Cada invierno, las calles de Alfafar viajan al pasado para celebrar las fiestas de San Sebastián, tradición que transporta a sus ciudadanos a la Edad Media con una feria que combina historia, comercio, música y gastronomía local.
Este 2026, la cita tendrá lugar el fin de semana del 23 de enero, momento en que el municipio volverá a ser el foco del calendario social de l’Horta Sud. Durante unos días, vecinos y visitantes llenarán la ciudad para sumergirse en el ambiente de hace quinientos años, sin perder la vitalidad de la España contemporánea.
Orígenes de la Feria de San Sebastián
Su nacimiento está ligado a la conmemoración del patrón del lugar, cuyo santo se celebra el 20 de enero. Al parecer, San Sebastián fue un soldado de la Galia que vivió en el siglo III y destinaron a Roma, donde se dedicó a ayudar a los cristianos, que por aquel entonces no estaban bien vistos.
Debido a su negativa a renunciar a la religión, le condenaron a muerte. Sin embargo, sobrevivió al primer intento de asesinato, hecho que los devotos atribuyeron a un milagro. Tras fallecer, se convirtió en el protector de numerosas ciudades españolas entre las que está, por supuesto, Alfafar.
Como en muchos otros sitios del país, el cristianismo explica que este mártir tiene el don de proteger a los fieles de las enfermedades, de modo que su culto ha perdurado casi dos mil años. Aquí, concretamente, esta devoción religiosa ha ido evolucionando hasta convertirse en una celebración cultural cuya primera edición tuvo lugar en 2003.
Esta tradición conmemora al patrón del municipio, cuyo santo es el 20 de enero
Sobre la programación
Durante varios días, la Plaça de l’Ajuntament y sus alrededores se transforman en un mercado de época, donde diferentes artesanos, artistas ambulantes y comerciantes recrean los oficios y costumbres típicos de la región entre el siglo XII y el XV.
Así pues, alfafarenses y visitantes pueden disfrutar de pasacalles; espectáculos de música y danza tradicional; actuaciones teatrales, y varias recreaciones históricas como, por ejemplo, la Entrada de Moros y Cristianos, que lleva unos años siendo el momento más esperado de la fiesta. La gastronomía es otro de los puntos fuertes del evento, puesto que suelen cocinarse platos típicos de la época.
Durante unos días la localidad se ambienta en la Edad Media
Tradición, comunidad y patrimonio
Lo que distingue a la Feria Medieval de Alfafar de otras celebraciones no es solo la ambientación, sino también su profunda participación ciudadana. Cada edición, diferentes asociaciones culturales de la localidad se preparan con antelación para llenar el programa de actuaciones y llamar la atención de los habitantes y los turistas.
La compañía de teatro ‘Ball de San Vito’; el grupo de baile ‘Alfafar Balla Danses’; la Coordinadora de Moros y Cristianos de Alfafar, y diferentes instituciones como la Asociación de la Lucha Contra el Cáncer de Alfafar o la Asociación Castellano-Manchega ‘Dulcinea’ de l’Horta Sud, participan en el evento, dotándolo de un espíritu cercano y local.
De esta forma, la feria fomenta el tejido asociativo y pone en valor la importancia de las organizaciones que mantienen viva la cultura tradicional valenciana.
Dicha cita tiene un impacto cultural, pero también económico y turístico
Vertiente educativa
Más allá de ser un acontecimiento festivo, la Feria Medieval de Alfafar también tiene un componente didáctico. Además de las actuaciones, cada año se organizan diferentes talleres y actividades dirigidas a los niños y los adolescentes.
Este tipo de iniciativas están pensadas para que los más jóvenes aprendan sobre la historia, los oficios y las costumbres de la época medieval de una forma divertida que les permita interactuar con el ambiente. Así pues, suele haber exhibiciones de esgrima; espacios para hacer manualidades y artesanías varias; talleres de cocina tradicional y exposiciones con herramientas de la época.
Además, son comunes los cuentacuentos, juegos y desfiles, que mantienen entretenidos a los más pequeños mientras les incitan a interesarse por la cultura e historia que hay detrás de su ciudad. En este sentido, la feria funciona como un puente entre pasado y presente, mostrando la importancia que tienen las tradiciones y trabajando la creatividad e imaginación de la infancia.
Motor turístico y cultural
La Feria Medieval de San Sebastián no solo tiene un impacto cultural, sino que también impulsa la economía local y el turismo. De hecho, cada edición atrae a numerosos visitantes de la comarca y la provincia, convirtiéndose en una de las citas obligatorias del calendario valenciano en enero.
El evento también es un escaparate para los productores locales. Durante unos días, las tiendas de la ciudad ven crecer sus ventas y los productores más tradicionales presentan sus existencias en un entorno histórico y festivo, fortaleciendo el comercio del lugar. Todo esto también repercute en el gasto de los hoteles, restaurantes y cafeterías, que abren sus puertas a la gente de otros lugares para que se acerquen a curiosear y pasar unos días diferentes.
Según el concejal de Cultura y Fiestas, Carles Muñoz, la feria se ha consolidado como un referente dentro de la comarca y siempre se supera en el número de visitantes que acoge. Con todo, la feria conserva la memoria histórica del municipio y refuerza su proyección como destino cultural y turístico, haciendo de Alfafar un punto de encuentro para vecinos, turistas y amantes de la historia medieval.





















