Entrevista > Juan Monzón Gasca / Artista (Zaragoza, 28-enero-1991)
Hablamos sobre arte y comercialización de la cultura con un artista multidisciplinar como Juan Monzón, quien ha echado raíces desde hace unos años en el casco antiguo de Villena, donde investiga en nuevos materiales. Expone con voz crítica la industria del arte actual y la visión romántica de una profesión que ama, a la que dedica su vida.
Aunque naciste en Aragón, llevas muchos años afincado en Villena, ¿qué te trajo hasta nuestra ciudad?
Mi primera vez en Villena fueron las fiestas de Moros y Cristianos del año 2014. Era un día 3 de septiembre por la tarde y llegué en tren con un amigo desde Zaragoza. Acababa de terminar mi primera carrera universitaria como ingeniero y una semana después me marchaba a vivir a Florencia para estudiar Bellas Artes allí.
No me imaginaba que años más tarde acabaría viniendo a vivir a Villena. Para mí era increíble ver a un pueblo entero feliz y disfrutando de una fiesta que habían hecho entre todos.
«Considero que la clave está en el equilibrio y el método, ya no existen corrientes artísticas, todo lo contrario»
¿Cómo te definirías a nivel artístico?
Sin caer en la excentricidad, como un genio, puedo hacer de todo. Me interesan todos los campos de la creación, pienso que no tiene sentido poner límites a nada, excepto a los excesos. La clave está en el equilibrio y en el método. Ya no existen corrientes artísticas, todo lo contrario.
Con solo veinticuatro años ingresaste en la Academia de Arte de Florencia, la escuela de arte figurativo más importante del mundo, ¿qué aprendiste allí?
A parte de aprender a dibujar bien, aprendí que con trabajo y esfuerzo casi todo en esta vida se puede conseguir, pero que hay otras cosas que no se pueden pagar ni con todo el oro del mundo.
Eres un artista todoterreno, ¿en qué disciplina te sientes más cómodo?
Las cosas si se hacen hay que hacerlas bien. Aunque me parece más importante el concepto que la ejecución, creo que es fundamental tener una formación técnica sólida para tener libertad creadora plena.
No tengo preferencias por una disciplina u otra, si detrás de la experimentación hay reflexión y estudio. La única manera de crear libremente es construir el proceso creativo de cualquier proyecto desde la materia.
«Desde que se han puesto de moda las exposiciones temporales, los grandes museos parecen El Corte Inglés»
¿Hay alguna expresión artística que te gustaría probar?
Me gustaría iniciarme en la pintura sobre vidrio, y me consta que en Villena hay buenos profesionales artesanos que han dedicado toda su vida a este precioso oficio.
¿Cuál sería el museo del mundo que elegirías para perderte?
Ya casi en ninguno. Desde que se han puesto de moda las exposiciones temporales, los grandes museos parecen el Corte Inglés, cada temporada tienen que montar algo nuevo, para que la moderna de turno, el turista de lista o el investigador más ‘in’ tengan algo para poder consumir e incorporar en sus planes de vida y ocio.
Creo que en nuestro tiempo se ha mercantilizado mucho la cultura, se ha convertido en un producto de consumo. Casi que prefiero una buena biblioteca o el Museo de Villena, que no tiene tienda ni personal, pero que bien vale un tesoro.
Una tendencia que se extiende…
Pues sí, las editoriales solo quieren publicar libros rentables. Lo mismo sucede en los teatros con los espectáculos, y la mayoría de las pocas galerías de arte que quedan quieren vender sin importarles un pimiento el artista. Y también ocurre con gran parte de la gente que viaja, que van a Egipto a hacerse fotos.
«Se ha convertido en un diálogo muy bonito entre el universo visual de Josie y el mío»
A veces cuesta que lleguen las musas de la inspiración, ¿qué truco tienes para hacer florecer la creatividad?
Dedicarse al arte es un sacrificio, yo no tengo horario. La gente tiene una idea equivocada de qué consiste ser artista, basada en un concepto romántico del pintor bohemio, a mí no me gusta perder el tiempo. Creo que hay que distinguir creatividad de inspiración. ¿Se puede hacer algo original sin inspiración? Hay gente que se va a Tailandia y nunca ha estado en Ávila.
Recientemente has trabajado en el proyecto de la casa del famoso estilista Josie, ¿cómo asumiste recibir un encargo tan mediático?
Con incertidumbre. No estoy acostumbrado a la exposición permanente, especialmente en redes sociales, pero creo que con método son interesantes para poder conectar con personas y artistas, e intercambiar puntos de vista. Nunca se deja de aprender.
Es un proyecto que ha crecido a lo largo de los años y que se ha convertido en un diálogo muy bonito entre el universo visual de Josie y el mío. La publicación en la revista AD ha supuesto un reconocimiento que agradezco, pero para mí lo esencial sigue siendo el proceso: trabajar despacio, con materiales históricos y con una dedicación absoluta al detalle.
¿Qué sueño te gustaría cumplir?
Definir una meta en la vida me parece algo muy pretencioso, prefiero ir haciendo y no esperar nada. Me gustaría tener salud para vivir muchos años junto a mi pareja. Él es la única razón, junto con mi sobrino, por la que vale la pena hacer todo lo que hago.
Hay gente que desea que llegue el momento para jubilarse, yo quiero morirme haciendo lo que me gusta, no necesito vacaciones. Como sueño nos gustaría reunir en una sola vivienda-taller todas las cuevas y espacios que estamos restaurando en Villena, y convertirlo en un centro vivo de creación: un lugar de encuentro donde convivan la investigación de materiales, la cerámica, la pintura y la docencia.




















