Entrevista > Olga Alamán / Actriz y guionista
Olga Alamán se decantó por letras en bachiller y mientras leía a autores como Federico García Lorca soñaba con interpretar alguna de sus obras. Obviamente veía también mucho cine y una película le marcó especialmente fue la irlandesa ‘Las hermanas de María Magdalena’ (2002), “sobre mujeres a las que encerraron por el hecho de llevar minifalda”.
Realmente sabía poco sobre el tema, confiesa, pero las actrices le encantaron, “¡necesitaba ser una de ellas!” Pese a iniciar Derecho, pronto se decantó por la interpretación, con la necesidad de trabajar lo antes posible, “para saber si servía o no”.
Fue tal su deseo que en primero de carrera se incorporó a ‘Negocis de familia’, una de las primeras producciones de Canal 9. “Se trataba de una serie diaria y en parte me superó, estuve a punto de dejarlo”, expresa ahora con sinceridad.
Su papel más relevante
Después de muchos años de carrera, Alamán considera que ‘La invasió dels bárbars’, dirigida con maestría por Vicent Monsonís, “es mi proyecto más importante”. Realiza esta afirmación consciente que actuó trece temporadas en ‘L’Alqueria Blanca’, además de participar en ‘Amar en tiempos revueltos’, ‘Gran Hotel’, ‘El Comisario’…
¿Cuál fue tu siguiente proyecto tras ‘Negocis de familia’?
Estuve en el Palau de la Ópera con Werner Herzog, actor y director alemán, pero una vez finalizado quise irme a Madrid. Tenía veintidós años y marché bajo la excusa de que anhelaba saber qué había tras las cámaras, tener en cuenta todo el conjunto.
Por eso estudiaste Comunicación Audiovisual.
Me ayudó muchísimo, aprendí que si el equipo para, tú también debes hacerlo. Y no verlos como enemigos, sino como parte de un todo, porque me encanta rodearme del equipo.
Poco antes de marchar había hecho el casting para ‘L’Alqueria Blanca’, convencida que no me cogerían. Pero me equivoqué (ríe) y acabé estando un total de trece temporadas.
¿Qué papel tenías en la serie?
Era Pili, una hippie que llega al pueblo y se enamora del cura. Echo la vista atrás y ‘L’Alqueria’ ha sido el trabajo que más feliz me ha hecho, por los compañeros, entre todos formábamos una familia.
Colaboré una temporada en el guion -incluso dirigí dos capítulos- y fuimos entonces nominados a los Premios Alma como mejor serie.
«Me considero principalmente actriz, llevo muchos más años como tal y es una faceta que controlo mejor»
¿Te sientes más guionista que actriz?
En absoluto, soy más actriz, llevo muchos más años como tal y es una faceta que controlo mejor, sobre todo audiovisual. En teatro he dirigido alguna obra, puntual, y como guionista estoy empezando, a veces me siento una intrusa, a pesar de levantar mi propia serie, ‘Carnaza’.
¿Después de tu amplio bagaje haciendo cortos?
Claro, siempre he querido estar en películas y cortometrajes, dirigiendo o actuando. Estuve, sin ir más lejos, en ‘Cuatro estaciones’, la primera película de Marcel Barrena, el director de ‘El 47’.
Lo que más he hecho son cortos, procedo de ese sector, maravillas en ocasiones premiadas como ‘2A’, de Alfonso Díaz; ‘Manual de bored girls’, un videoclip de Jesús Plaza que tuvo mucho éxito, junto a Ingrid García Jonson; ‘Un millón’, de Álex Rodrigo… De igual modo, las singulares ‘Aguda’, ‘Llana’ y ‘Esdrújula’, de Isaí Escalada.
«Hay familias que todavía no han podido enterrar a sus seres queridos y debemos tener empatía con esas personas»
Hablemos de ‘La invasió dels bàrbars’.
Uno de los productores pensó que encajaba en el papel principal, hice una prueba y me seleccionaron. La película, sumamente recomendable, se divide en dos periodos distintos, 1939 y la actualidad.
¿Cómo es la trama?
Esperanza, mi personaje, se dedica a conservar arte y tiene clara la trascendencia de proteger las obras que, finalizada la Guerra Civil (1939), todavía no han sido expoliadas por el bando nacional. Desea que lleguen a los museos, a pesar del momento histórico en el que está.
Por otro lado, un teniente interpretado por Jordi Cadellans- se obsesiona por uno de los cuadros que piensan retiene Esperanza. Ya en el tiempo presente, Aurora busca los restos míos, es decir, de su abuela, porque su padre (mi hijo) los necesita.
«Participé en ‘La última noche de Sonia Martínez’, calificado como uno de los mejores documentales del siglo»
Ha recibido muy buenas críticas.
Recordemos que todavía hoy hay familias que no han podido enterrar a sus seres queridos y debemos tener empatía con esas personas. Se trata de una película que más allá de la Guerra Civil habla de cultura, qué pasó en ese conflicto con las obras que dicen desaparecieron.
¿Tienes algo más en liza?
El pasado año trabajé como redactora-guionista en ‘La última noche de Sonia Martínez’ (TVE), sobre la trágica vida de la presentadora de ‘Dabadabada’. Está calificado como uno de los mejores documentales del siglo XXI.
Asimismo, estoy moviendo el guion de ‘Ya no te quieren’, para llevarlo al cine, he participado en la serie ‘Plaga’, junto a Nacho Ruipérez, y gestiono el podcast ‘El algoritmo no funciona’, centrado en la subjetividad del momento desde la perspectiva del psicoanálisis.




















