Entrevista > María José Marcos Fuster / Escritora y periodista (Alicante, 11-abril-1983)
Con ‘Dante y las (malas) mujeres’ María José Marcos profundiza en uno de sus personajes más complejos y aclamados por sus lectores. La escritora santjoanera reflexiona en esta entrevista sobre este último libro, su proceso creativo, los prejuicios que pesan sobre la intriga erótica que escribe y su camino literario, construido con constancia y pasión. Además, anuncia libro para 2026.
En 2025 has publicado ‘Dante y las (malas) mujeres’. ¿Qué te impulsó a escribir esta historia y qué querías contar con ella?
Nace por la necesidad de los lectores, y mía, de contar de manera independiente su historia. Pero no a modo de precuela de ‘Las damas oscuras’. Quería satisfacer esa pasión de los lectores por este personaje y contar su historia, necesaria para entender muchas cosas y con un calado emocional brutal.
Dante es una persona brillante, de buena posición, vida perfecta… pero oculta muchas sombras. Va de cómo las personas a veces aparentamos una cosa y realmente somos otra.
«Que simplifiquen tu trabajo en algo sexual es duro e injusto»
La intriga es un elemento constante en tu obra. ¿De dónde viene esa influencia?
Mi musa y referencia literaria es Agatha Christie desde pequeña. He leído sus novelas muchas veces. Tenía la capacidad de presentar a los personajes con una apariencia y ser capaz de engañar al lector. Veía muy necesaria esa unión entre pasión, relaciones humanas, misterio y erotismo.
¿Planificas mucho cuando escribes o te dejas llevar?
Surge de manera natural, es un proceso que aparece espontáneamente y voy madurando. Vomito la idea, la dejo en barbecho un día y cuando la retomo y releo veo que incluso a mí me sorprende. Entras en un proceso de conexión total con la historia. A la hora de escribir, y de leer, se nota si la historia está forzada.
¿Recuerdas qué dio origen a ‘Las damas oscuras’?
‘Las damas oscuras’ surgió en un momento en el que tuve una situación personal difícil. Escribo muy bien desde el dolor, como los cantautores. Digamos que las ideas brotan en mí, por eso siempre digo que para mí fue terapéutico. La historia nació desde mi propia oscuridad.
«Puedes tener la oportunidad, pero la suerte no existe: uno mismo la trabaja»
Como mujer, has vivido el lado más difícil del sector editorial.
Me encantaría decir que ha sido todo fácil, pero no. A las mujeres todavía se nos encasilla. Una mujer que escribe novela romántica es más normal. Yo no escribo novela romántica estricta, pero en la línea del género.
Es más fácil que a un hombre le publiquen porque es menos habitual. Para nosotras es un techo de cristal doble, primero porque hay mucho en el mercado y segundo porque te encuentras que, entre un hombre y una mujer, prefieren publicar al hombre.
¿Te has sentido en algún momento juzgada?
Hay gente que tiene muchos prejuicios en torno a la novela romántica. La gente une el erotismo al sexo y no necesariamente. El erotismo es el arte de contar de manera sinuosa, atractiva y sugerente una escena, en la que puede haber una parte sexual o no. Que simplifiquen tu trabajo en algo así es duro e injusto.
¿De qué manera reaccionó tu entorno cuando empezaste a publicar novelas con un componente erótico tan marcado?
Mi padre es mi fan número 1. Tiene 83 años, pero la mente muy abierta. Sabe el tipo de literatura que escribo y está orgulloso. Mi hermana, mi marido, mis amigas santjoaneras como yo… me apoyan muchísimo.
Ni les chirría ni sienten que esa parte de erotismo sea motivo de apuro. Todo lo contrario, y a mí me enorgullece tener una familia y amigas como las que tengo. Y un marido que me apoya y me permite, asumiendo más responsabilidades, que yo pueda volar.
«A veces las personas aparentamos ser una cosa y realmente somos otra»
¿El periodismo tuvo influencia en tu carrera como novelista?
Desde pequeña tuve claro que quería ser periodista porque me encanta escribir. Tuve una profesora maravillosa de lengua y literatura en el Instituto Lloixa que me dio ese aliento. Para mí el periodismo era esa unión necesaria con la escritura.
Como periodistas interpretamos la realidad para la gente, como novelistas lo que hacemos es crear submundos y otras realidades basadas en nuestra realidad. Son maneras de interpretar la vida y el mundo y eso me parece súper bonito.
¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje en tu camino como escritora?
La frase de que los sueños están para cumplirlos es verdad, pero mi mayor aprendizaje es que las cosas cuestan mucho y la suerte no existe. Puedes tener la oportunidad, pero la suerte la trabajas con paciencia, constancia, resiliencia… Lo que no hagas por ti mismo nadie lo va a hacer.
¿En qué proyectos estás trabajando ahora?
Tengo otro libro en marcha. En ‘Dante’ hay una pista de lo que viene después, he metido una pinceladita sobre la próxima historia. Mucha vida para ‘Dante’ y ‘Las damas oscuras’ y un nuevo proyecto literario para 2026 si todo va bien.





















