Entrevista > Víctor Cucart / Fotógrafo (Real de Gandia, 21-julio-1964)
Nacido en Real de Gandia, Víctor Cucart es uno de los fotógrafos valencianos más reconocidos internacionalmente. Acostumbrado a trabajar en el campo de la moda, ha retratado a numerosos famosos y ha trabajado para revistas como ‘¡Hola!’, ‘Vanitatis’ o ‘Interviú’, así como para algunas campañas publicitarias de renombre.
Además de viajar entre España, México, Nueva York y otras capitales, Cucart no ha perdido el vínculo con su tierra natal, donde ha presentado exposiciones como ‘Mirar Gandia’, desempeñando un papel activo en la cultura local.
Este verano fue nombrado fotógrafo oficial de la Federación de Fallas de Gandia con el objetivo de encargarse del ‘Foc i Flama’, cuya nueva edición se presentará el 16 de enero en el Museu Faller de Gandia. El libro fue declarado Publicación de Interés Turístico por la Generalitat en 2019 y es uno los elementos patrimoniales más importantes de la ciudad.
Aunque eres de Gandia, has llegado muy lejos en tu carrera y vives entre México y España. ¿Qué significa para ti volver a trabajar en tu ciudad como fotógrafo oficial del ‘Foc i Flama’?
Me hace una ilusión impresionante. En mi casa toda la vida hemos sido falleros. Recuerdo que cuando era pequeño veía las fotos del libro, que estaban en blanco y negro, y pensaba en lo bonito que era. Imagínate lo increíble que me parece poder hacer esto.
¿Cómo surgió la oportunidad?
La verdad es que no fue algo que buscara. Me lo pidieron porque Salva Gregori, ese gran amigo que admiro un montón, se retiraba. Él tiene su estilo, yo el mío, y la Federación buscaba darle un giro a la publicación. Me pareció una buenísima idea y estoy encantado.
Vienes de trabajar mucho con retratos y personas famosas. ¿Cómo has enfocado esta nueva etapa dentro de la fiesta josefina?
Veo a las falleras como a cualquier persona a la que fotografío: desde el respeto, la elegancia y la estética. Soy muy perfeccionista. Hay muchísimo esfuerzo detrás que no se ve, pero se nota en el resultado final. He intentado que todo estuviese muy cuidado sin perder la naturalidad.
«He unido la elegante indumentaria con lo antiguo y los elementos tradicionales»
¿Crees que hay mucha diferencia entre lo que haces habitualmente y este proyecto?
Bueno, la indumentaria ya es maravillosa de por sí. Siempre he admirado esas imágenes antiguas de Fallas, de hace cien años, porque me encanta la fotografía en sepia. Le he dado una vuelta uniendo la elegancia de los trajes con esa estética de antes, colocaciones muy cuidadas y elementos muy falleros como, por ejemplo, las mantas morellanas.
A lo largo de tu carrera has retratado a gente muy famosa. Tanto, que se te conoce como ‘el fotógrafo de las estrellas’. ¿Cómo llegaste hasta ahí?
De niño estuve en un grupo musical, salimos en televisión y fuimos número uno en los años ochenta. Luego estudié arquitectura, que era lo que quería hacer, pero no terminé la carrera porque un profesor me dijo “Víctor, haces fotos increíbles, deberías dedicarte a esto”.
En mi casa había un laboratorio de fotografía en blanco y negro porque mi padre era una persona increíblemente polifacética: escribía, actuaba, hacía fotos… yo veía aquello y me fascinaba. Todo empezó como una afición, fotografiaba a mis compañeros cuidando las poses y el vestuario. Dejé la carrera, me fui a Madrid y desde entonces no he parado.
¿Hubo algún trabajo que marcara un antes y un después en tu trayectoria?
Uno fue el del famoso calvo de la Lotería de Navidad. Hice todas las fotos del spot y de los carteles, cosa que me pareció un lujo. El otro fue el de Giorgio Armani. Gracias a Antonia Dell’Atte pude retratarle para ‘¡Hola!’ en su casa de Milán y en su museo. Fue brutal porque lo he admirado siempre.
«Un profesor me dijo que debería dedicarme a esto, y dejé Arquitectura»
Volviendo a las Fallas, ¿te has centrado solo en el libro o también te veremos por las calles de Gandia en marzo?
No vivo en España de forma continua. A veces estoy aquí un mes, luego me voy, y así siempre. Ojalá pueda estar aquí en Fallas, pero siempre existe el riesgo de que me llamen para cualquier trabajo y tenga que irme, de modo que únicamente he cubierto el ‘Foc i flama’.
¿Te gustaría seguir con el encargo durante unos años?
Esa es la idea, espero que las fotos os gusten mucho. Las he hecho con todo el cariño y con una visión muy personal. Sería un honor continuar y, de hacerlo, me encantaría poder darle una vuelta diferente cada año, cambiar el concepto. Lo más divertido es no repetirse.
¿Qué consejo le darías a un fotógrafo joven que quiere documentar las Fallas sin caer en clichés?
Le diría que no haga siempre lo mismo. Lo bonito de este oficio es que cada día hay un trabajo diferente. Mañana puedo hacerle fotos a un diseñador de moda y pasado mañana a una familia o a una ejecutiva. Ese es el rollo que me encanta.
«Sería un honor continuar, me encantaría darle una vuelta diferente cada año»
¿Cómo te gustaría que se recordara tu aportación al legado fallero de Gandia?
Me gustaría que lo recordaran como un trabajo hecho con clase y estilo en el que la gente se vea guapa. Ese es mi sello. Las falleras mayores de este año son elegantísimas y tanto ellas como sus familias han colaborado mucho para que mis ideas pudieran llevarse a cabo.
Quiero agradecer todo el esfuerzo que han hecho las madres de Manuela y Triana, que son ideales, y la Federación de Fallas de Gandia encabezada por mi amigo Francisco Martínez, que me encanta como persona.
¿Cuánto tiempo ha durado el proceso?
Hemos estado más de un mes haciendo fotos. Ha sido complicado cuadrar horarios porque las dos tienen una agenda llenísima y agotadora. Tanto ellas como sus cortes han estado increíbles, siempre con una actitud maravillosa. Las he tratado como modelos y lo han hecho fenomenal.
¿Puedes adelantar algo del proyecto?
De momento, solo puedo decir que quiero que la gente se sorprenda porque es un ‘Foc i flama’ distinto. Hay un trabajo enorme detrás y un equipo muy grande de gente que me ha ayudado a conseguir el resultado que buscaba. Estoy muy agradecido.





















