Entrevista > Juanan Fernández / Atleta y directivo del Club Atletismo Benidorm (Alicante, 1-marzo-1982)
Juanan Fernández es uno de esos atletas que explican por sí solos por qué el atletismo en Benidorm sigue vivo pese a las carencias estructurales. Sin pista propia, sin lanzaderas mediáticas y lejos de los grandes focos, su historia es la de la constancia, la adaptación y el amor por correr.
Desde los diez años no ha dejado de sumar kilómetros y hoy, décadas después, sigue entrenando a diario, reinventándose entre playas, cuestas, rectas infinitas y escapadas semanales a l’Alfàs del Pi o La Nucía para completar el trabajo específico.
Referente del fondo y del maratón, Juanan es uno de los grandes nombres propios de la Benidorm Half, prueba que ha corrido en veinte ocasiones y en la que este año volvió a ser el mejor atleta local.
Los seis ‘majors’ a sus espaldas
Pero su trayectoria va mucho más allá del asfalto benidormense: junto a Manu Bobante es el único corredor de la ciudad que ha completado los seis grandes maratones del mundo (Boston, Nueva York, Londres, Berlín, Tokio y Chicago), una aventura vital que comenzó casi por casualidad y que le devolvió la motivación cuando necesitaba cambiar el rumbo.
Hoy, Juanan sigue corriendo con la misma pasión de aquel niño al que su profesor de educación física descubrió el atletismo y que cambió el salto de altura por el gran fondo. Porque para él, correr no es solo entrenar, es una forma de vivir.
El atletismo en Benidorm vive su momento de mayor exposición con la llegada de las últimas semanas del año y, sobre todo, con la celebración del Medio Maratón. Sin embargo, seguimos esperando que se construya la prometida nueva pista de atletismo para que los atletas podáis seguir entrenando y, sobre todo, para seguir creando cantera.
Así es. Ya son años que, pese a que no tenemos esa instalación deportiva, seguimos entrenando durante todo el año. Como dices, hay cantera, aunque no se vea porque están yendo a entrenar a otros municipios.
Al final, el crecimiento es el que es. A un niño que le guste un deporte, no lo va a dejar. Si tiene afición (y estos niños tienen mucha), y los que llevamos desde siempre haciendo atletismo, seguimos entrenando todo el año.
Nuestro deporte no empieza y acaba con la Benidorm Half. Es, como decías, nuestro gran evento, la gran cita del año, pero la vida sigue. Ahora tenemos otro año por delante y hay que mantenerse.
Además, el atletismo es muy amplio y no siempre se necesita una pista de atletismo, aunque sí es absolutamente necesaria para disciplinas como los lanzamientos o los saltos. Al final, os toca adaptaros y reinventaros en base a las circunstancias.
Lo has dicho exactamente: hay que reinventarse, esa es la palabra. Sabemos que la pista se va a hacer, pero no se sabe cuándo, Mientras tanto, tenemos que seguir dando pasos hacia adelante y mantener la actividad.
Benidorm tiene grandes playas, grandes rectas, hay muchísimas cuestas… hay muchas zonas donde seguir haciendo trabajos específicos. Sí que es verdad que una vez a la semana tenemos que ir a l’Alfàs del Pi o a La Nucía para acabar de hacer esos entrenamientos complementarios y específicos; pero el resto de semana, aquí ya está todo inventado.
«Nuestro deporte no empieza ni acaba con la Benidorm Half»
En otras palabras, usando la calle se puede entrenar.
Aquí metes un día de cuestas, otro día de series, otro descansas, otro un larguito, otro día gimnasio… y poco más. Podemos alterarlo todo. Y, además, tenemos el trail, que está cogiendo mucho auge.
Esa es una actividad que me consta que también te gusta: subir a la montaña y correr fuera del asfalto. ¿Es que no sabes estar quieto?
(Ríe) Quieto no puedo estar. Es casi una enfermedad por la actividad física, pero llevo corriendo desde los diez años y afortunadamente las lesiones me han respetado. El trail lo uso como complemento. También metemos mucha bicicleta de carretera y sobre todo, hacemos mucho entrenamiento el fin de semana en pistas forestales. Contamos con la Sierra Cortina, Tudons, La Serreta… todas esas zonas las tenemos pateadísimas y metemos muchísimos kilómetros.
La realidad es que sería muy contradictorio no hacer montaña en una provincia que es la segunda más montañosa de España.
Tú lo has dicho perfectamente. Mucha gente no lo sabe y piensa que Alicante son playas, pero si te adentras el interior es muy montañoso. No es alta montaña, pero ahí está la prueba: en estos meses de invierno tenemos aquí a todos los grandes equipos del ciclismo, a los mejores del Tour, para preparar la temporada en esas carreteras.
«Benidorm es ideal para entrenar: playas, cuestas y rectas infinitas»
En la Benidorm Half de este año volviste a ser el mejor atleta local, en una edición en la que muchísima gente mejoró sus marcas. ¿Te pasó lo mismo?
Bueno, no conseguí mejorarla, pero fue por unos pocos segundos. En todo caso, este año se ha trabajado muchísimo en mejorar el recorrido. Es imposible evitar que cada año se quede algún tramo desfavorable con un poco de desnivel. Sólo puedo hablar bien de la Benidorm Half porque cada año se superan.
Este año se ha batido el récord con 9.132 participantes. ¿Se puede plantear el reto realista de superar los 10.000 en 2026?
Se ha hecho una cosa muy buena este año: separar las salidas del 10K y del medio maratón. Tenemos un circuito tan pequeñito que si salen las dos carreras a la vez nos juntamos demasiados atletas. Esa decisión ha ayudado mucho a que sigamos creciendo.
