Entrevista > Lara Villaescusa y José Ramón Rodríguez / Profesores de Fit Kid (Elda, 10-abril-1996 y 16-noviembre-1994)
Esta danza con ejercicios acrobáticos, más conocida como Fit Kid, es una modalidad de reciente incorporación en la Federación Española de Baile Deportivo. Se creó en 1990, llegando a España seis años después, nos apuntan Lara Villaescusa y José Ramón Herrero, técnicos de Fit Kid y máximos responsables de la escuela Fit Dreams Elda, compuesta por unos 170 alumnos.
Nombrados mejores entrenadores y mejor club en la temporada 2024-2025, en sus respectivas sedes (Elda, Monóvar y El Pinoso), albergan otros doce entrenadores, “todos titulados”. Han pasado de ser competidores -algunos siguen- a preparadores, “formando una familia”.
Participan con éxitos en los diferentes eventos y certámenes nacionales, el último en junio, en València, lo que les ha permitido acudir al campeonato europeo de Hungría, este mismo mes. “El pasado año, en Bulgaria, ya obtuvimos numerosas medallas”, rememora una orgullosa Lara.
¿De dónde surge vuestra pasión por el baile?
José Ramón Rodríguez (JRR) – Cada vez que veía por la televisión competiciones de gimnasia rítmica o deportiva, sobre todo durante los Juegos Olímpicos, me decía a mí mismo ¡quiero aprender a hacer eso!
Fui probando, aprendiendo también a base de videos de YouTube, y seguidamente tuve la posibilidad de obtener la titulación en València.
Lara Villaescusa (LV) – Provengo de una familia deportista: mi padre entrenaba, hacía un sinfín de volteretas y me lo fue inculcando. Mi hermana Ana ha seguido igualmente nuestros pasos.
¿Exactamente qué es el Fit Kid?
JRR – Una modalidad deportiva relativamente joven, de apenas tres décadas, y poco conocida. Es una mezcla entre fuerza, salto, acrobacia y elasticidad, pues la mayoría de los ejercicios proceden de otras disciplinas, siempre fusionándolos con baile.
¿Los Juegos Olímpicos generaron este deporte?
LV – Puede ser. Desde hace un par de años es un deporte federado e intentan que sea olímpico, sin saber cuándo será posible.
JRR – El reto es que el Fit Kid sea más reconocido y pueda ser una modalidad olímpica.
¿Se precisan de ciertas cualidades para practicarlo?
JRR – Se puede practicar a partir de los tres años, da igual la forma física. Determinante es que tengan ganas de aprender y poco a poco irán mejorando.
LV – En el momento que los niños o niñas adquieren más nivel pasan a otro grupo y ahí sí necesitan de una condición física muy fuerte para competir.
«Ganan en disciplina y responsabilidad, porque más allá de los entrenamientos deben estudiar y organizarse en todo» L. Villaescusa
¿Cómo les ayuda a los propios chicos?
LV – Ganan en disciplina y responsabilidad, porque más allá de los entrenamientos deben estudiar y organizarse en todo. Nuestros alumnos de competición entrenan una hora y media todos los días, incluido los sábados (tres-cuatro horas) si nos acercamos a alguna prueba.
¿El Fit Kid también puede ser terapéutico?
JRR – Es una forma muy válida de distraerse, despejarse de los problemas cotidianos, estar en un ámbito de vida más saludable.
¿De qué modo sorprendéis al espectador?
LV – Por medio de las coreografías y acrobacias, que son lo que más agrada. Se hacen mortales, flic-flacs o diagonales, y como los fusionamos con danza es muy llamativo.
«Nos gusta que haya un buen ambiente, que no sean clases estrictas, sino que los alumnos disfruten» J.R. Rodríguez
¿Cómo son vuestras clases?
JRR – Intentamos que sean lo más productivas posible, que aprovechen los noventa minutos que dura. Nos gusta, además, que haya un buen ambiente, que no todo sea estricto e intenso, sino que los alumnos disfruten.
¿Cambian de una jornada a otra?
LV – Habitualmente variamos las rutinas, para que los alumnos no piensen que tienen siempre al mismo entrenamiento. Contamos con alrededor de 170 alumnos en Elda y en nuestras escuelas alrededor de cuarenta más -funcionando como una extraescolar-, sin olvidarnos de los cincuenta de El Pinoso o los cuarenta de Monóvar.
El nivel de los alumnos debe ser altísimo.
LV – Sí, sobre todo los cincuenta alumnos, aproximadamente, que están en competición, todos ellos en Elda. Tanto en El Pinoso como en Monóvar no tenemos pupilos de este nivel, pero se están preparando para lograrlo.
«Absolutamente todo sale de nuestra mente: lanzamos muchas ideas y optamos por las que más nos agradan» L. Villaescusa
Recordemos los éxitos cosechados en el campeonato nacional.
LV – Acudimos al nacional, en València, y también al de promesas, en Guadalajara. Al primero llevamos diversas coreografías que sorprendieron y gustaron. Además de la sobresaliente actuación de grupos, que quedaron segundos o terceros, de un modo individual destacaría el papel desarrollado por Daniel Beltrán, que finalizó segundo y pasó a ser deportista de élite.
¿Las expectativas son máximas de cara al Europeo de Hungría?
LV – Queremos luchar por el máximo de medallas posibles, con un total de veintisiete coreografías.
¿Todas diseñadas por vosotros?
LV – El mallot, peinado, coreografía… Absolutamente todo sale de nuestra mente. Nos reunimos, lanzamos muchas ideas y al final optamos por las que más nos agrada. Vamos entonces trabajando con el alumno, creando mucha unión entre nosotros.




















