Entrevista > José Antonio Tomás Díaz / Cantante de ‘Ingresó Cadáver’ (Villena, 4-julio-1969)
‘Ingresó Cadáver’ cumple treinta años de carrera en el mundo de la música y lo ha celebrado con un concierto extraordinario en el Teatro Chapí en el que han tocado todos sus grandes éxitos y han presentado algunos temas de su nuevo disco.
Su cantante, José Antonio Tomás, nos recibe en el local de ensayos de la banda donde nos subraya el objetivo de poder lanzar pronto su próximo álbum, el primero tras ‘La enfermedad perfecta’ presentado pocos meses antes del estallido de la pandemia.
Vuestra primera maqueta en 1995 apareció en la película ‘Tesis’ de Amenábar, ¿cómo condicionó eso vuestra carrera?
Más que condicionar nuestra carrera, lo que hizo fue que viviéramos una experiencia inolvidable. El momento en el que Fele Martínez vino a Villena y nos presentó el guion original de la película para proponernos que colaboráramos en un par de escenas, asistir como invitados a su estreno en Madrid y sentir cómo aquella película se iba convirtiendo en algo grande, fueron experiencias muy gratificantes.
Aquella época fue tal vez la más activa y prolífica del grupo, no tanto por lo referente a Tesis, sino porque eran los principios y había muchísima energía y muchas ganas de exprimir el presente.
Treinta años en la música no los puede contar cualquiera, ¿qué cambios percibes en la industria musical?
A decir verdad, nunca hemos llegado a estar dentro de la industria, y por lo tanto no nos hemos visto afectados realmente por sus distintas situaciones, pero por supuesto, que todo ha cambiado para bien y para mal.
Todo lo que hoy sucede, nos podría haber parecido entonces ciencia ficción. Hace treinta años era impensable que salir a correr con un discman pudiera ser motivo de burla. Que los conciertos pudieran empezar a su hora, que existiría el tardeo, que el kalimotxo estaría en decadencia o que Ingresó Cadáver se mantendría todavía en el mundo de la música.
«Todo lo que hoy sucede nos podría haber parecido ciencia ficción hace treinta años»
‘Desayuno sin diamantes’ es vuestro último tema compuesto, ¿por qué elegisteis ese nombre?
El desayuno conserva algo de ritual, es uno de los momentos más íntimos del día y a la vez más puro, cuando el aliento, la voz, la forma de vestir, los rostros, todavía no están ultraprocesados, es algo que va a estar presente en diversos momentos del disco. Será un disco que hable, entre otras cosas, de desayunos y de guerras microscópicas.
Las bandas longevas viven ante el público entre “estancarse o comercializarse”, ¿sois de manteneros fieles a un estilo o de innovar?
Pensamos que el estilo es una de las cosas que nos define. Desde un primer momento teníamos claro, ante todo, lo que no queríamos hacer. A partir de ahí, surgió una idea musical que ha ido madurando con el tiempo y que a día de hoy puede llegar a ser reconocible.
Evidentemente, nos gusta innovar e ir aportando nuevas fórmulas y nuevos sonidos, pero siempre intentando hacerlo de una manera sutil y honesta, sin perder la esencia.
¿En la creación de vuestras canciones previa la letra o la música? ¿cómo es el proceso?
Para nosotros siempre la música antecede a la parte lírica. Nos resulta más evocador escribir sobre una base musical y después ir adaptando la letra a raíz de lo que esa música, ese ambiente o ese ritmo nos sugiere.
«El desayuno es de los momentos más íntimos, cuando el aliento, la voz, la forma de vestir y los rostros todavía no están ultraprocesados»
Hace poco vivisteis un concierto único en el Teatro Chapí, ¿qué recuerdo te llevas de aquel día?
La propuesta de poder actuar en el Teatro Chapí nos entusiasmó y nos hizo una ilusión especial. Es un marco incomparable y los medios técnicos y humanos puestos a nuestro alcance fueron de primer nivel. Si sumamos que el público asistente estuvo de diez, entregándose desde el primer momento, la suma del total hace que el recuerdo sea imborrable.
¿Tenéis más conciertos previstos en los próximos meses?
De momento no hay nada previsto. El principal objetivo ahora es centrarnos en terminar el nuevo álbum, y a partir de ahí ya veremos.
«Ahora el principal objetivo es centrarnos en terminar el nuevo álbum»
Se os ha definido a veces como ‘caos-rock’ por la variedad de matices en vuestra música ¿cómo describirías el sonido actual del grupo?
Lo de caos-rock es una definición que surgió en un medio de comunicación a raíz de la publicación de nuestro disco ‘Armas de casa’, allá por el año 1999. Quienes hayan escuchado aquel disco tal vez puedan llegar a entender el término.
El sonido, la forma de ejecutar las canciones, todo en sí era caótico y desenfrenado. No obstante, se trata de un disco y de una época a la que guardamos un gran cariño. A día de hoy, evidentemente, intentamos que todo suene mucho más limpio y ordenado, menos Diógenes.
Mirando al futuro: ¿qué retos artísticos os gustaría abordar en los próximos años?
Lo primero es poder terminar este próximo disco y, a ser posible, poder presentarlo en directo.
No sabemos si a través de una gira programada, o de algún concierto exclusivo, como solemos hacer. También nos ronda la idea desde hace tiempo de poder grabar un disco recopilatorio, con temas de las primeras grabaciones y llevarlos al terreno actual, pero eso ya es mucho aventurar.





















