Entrevista > Juan Gran / Presidente de la Asociación de Empresarios de Polígonos Industriales (San Vicente, 10-febrero-1966)
Actualmente operan unas trescientas empresas en los cuatro polígonos (Canastell, Rodalet, Inmediaciones y Torregroses) habidos en San Vicente del Raspeig. Sin duda nuestra localidad sigue siendo en gran medida un municipio industrial, aunque con el paso de las décadas su ecosistema haya ido cambiando considerablemente. Aquellas antiguas fábricas como la cementera o la yesera fueron dando paso a una incipiente industria del mueble, para que hoy en día sean las empresas de logística quienes más se están abriendo paso.
La Asociación de Empresarios de Polígonos Industriales (AEPI) representa a más de un centenar de todas estas compañías. Recientemente renovaron su convenio con el Ayuntamiento, por el cual ahora perciben una subvención municipal de 32.000 euros anuales (lo que supone un incremento del 6%). Conversamos con su presidente Juan Gran, director de una agencia de publicidad y diseño gráfico en Canastell, sobre el estado actual del sector industrial sanvicentero.
¿Cómo dirías que se encuentra la industria de San Vicente hoy en día?
En el pasado nos especializamos en algunos sectores concretos como las bordadoras, la ebanistería, el cemento, etc. Sin embargo todo eso fue desapareciendo, y con el paso de las décadas la industria sanvicentera se ha diversificado.
Aún así los polígonos industriales siempre son los barrios olvidados de las ciudades, a pesar de que generamos más del 40% del PIB de España, y San Vicente no ha sido una excepción. Por eso necesitamos inversión por parte de las administraciones en diferentes materias. Eso es lo que intentamos en esta asociación desde que la creamos hace unos veinte años.
«Ante la poca presencia de la Policía Local o la Guardia Civil hemos contratado vigilancia privada»
¿Cuáles son las principales carencias que tienen los polígonos sanvicenteros?
En varios aspectos como en mantenimiento, seguridad, limpieza y servicios varios. Por ejemplo, no tenemos la cobertura de la Policía Local y Guardia Civil que todos desearíamos. Es algo que también ocurre en la ciudad, pero todavía más en las áreas industriales. De hecho, en AEPI acabamos contratando vigilancia privada, y desde entonces los siniestros han bajado en un 80%.
Recientemente el Ayuntamiento os ha aumentado la subvención. Aparte del dinero, ¿os han atendido en otras reivindicaciones?
Tenemos buenas relaciones con el Ayuntamiento pero lo que más les pedimos, tanto a ellos como a las diferentes consellerias de la Generalitat, es una mayor celeridad administrativa. La burocracia de la Administración es lentísima, y para cualquier tema se requiere mucha paciencia.
Por ejemplo, hace tiempo venimos reivindicando la ampliación del polígono Canastell y ya se están cumpliendo algunas fases para conseguirlo. No obstante, es un proceso muy lento. La empresa privada va a otra velocidad, cuando yo tomo una decisión como director ya mañana está implantada. Así que cada vez que nos reunimos con ellos siempre les pedimos que aceleren los pasos.
«Muchas empresas de logística quieren venir a San Vicente»
¿Nos falta suelo industrial en San Vicente?
Sí. La ampliación del Canastell es un tema muy importante porque nos están llegando empresas que son creadoras de riqueza y empleo. Sin embargo, si no encuentran suelo pues evidentemente se marchan a otra población. Nosotros queremos que se queden en San Vicente, y que se genere un foco de atracción.
Más aún teniendo en cuenta que contamos con una ventaja respecto a la mayoría de los municipios, ya que tenemos una universidad en nuestro propio término municipal. Nosotros trabajamos codo con codo con la Universidad de Alicante y su parque científico. Se generan muchas sinergias que son muy positivas para el sector industrial sanvicentero.
¿Qué tipo de empresas son las que actualmente están interesadas en venir a nuestra ciudad?
La tipología ha cambiado mucho. Hace veinte años se demandaban naves de 500 o 1000 m2, y solo con raras excepciones se pedían naves mayores de 10.000 m2. Sin embargo, ahora se requieren naves de 20.000 o 30.000 m2, por ejemplo para empresas de logística y distribución a los hogares. Ten en cuenta que estamos en un sitio estratégico por nuestra cercanía al puerto, aeropuerto, tren y autopista.
Y no solo hablamos de empresas nuevas, muchas de las que estamos ya aquí también necesitan más espacio para seguir creciendo, y llega un momento en el que se tienen que marchar al polígono industrial de otro municipio. Esto es lo último que queremos, porque la mayoría de nuestros empleados son de San Vicente o alrededores.
«No hemos podido constituir la EGM de Canastell por falta de consenso entre los empresarios»
¿De cuánto será, o debe ser, la ampliación del Canastell?
El Canastell es un polígono de 700.000 m2, y lo que estamos pidiendo es que se añadan dos nuevas fases de 350.000 m2 cada una, para que acabe teniendo el doble de su capacidad.
En marzo el pleno municipal aprobó la constitución de una Entidad de Gestión y Modernización (EGM) para que las empresas gestionéis directamente el polígono del Canastell. ¿Cómo marcha este tema?
Hay un problema y es que la ley exige el visto bueno tanto del 51% de los propietarios de las naves y como del 51% del valor catastral del suelo. Nosotros conseguimos el 70% del valor catastral, pero solo el 40% de las naves. Digamos que eran sobre todo las grandes empresas quienes estaban de acuerdo en crear esta EGM.
Espero que en el futuro lo consigamos porque es una fórmula que tiene muchas ventajas. Primero porque pagaríamos menos, y segundo porque nos facilitaría acceder a subvenciones del IVACE y la Unión Europea. Además sería mucho más justo ya que, por ejemplo, actualmente los vehículos de la seguridad privada que estamos costeando desde la AEPI patrullan por delante de todas las naves… tanto las que pagan la cuota de la asociación como las que no.




















