Entrevista > Reis Juan / Periodista (Alcoy, 31-marzo-1963)
Siempre es un placer conocer las vivencias y conocimientos de periodistas de raza como Reis Juan, quien nos detallará cómo ha cambiado el periodismo en las últimas décadas y hasta qué punto cuenta mucho más la inmediatez. Por fortuna esa tendencia actual no le ha condicionado a la hora de comunicar.
Comenzó muy joven, a principios de los ochenta, en la emisora local Radiocolor, aunque ahora confiesa que fue una experiencia traumática. “Lo fue tanto que me juré no volver a trabajar en una radio”, promesa que no cumplió, pues lleva más de cuatro décadas vinculada a este medio.
Fueron muchas temporadas en Ràdio 9, “llevando a cabo lo que hiciera falta”, al frente siempre de magazines culturales, hasta su despido a finales de 2012. Tras unos años fuera, incluido un periplo político, “todo un aprendizaje”, comanda ahora ‘L’hora de la cultura’ de À Punt Ràdio.
Recuérdanos tus inicios en el periodismo.
Abrió en los primeros años de los ochenta Radiocolor, un intento de radio autonómica (privada) de Luis Suñer. Me incorporé y desde entonces no he parado de hacer radio, pese a jurarme no volver a pisar una.
¿Tan traumática fue esa experiencia?
Muchísimo, parece que es mi sino (ríe). Aprendí que no debía jurarme nada y regresé a las mismas instalaciones, ahora propiedad de Antena 3 Radio, para hacer un programa de entrevistas, de todo tipo.
Seguidamente, debido que a era una labor muy dura, estuve años fuera de los medios -gestionando una agencia de viajes en Alcoy- hasta que en 1989 mi amigo Juli Mira, actor tristemente desaparecido, me recomendó para la recién estrenada Ràdio 9.
¿Tuviste dudas?
Al principio incluso me molesté con él, ya que me había calificado como la mejor. Pero acudí a València a hacer una prueba, ¡de cuatro horas!, y al llegar a casa por la noche sonó el teléfono. Era el subdirector de la radio, Àngel Martínez, que quería saber cuándo me podía incorporar.
Pertenecí a la casa desde noviembre de 1989 hasta diciembre de 2012, pues nosotros fuimos los primeros en recibir un ERE.
«Gran apasionada de la cultura, me dieron el primer programa de ese ámbito por agotamiento»
¿Cuáles fueron tus programas más relevantes?
Primero hice informativos, aunque poco después arranqué con ‘Parking gratuit’, un programa musical en el que me inventaba un pretexto guionizado para poner canciones. Le siguieron ‘La Carpeta’, mi primer magacín cultural, ‘L’andana’ y ‘Aigua en cistella’.
Siempre he sido una gran apasionada de la cultura y considero que quizás me dieron el primero por agotamiento. Cada vez que se presentaba la temporada proponía un programa de cultura.
¿El periodismo de antes era más auténtico?
Manipuladores los hemos tenido desde tiempos inmemoriales: han escondido la información o la han contado de forma tergiversada. La diferencia en los tiempos actuales es que la mentira informativa va mucho más rápida, se propaga a una velocidad exponencial.
Antes era más fácil detectarla, y los periodistas teníamos un mayor orgullo que nos impedía llegar a según qué límites. Ahora, sin mala voluntad, la mayoría de los profesionales compran versiones, sin la costumbre de contrastar las noticias.
«Desde hace años recalco que no quiero ser la primera, sino la que mejor intente contar las cosas»
¿Todo va demasiado rápido?
Sin duda, lo que nos lleva a error. Desde hace años recalco que no quiero ser la primera, sino la que mejor intente contar las cosas. El periodista no tiene por qué tomar partido, debe informar, aunque tengas tu opinión como persona.
También es determinante el factor económico, el marketing -lo condiciona todo-, porque insisto no hay tiempo para documentarse, contrastar, buscar fuentes… Son horas de trabajo que no se ven, que aparentemente no estás rindiendo, cuando no es así.
Volvamos a ti, ¿qué hiciste tras el cierre de Ràdio 9?
Me puse lo que llamamos el Jupeti Roig de Mil de Nou, movimiento que se inició tras ver la cantidad de gente super válida (realizadores, guionistas, periodistas, cámaras…) que se iba al paro. Pusimos en marcha una plataforma que lideré y fue decisiva para el posterior cambio de gobierno en 2015, cuando la situación era insostenible.
«Durante ‘L’hora de la cultura’ intentamos mostrar un poco la riqueza cultural de nuestras comarcas»
¿Qué estás haciendo ahora?
Este pasado verano contactaron conmigo desde À Punt Ràdio para que condujera ‘L’hora de la cultura’, todas las tardes laborales de 19 a 20 horas. Se trata de una franja complicada porque estamos muy condicionados por el fútbol.
Tanto es así que si se emiten partidos esa tarde no emitimos y directamente lo hacemos en horario de madrugada, a partir de las 0:30 horas. Son muchos los que nos escuchan a esa hora, todo un goce para mí.
¿Quién te acompaña en esta aventura?
Nuevamente todoterreno, que es mi forma de entender la radio, están conmigo Arturo Orrico (hijo) y Fran Sevilla. Nos produce Orrico padre.
Sin duda, durante el programa intentamos mostrar la riqueza cultural que tenemos en nuestras comarcas.





















