Entrevista > Fernando Cerdá / Arquitecto (Alicante, 19-marzo-1961)
Si Petrer se muestra a día de hoy como el municipio agradable y encantador que todos deseamos es, en parte, gracias a figuras como Fernando Cerdá, desde hace tres décadas y media arquitecto municipal del ayuntamiento. “La propia ciudad ha crecido hasta los 34.000 habitantes actuales”, apunta.
Tras estudiar en la Universidad de València, quiso finalizar su formación en Sevilla, “en una época preciosa, justo la anterior a la celebración de la Expo’92”. Colaboró, de hecho, en la confección de algunos pabellones, paso previo a incorporarse a nuestro consistorio.
Nos detallará cómo está la transformación urbanística de Luvi, algo más avanzada “después de la inauguración de uno de los ‘Mercadona’ más grandes de la provincia”. Se trata del primer paso para reactivar -por medio de subvenciones- el centro histórico, “deshabitado desde hace años”.
¿Qué te atrapó de la arquitectura?
Quise ser arquitecto desde los siete años, ya lo manifestaba en el colegio. Me atraía el dibujo y un sinfín de edificios, quizás debido a los continuos viajes en carretera que realicé junto a mis padres; no paraba de hacer fotos que inspiraban mi creación.
Mi padre, además, estuvo ocho años destinado en Barcelona y el Modernismo de Antoni Gaudí me maravilló. Me llevó a la Sagrada Familia, basílica que hemos visto crecer, pero asimismo a la Casa Milá (La Pedrera), la Casa Batlló, el Park Güell…
¿Tu estilo está bien definido o es variable?
Básicamente es variable, pues al trabajar para la administración local me tengo que adaptar. He estado, en ese sentido, con nueve concejales de Urbanismo, de diferentes edades, y cuando uno hace obra pública se vuelve muy funcional.
Deben llevarse a cabo con unos medios determinados y un presupuesto muy ajustado, adaptándonos a la realidad.
«Cuando uno hace obra pública se vuelve muy funcional, porque tenemos ciertos medios y presupuestos»
Enuméranos tus principales trabajos.
Mi primer gran proyecto fue la Estación de Autobuses (1993), coincidiendo con el hito de traer a Petrer una firma como Alsa. Construimos la estación entre las dos localidades, para que fuera tanto petrerí como eldense.
Otro del que me siento especialmente orgulloso es el Parque del Campet, en el que pude desarrollar toda mi imaginativa; actualmente es una de las zonas más visitadas del municipio. Tampoco puedo olvidarme de la ampliación del cementerio, visible desde el exterior, la fachada norte -visible desde la autovía- y las piscinas cubiertas.
¿En qué va a consistir la transformación urbanística de Luvi?
Está prevista desde hace décadas, pero faltaba que alguna empresa se lanzase. Surgió entonces la opción que ‘Mercadona’, una de las compañías más potentes, quisiese crear allí uno de sus supermercados más grandes.
Inaugurado a principios de noviembre, ocupa una parcela de 5.500 m2, con un aparcamiento en el sótano para casi doscientas plazas. Un ‘Mercadona’, como sabemos, atrae a muchísima gente, iniciativa que supone para nosotros un revulsivo para rehabitar la zona del centro histórico.
«Entre mis logros están la construcción de la Estación de Autobuses, el Parque del Campet, las piscinas cubiertas…»
¿Cuánto durará el proceso?
La transformación se completará en varios años, tras comprobar cómo se ha incrementado el precio de la vivienda entre la Plaza de Baix -la principal de Petrer, ahora en plena renovación integral- y el Luvi.
Son muchos los que acuden al ayuntamiento para informarse sobre los constructores que realizarán las viviendas en la zona. Se harán según demanda -alrededor de 130-, porque, insistimos, estamos en una época mala, equiparándonos los precios de la construcción con los de Alicante, pero no al precio de venta, lógicamente.
¿Comenzó la ejecución de la rotonda dedicada a las bandas?
Cercana a finalizarse, ahí es donde precisamente comienza la Entrada de Bandas en Moros y Cristianos. Me dieron la idea de dedicarla a ellas y pensé incluir cuatro músicos -dos hombres y dos mujeres- representados en esculturas de cinco metros de altura.
Cada uno de los músicos porta un instrumento, hecho en acero inoxidable, y se podrán apreciar desde la Iglesia de San Bartolomé. ¡Será una rotonda emblemática para Petrer!
«Son muchos los que acuden al ayuntamiento para informarse sobre los constructores que realizarán las viviendas en la zona»
¿También para los municipios cercanos?
Por supuesto, Elda y Petrer son pueblos hermanos. Nosotros nunca podremos disponer de las calles comerciales de Elda, pero no es necesario, están a un paso y podemos desplazarnos siempre que lo deseemos.
Dos ciudades que entre ambas suman casi 100.000 habitantes dan más consistencia juntas que separadas. Cada una tiene sus virtudes y nos beneficiamos todos.
Nosotros marchamos, los monumentos se quedan.
Somos fugaces, ni siquiera fue eterno Gaudí, pero sí lo que nos dejó. A nivel urbanístico debemos planear a cincuenta años vista, es la única forma de prever el crecimiento urbanístico y que sea viable. Las obras son inmediatas y las disfrutan las personas.
Por ejemplo, algunas de las que diseñé hace treinta años las hemos tenido que derribar o reconstruir, es un aspecto que debemos asumir.





















