Entrevista > Lucía Casani / Cantante y extriunfita valenciana (Paterna, 29-junio-2006)
Con solo diecinueve años, la valenciana Lucía Casani se ha convertido en una de las grandes promesas musicales de España. Siendo una niña, entró en La Voz Kids y Idol Kids, programa donde se convirtió en una de las finalistas.
Además, ha ganado concursos autonómicos y nacionales y ha representado al país en diversos certámenes internacionales celebrados en Macedonia y Kazajistán, obteniendo el segundo y primer puesto, respectivamente. También ha sido telonera de artistas como Ana Mena y Gisela.
En 2025 cumplió un sueño entrando en Operación Triunfo (OT) y, ahora que el concurso ha acabado, la carrera de esta joven paternera no ha hecho más que empezar.
Antes de entrar en OT pasaste por numerosos concursos. ¿Por qué te has presentado a tantos?
La verdad es que a los otros programas me llevó el hecho de querer ser cantante y vivir de lo que realmente me gusta. Respecto a OT, hacía mucho que quería intentarlo porque sabía que además de cantar podía formarme. Mi familia siempre ha sido muy fan del programa. Empecé a seguirlo por mi madre y me enganché.
Después de haberlo visto tantas veces desde casa, ¿qué sentiste cuando te dijeron que ibas a entrar en la academia?
Fue como estar viéndolo todo desde fuera, casi como un sueño. Me pareció raro vivir las cosas que había visto tantas veces en pantalla, pero fue increíble.
Comentabas que tenías muchas ganas de aprender. ¿Cuál fue la clase que más disfrutaste?
Me gustaron todas, pero especialmente las grupales de interpretación y las de técnica vocal de Mamen, que me generaban mucha curiosidad.
«OT permite que la gente te conozca como persona, no solo como artista»
¿Crees que tu paso por OT ha sido muy diferente al de otros programas en los que has participado?
Totalmente. Aquí la gente puede conocerte como persona, no solo como artista. Eso es importante porque quiero ser cercana con mi público: que le guste mi música, pero también yo, y sentirme cómoda en el escenario sabiendo que puedo gastar cualquier broma.
Una vez fuera de la Academia, ¿qué aprendizajes te llevas?
Ahora estamos pillándole el truco a gestionar lo bueno y lo malo de ser conocido. Entender que no puedes gustarle a todo el mundo, saber cómo sobrellevar las críticas, etc.
Cuando estabas dentro, se creó cierta polémica en torno a tu relación con Tinho porque la gente pensaba que se estaba extralimitando. ¿Qué pensaste al enterarte?
Lo que se ve desde fuera es totalmente distinto a lo que se vive dentro. He sido muy cercana con compañeros como Guille, Salma o Tinho, pero en ningún momento ha sido algo romántico ni irrespetuoso. Nos llevamos genial y me daba miedo que nuestra relación cambiase o llegásemos a sentirnos incómodos.
Hablando de tu vida personal, empezaste Ciencias Políticas en la UJI y lo dejaste para entrar en OT. ¿Te planteas retomarlo?
Mi sueño es vivir de la música, pero no descarto volver a estudiar la carrera para tener otra opción si esto no va como espero.
Tienes nódulos vocales, ¿cómo te afectan a la hora de cantar?
Cuando me lo dijeron me asusté, pero luego me explicaron que no es grave: hace que las cuerdas no se cierren del todo, que tengas más aire o que la voz se canse en ciertos registros. Los tengo desde hace mucho tiempo, pero ahora sé cómo protegerme.
«Estamos pillándole el truco a gestionar lo bueno y lo malo de ser conocidos»
Hay personas de otras ediciones que además de cantar se han dedicado a actuar, ¿te gustaría seguir ese camino?
Siempre he sido muy fan del cine y las series musicales y me encantaría hacer algo como Aitana en ‘La última’. Me llama mucho la atención.
De todas las actuaciones que hiciste en OT, ¿con cuál te quedas?
‘Tu tanta falta de querer’ es una canción que llevo muy guardada. Te diría que es la que más me gustó a la hora de verme luego en vídeo. También le tengo mucho cariño a ‘Siempre es de noche’ porque la hice durante una semana súper bonita.
¿Cómo se viven las semanas cuando estás nominada?
Con Judit lo pasé bastante mal. Me sentí pequeña, poco preparada y con la sensación de no haber demostrado lo que quería. Con Max fue más tranquilo porque ya lo había vivido y con Guille fue divertido, pero duro. Era uno de mis pilares en la academia. Conforme fue avanzando la semana tuve claro que él iba a ser finalista.
Al despedirse, los expulsados mencionaban que fuera todo era increíble, pese a que hiciese un día de su salida.
Dentro no eres consciente de lo que va a pasar. A mí me sorprendió ver que había un montón de trabajo y posibilidades esperándonos. Por eso, quise avisar a mis compañeros de que verían cosas buenas y malas, pero pesarían más las primeras.
¿Puedes hablar sobre tu primer sencillo?
Es una canción que me pondría en el coche para gritar a un ex. Va de esas relaciones de idas y venidas que cansan y te hacen querer volver al momento en el que idealizabas a tu pareja.
«Quiero ser cercana y que el público se sienta conectado con mis canciones»
¿Qué te gustaría transmitir a tu público?
Cercanía. Quiero que la gente se sienta conectada con mis canciones, que se identifique con ellas y que las disfrute. Para eso estamos los artistas, para poner palabras a sentimientos que muchas personas no saben expresar.
¿Algún consejo para los jóvenes que quieren dedicarse a la música?
De haber dinero, lo mejor es formarse en un conservatorio. Yo no tuve la oportunidad y considero que hubiera sido increíble, sobre todo para saber cómo cuidar la voz.
Si pudieras hablar con la Lucía que se presentó a la audición, ¿qué le dirías?
Que disfrute la experiencia y no se preocupe por las opiniones ajenas. Estoy muy orgullosa de mi paso por el programa. Mi familia me vio reflejada y, estando rodeada de cámaras, eso es un halago. Hay concursantes que no consiguen mostrarse como son. Mi mayor miedo era que la gente pensase que soy sosa y no ha ocurrido.


















