cuanto a la posición del Sáhara Occidental. Por otro lado, nuestro país se está acercando a China pensando en la transición ecológica y esto es visto con prudencia por algunos estados de la Unión Europea.
Hablando sobre el patio trasero de Donald Trump y la doctrina Monroe, ¿qué ha cambiado para que Estados Unidos quiera volver a ser el Sheriff de la ciudad?
A Donald Trump le han explicado que el papel de Estados Unidos se centra en dos cuestiones básicas: contener a China, expulsar al primero y a Rusia de su patio trasero, parar la ayuda que presta a América Latina, a Venezuela y a Cuba. Quieren ser el estado hegemónico en su zona de influencia.
En Argentina está influyendo en las inversiones, condicionado para que Javier Milei gane las elecciones generales y legislativas. Llevaban tres décadas sin prestar atención a lo que ocurría en su patio trasero.
«Considero que el balance de Mercosur es positivo para España»
Al principio ha hecho referencia al conflicto en Ucrania. Alicante es una de las ciudades con más ucranianos en Europa, 51.000 personas han encontrado cobijo en nuestros fueros. ¿Cree que si termina la guerra volverán a su país o se quedarán aquí?
Ahora mismo está lejos de que termine la guerra, Rusia no deja de avanzar, lo hace de forma lenta pero constante. Zelensky está pidiendo que se anule la directiva de protección temporal y quiere que los ucranianos que están en Europa vuelvan a su país a combatir. En Ucrania no pueden tener unas condiciones de vida elementales y en España tienen sus propios negocios, conocen el idioma y están adaptados.
Hablábamos antes de lo que le faltaba a España para ser una potencia media. Hay una sensación en ciertos ambientes de que nuestro país se ha convertido en la ciudad de vacaciones de Europa. ¿Somos poco ambiciosos?
El modelo productivo de España no está claro, salvo el sector de hostelería y turismo del que más del 20% del PIB depende de ello. El aspecto industrial se ha desatendido, aunque es cierto que tenemos grandes bancos, pero falta una industrialización. Se podría hacer en varios sectores, como el de las energías renovables.
En cuanto al campo español y sus controversias a nivel política internacional, ¿nos perjudica el acuerdo de Mercosur?
No, no lo creo, hay algunos sectores en los que sí puede haber cierta afección, pero tiene un balance positivo para España.




















