Si alguna vez has buscado una herramienta de email marketing, seguramente te ha pasado esto: entras a una web, ves un plan “gratuito”, te emocionas… y cinco minutos después descubres límites diarios, funciones bloqueadas o avisos constantes para que pagues. Tranquilo, no estás solo. Elegir la plataforma adecuada puede ser más complicado de lo que parece, sobre todo cuando todas prometen lo mismo.
Por eso, hoy vamos a comparar algunas de las soluciones más conocidas del mercado —Mailjet, MailerLite, Brevo y Mailrelay— con calma, sin exageraciones y sin lenguaje comercial forzado. La idea es ayudarte a entender qué ofrece cada una y cuál encaja mejor según tus necesidades reales, ya seas una pequeña empresa, una startup en crecimiento o incluso una ONG.
Antes de comparar: ¿qué importa de verdad?
Antes de entrar en nombres propios, conviene parar un segundo y pensar qué factores marcan la diferencia en el día a día. El primero, sin duda, es el plan gratuito. No solo importa cuántos correos puedes enviar, sino si existen límites diarios, si las funciones están recortadas o si el plan sirve realmente para trabajar en serio.
La entregabilidad es otro punto clave. Enviar correos está bien, pero que lleguen a la bandeja de entrada es aún mejor. Aquí entran en juego aspectos técnicos como la reputación de las IPs, los sistemas anti-spam y los algoritmos que optimizan el envío. Y, aunque muchos no lo valoran al principio, el soporte al cliente puede marcar la diferencia entre resolver un problema en minutos o perder una mañana entera buscando respuestas en foros.
Mailjet: potente, pero no para todo el mundo
Mailjet es una opción bastante conocida, especialmente entre perfiles técnicos. Destaca por su API, sus integraciones y la posibilidad de personalizar envíos de forma avanzada. Es una herramienta sólida, pensada para equipos que tienen claro lo que hacen y no les importa “meter mano” a configuraciones más complejas.
Eso sí, su plan gratuito tiene un límite diario de envíos, algo que puede resultar frustrante si necesitas lanzar campañas puntuales o concentradas en fechas concretas. Además, el soporte en planes básicos es bastante limitado, lo que puede convertirse en un problema si surge algún contratiempo técnico.
MailerLite: sencillo, visual y fácil de usar
MailerLite suele gustar mucho a creadores de contenido y pequeñas marcas que buscan algo intuitivo. Su editor visual es limpio, agradable y muy fácil de usar, incluso si no tienes experiencia previa en email marketing. Crear newsletters bonitas aquí es rápido y casi sin esfuerzo.
El plan gratuito es correcto para bases de datos pequeñas, aunque algunas funciones interesantes se quedan fuera si no pasas a un plan de pago. Las automatizaciones cumplen, pero pueden quedarse cortas si tu estrategia crece. En resumen, es una buena opción si priorizas el diseño y la simplicidad, aunque no tanto si buscas volumen o escalabilidad.
Brevo: más que email marketing
Brevo (antes Sendinblue) juega en otra liga: no se limita solo al correo electrónico, sino que integra SMS, CRM básico y automatizaciones multicanal. Esto puede ser muy útil para empresas que quieren centralizar varias acciones en una sola plataforma.
Su plan gratuito permite empezar sin coste, pero vuelve a aparecer el clásico límite diario de envíos. Además, al tener tantas funcionalidades, la curva de aprendizaje es un poco mayor. No es complicada, pero tampoco es la más intuitiva si solo quieres enviar campañas de email sin distracciones.
Cuando el plan gratuito deja de ser un “anzuelo”
Aquí es donde realmente cambia el panorama. Mailrelay ofrece el plan gratuito más amplio del mercado: hasta 80.000 correos al mes para 20.000 contactos, sin límites diarios y con todas las funciones incluidas. No es una demo disfrazada, es un plan pensado para trabajar de verdad.
Esto resulta especialmente interesante para pequeñas empresas, startups y ONGs que necesitan crecer sin estar pendientes de contadores diarios o funciones bloqueadas. Puedes probar, escalar y optimizar tu estrategia sin presión constante para cambiar de plan antes de tiempo.
Soporte que responde y correos que llegan
Uno de los detalles que más se agradecen es el soporte al cliente. Incluso en el plan gratuito, hay atención multilingüe por teléfono, chat y tickets. Esto, que suena simple, no es nada habitual en el sector y se nota muchísimo cuando surge un problema urgente.
A nivel técnico, la entregabilidad es otro punto fuerte. La plataforma trabaja con rangos de IPs propios y sistemas diseñados para mejorar la llegada a bandeja de entrada. Esto no solo beneficia a proyectos pequeños, sino que la hace perfectamente válida para empresas que manejan volúmenes muy altos de envío, incluso de millones de correos al mes.
Diferencias claras, sin necesidad de exagerar
Si comparamos enfoques, Mailjet destaca por su perfil técnico, MailerLite por su diseño y Brevo por su visión multicanal. Sin embargo, esta solución se posiciona como una opción muy equilibrada: gran capacidad de envío, funciones completas desde el inicio y soporte humano real, sin letra pequeña.
No existe una herramienta perfecta para todo el mundo, pero sí existen opciones que te lo ponen más fácil desde el principio. Antes de decidir, conviene mirar más allá del nombre o la popularidad y analizar aspectos como el plan gratuito, la calidad del soporte y la fiabilidad de los envíos.
Elegir bien desde el inicio no solo te ahorra dinero, también tiempo, migraciones innecesarias y más de un dolor de cabeza. Y cuando una plataforma te permite crecer sin frenos artificiales, con ayuda real y buena entregabilidad, se nota… y mucho.

