Decías antes que se diseñe como se diseñe, el circuito siempre tendrá algún tramo desfavorable. Por lo tanto, aquí nunca vamos a tener grandes marcas internacionales como sí sucede, por ejemplo, en València, con un trazado mucho más plano.
Además, por nuestra fecha histórica, a finales de noviembre, siempre tendremos la sombra muy alargada de Valencia. También, este año, justo el fin de semana anterior, tuvimos el maratón de Alicante a Elche y eso resta participantes.
Pero en todo caso, tenemos que celebrar el crecimiento. Hace sólo cinco o seis años teníamos inscripciones de 2.000 atletas.
«El trail y la montaña son un complemento perfecto»
Soy un nostálgico y recuerdo con mucho cariño el Maratón de Benidorm. ¿Tú también echas de menos los 42 kilómetros?
A ver, era muy bonito, pero teníamos el problema de que un maratón y un medio maratón a la vez no es moco de pavo. De hecho, las únicas ciudades que apostaban por ello eran grandes ciudades como Alicante, Valencia, Castellón, Málaga, Sevilla…
Y en València, finalmente, optaron por separarlas.
Claro. El problema que hubo en Benidorm es que en los últimos años hacían el medio maratón el sábado y el maratón el domingo. Había poquita gente y cerrar toda la ciudad esas dos mañanas era muy complicado.
Te preguntaba por el maratón porque, junto a Manu Bobante, eres el único benidormense que ha completado los seis ‘majors’: Boston, Nueva York, Londres, Berlín, Tokio y Chicago.
Así es. Empecé en 2012 y acabé en 2017.
«He corrido los seis ‘majors’: Berlín fue una de las mejores experiencias de mi vida»
¿Cuál es el que más te ha gustado?
Si tengo que elegir una, te elegiría la primera, que fue Berlín en 2012. Fue una de las mejores experiencias de mi vida. Uno de los mejores días que he tenido. Te lo estoy contando y aún me emociona recordar esa puerta de Brandemburgo.
Eso en cuanto a experiencia personal. ¿Cuál es la que más te ha gustado en cuanto a recorrido?
Seguramente Boston. Es muy especial porque es la única que no es un recorrido circular y, además, empiezas en cota y vas bajando. Mientras corres, vas atravesando urbanizaciones auténticas americanas, como las que ves en las series. Es muy bonita.
Evidentemente, la más exótica, supongo que Tokio, ¿no?
Muy fría. La llegada también era como en un puerto, era un poquito… Pero bueno, todas tienen lo suyo, claro.
«Preparando un maratón hago entre 100 y 140 kilómetros a la semana»
En 2012, cuando comenzaste con esa aventura, ¿ya tenías claro que querías completar esos seis ‘majors’ o es algo que fue viniendo con el tiempo?
Comenzó porque tenía la necesidad de cambiar el chip. Llevaba muchísimos años algo estancado. Llevo corriendo desde los diez años. Empecé en la pista y en ese momento llevaba tres o cuatro temporadas en los que lo ganaba todo en la zona. Luego, ibas a una prueba grande, de nivel nacional, y te pintaban la cara.
Necesitaba algo distinto. También me había quedado un poquito solo entrenando. Un día, en la antigua pista de atletismo, hablando con un compañero en el obstáculo me dijo que la semana anterior había sido el maratón de Berlín y nos propusimos enfocar la siguiente temporada en los maratones.
Nos metimos en ese mundillo y al siguiente año estábamos corriendo en Berlín. De hecho, ese verano lo pasamos juntos y fue súper especial. Desde entonces, no ha habido ningún año, excepto los de la pandemia, en los que no haya corrido algún maratón.
Has corrido veinte ediciones de la Benidorm Half. Las matemáticas no mienten: salen 420 kilómetros corriendo por Benidorm sólo con esa prueba.
¡Si solo fueran esos!
Hoy en día es muy sencillo, con los relojes de actividad, llevar la cuenta de los kilómetros que uno suma en competición y entrenamiento. ¿Los llevas al día?
No. Te puedo decir lo que hago cuando estoy preparando un maratón, que son entre 100 y 140 kilómetros por semana.
«Llevo corriendo desde los diez años y no sabría vivir de otra manera»
Pero el total de toda tu carrera no la sabes, ¿no?
La verdad, no. No lo sabría calcular… pero seguro que en toda mi vida he dado ya unas cuantas vueltas al mundo corriendo.
Vamos al comienzo de todo. Al Juanan de diez años. ¿Cómo empezaste en el atletismo?
Se lo agradeceré siempre a mi monitor de educación física, a José Ramón. De hecho, ahora es compañero mío. Me seleccionó para una prueba escolar y allí empecé. Luego me puso a hacer resistencia y me enganchó. Desde entonces, hasta ahora.
¿Siempre en el medio y gran fondo? ¿Nunca en velocidad?
En realidad, empecé haciendo altura. Lo que pasa es que cuando nos mandaba el entrenador a dar una vuelta, a mí se me quedaba muy corto y daba dos, tres o cuatro. Así que, al poco tiempo el monitor me dijo que si quería me pasaba al grupo de fondo porque sabía que lo que a mí me gustaba era correr.
Empecé haciendo seiscientos y ochocientos metros y a medida que iba creciendo, iba pasando de distancias. Los ochocientos y el 1.500 fueron mi distancia de siempre, hasta Junior. En ese momento salté al 5.000 y al 10.000. Además, en invierno siempre hacíamos cross.






















