Entrevista > Vicente Desantes / Guionista, director, actor y creador de contenido (València, 5-junio-1997)
A pesar de su juventud, el valenciano Vicente Desantes ha tenido tiempo de ser guionista, director, actor y creador de contenido, habiendo hecho del microteatro y de las redes sociales su terreno. A sus espaldas lleva ya diez obras de corta duración firmadas y protagonizadas.
En octubre, cinco de sus creaciones, ‘El Escudo’, ‘Experiencia Vital’, ‘Reparto de Males’, ‘Hipnosis Real’ e ‘Hispanical’, fueron seleccionadas por la sala Microteatro Madrid como algunos de sus estrenos más importantes del año.
Por si esto fuera poco, tiene más de 217 mil seguidores en TikTok y 110 mil en Instagram, plataformas en las que hace pequeñas y creativas escenas de humor que le han servido para hacerse conocido dentro del sector.
¿Cómo acaba alguien que ha estudiado Comunicación Audiovisual y Publicidad queriendo dedicarse al teatro y a la creación de contenido?
Estudié estas cosas porque no sabía bien hacia dónde quería ir. La carrera fue una transición hasta descubrir mi vocación creativa. Tras trabajar unos años en Reino Unido, empecé a escribir y creé un musical en Valencia. Siempre había hecho teatro aficionado, pero nunca imaginé hacerlo profesionalmente; el feedback de mi primer texto me confirmó que quería escribir.
Entonces, ¿la actuación llegó antes que las redes sociales?
Sí. Hice un máster de Guion en Madrid, pero al acabar nadie me contrataba, así que decidí abrirme mis propias puertas. Comencé a crear contenido y funcionó, aunque estuve buscando mi estilo un tiempo. Mientras tanto, empecé a actuar y a enviar muchísimos textos a una salita de microteatro en Madrid y les gusté mucho, de modo que aquí sigo.
¿Por qué apostaste por ese formato teatral y no por otro?
Porque era accesible y me permitía experimentar. Las obras de interacción e improvisación son lo que mejor me funciona, y con eso he podido desarrollar mi estilo y ver qué me sirve para conectar con el público.
Cuando haces una obra como Cataclismos o Hispánical, trabajas el vestuario, la iluminación, etc. ¿Puedes con todo?
No tengo más remedio que hacerlo porque, de momento, solo puedo pagar a otro actor para que me acompañe en el escenario. Escribimos, actuamos y hacemos la escenografía entre los dos, de modo que vamos sacando las cosas adelante. Quizás dentro de poco pueda ampliar mi equipo y contratar a una tercera persona.
«Nadie me contrataba y decidí abrirme mis propias puertas»
Supongo que, pese a llevar varios años subiéndote al escenario, el miedo no acaba de irse nunca, ¿cómo lo afrontas?
En microteatro conoces al público y sabes cuando un chiste o una función van a gustar. Con el estreno siempre tienes nervios, es inevitable, pero conforme vas haciendo una obra cada vez más, se van pasando. Con el tiempo aprendes qué divierte a la gente.
Mirando atrás en el tiempo, cuando todavía estabas en tu compañía amateur, ¿crees que has evolucionado como actor?
Por supuesto. Siempre digo que no soy actor profesional porque no tengo formación. De ahí que prefiera contratar a uno de verdad que me guie y me ayude con los recursos que yo no tengo. Me considero un creador que actúa, no un actor, pero está claro que uno aprende mucho sobre la marcha y con la experiencia.
¿Cómo compaginas todos tus trabajos?
Durmiendo poco. Este último mes trabajé casi doce horas diarias. Estaba en la oficina de nueve a seis, en el teatro de siete a una de la mañana y grabando, escribiendo y editando los fines de semana. Ha sido agotador, pero ahora que el teatro ha parado porque estamos en diciembre, estaré algo más relajado.
«Cuando empiezo una idea y me dejo llevar salen cosas chulas»
Sobre tus perfiles en Internet, ¿cuándo te diste cuenta de que empezabas a ser conocido?
Ha ido pasando poco a poco. A veces alguien me pide una foto, pero no es algo diario y no llegas a acostumbrarte. Debería, porque voy mucho en transporte público y hay quien no se acerca, pero luego te escribe por Instagram. Eso impacta porque piensas que ya no puedes hacer cosas como llorar en el metro.
Tu contenido se diferencia bastante del de otros creadores, ¿cuál es tu proceso creativo?
Soy muy disciplinado. Me siento los lunes y hasta que no tengo cuatro ideas que me gusten, no me levanto. Confío mucho en mí. Sé que cuando empiezo con una propuesta y me dejo llevar, acaba saliendo algo muy guay. Parece que la gente opina lo mismo, pero hay que ser constante.
¿Qué es lo que más disfrutas?
Todo tiene un lado bonito y otro difícil. Con el guion me río y me imagino el contenido, pero también cansa. Grabar es dinámico, pero agotador, sobre todo cuando meto varios personajes y muchos planos. La edición es más relajada y menos divertida, pero diría que es lo que más disfruto porque veo el resultado final y puedo descansar.
«Que te hable gente que lleva siendo tu referente desde hace años es increíble»
¿Hay algún ejemplo a seguir que te haya inspirado?
Sí, ‘Rubén Tonces’ o ‘Arkebi Vine’, entre otros. Seguirles y recibir un me gusta o un mensaje de ellos es surrealista. Que te hable gente que lleva siendo tu referente desde hace muchos años es una sensación increíble. Los tienes en un altar y piensas que son de planetas distintos al tuyo, pero de repente les interesas.
¿Dónde te ves en un futuro?
Últimamente las cosas están yendo muy bien. Hace un año no me hubiera imaginado haciendo algunas publicidades o hablando con creadores que admiro y sigo desde hace muchísimo tiempo. Para mí, sería un sueño estar en un teatro grande, haciendo lo que me gusta y viviendo de ello. De momento, parece que voy teniendo resultados, pero aún queda mucho trabajo.
Por último, ¿qué te gustaría que la gente recordara de ti dentro de unos años?
El algoritmo de las redes sociales te incita a hacer lo mínimo. Ojalá me recuerden como al rebelde que se impuso a la rapidez apostando por la calidad. Intento hacer pensar a la gente y quiero que se vea. Respecto al teatro, me gustaría que pensasen en mí como alguien que ha intentado fomentar este gran arte y darle vida.




















