Corría el siglo XVI, segunda centuria de la Edad Moderna (XV al XVIII), el “de los descubrimientos” (el océano Pacífico o mar del Sur, Uruguay y el Río de la Plata, el Amazonas, Canadá, la Florida, Hernán Cortés desatado allende los mares) y, aunque al aragonés Miguel Servet (1509-1553) lo quemaban (no por descubrir la circulación pulmonar, como se invoca, sino por sus opiniones teológicas), la medicina avanza.
Tocaba humanismo médico, corriente renacentista (XV al XVI) alejada de la superstición que comienza a abrazar la razón, traduciendo además los tratados de autores clásicos (griegos y romanos). Y en las universidades se trabajaba a partir de disecciones reales. Algunas corrientes, como la encabezada por Paracelso (1493-1541), se aferrarían a la medieval alquimia, pero combinada con ciencia ‘moderna’. En ese clima, se fundaba en València el Hospital General y Real.
Restos museabilizados
Aunque el viejo edificio es un interesante cúmulo de restos museabilizados al aire libre, contenido en el campus del Hospital General Universitario de València (podemos decir que su denominación actual), su continuidad operativa lo convierte, posiblemente, en el más antiguo, en marcha, de la Comunitat Valenciana. Y arrancaba en realidad mucho antes, puesto que en verdad era la continuación, en cierta manera, del denominado “hospital de los locos”.
También conocido como el “hospital de los inocentes” del padre Jofré (Juan Gilabert Jofré,1350-1417), aquel edificio de 1409 resultó destruido en un incendio. El resultado ha sido el de haber ido convirtiéndose en un complejo sanitario que, además de referente en el ámbito nacional en lo puramente hospitalario, lo hizo también en el campo docente, adscrito a la Universitat de València, fundada en 1499 y entonces el Estudi General.
Época de humanismo médico, corriente alejada de la superstición
Controles españoles
En España, la medicina no se había quedado a la zaga. De hecho, formaba parte de la terna de carreras más cursadas, junto a derecho y teología. Dejaban atrás su pasado, importante en su tiempo, de centros monásticos dedicados a la caridad para enfocarse al concepto de espacio para curarse, si se puede, y la consiguiente reintegración social de la persona antes enferma.
Tras establecerse en 1477 en Castilla, durante el reinado de Isabel I (1451-1504), futura Isabel la Católica, el Real Tribunal del Protomedicato (órgano colegiado y supremo destinado a controlar las profesiones sanitarias y su acceso a estas, además de la formación y la ética laboral), iba a ser a partir del XVI cuando comenzó a funcionar a pleno pulmón el citado control institucional.
A partir del XVI comenzó a funcionar totalmente el control institucional
Dietas y humores
Sistema de controles que, por cierto, iba a exportarse también a las colonias. Así, los protomedicatos (como en el anterior caso: tribunales para vigilar el ejercicio de las profesiones médicas) fundados desde 1570. Desde ambas orillas oceánicas, y desde y en los nuevos hospitales (del latín ‘hospitale’, casa de huéspedes), se iba a incidir a partir de ahora, peor o mejor, en nuevos temas.
Tales como dietas, equilibrio de humores (de la teoría hipocrática de los cuatro líquidos corporales o humores: la bilis amarilla y la negra, flema y sangre), salubridad (también urbana), prevención. Ya estaba muy avanzado para cuando el siguiente hospital de nuestra lista, el alcoyano Civil de Oliver, construido entre 1868 y 1877 bajo la dirección del maestro de obras, artesano y decorador barcelonés Gerónimo o Jeromi Granell.
Triunfaba la teoría hipocrática de los cuatro líquidos corporales o humores
Edificios alcoyanos
Cabe decir de este academicista y sobrio edificio en forma de T, con pabellones laterales, que aún está activo, aunque como centro geriátrico, el Novaire Alcoy, actual DomusVi, con entrada por Nofre Jordà u Onofre Jordán (1510-1570, médico humanista y filósofo alcoyano), aunque desde la plaza dedicada al dramaturgo, periodista y poeta Gonçal, o Gonzalo, Cantó (1859-1931) se obtiene una impresionante vista del complejo.
Pero esto ha sido un muy breve listado de los hospitales más clásicos que, en la Comunitat Valenciana, de un modo u otro aún continúan activos. ¿Nos dejamos más en el tintero? Por ejemplo el Hospital Provincial de Alicante, del siglo XIX, iba a transformarse en el actual Museo Arqueológico (antes Provincial) de Alicante, el Marq, desde el 2000.
Diferentes ubicaciones
Bien es cierto que, tras cerrar el hospital, en 1991, en 1997 se ubicó un centro de salud, pero su labor principal ya no es sanitaria, sí divulgativa. Todo el complejo, diseñado por el laureado y recurrente arquitecto alicantino Juan Vidal Ramos (1926-1929), recogía el testigo del antiguo hospital San Juan de Dios alicantino, del siglo XIV y que deambuló luego por varias sedes.
La Orden, en realidad, lo gestionó desde 1653, y su dirección en el casco antiguo, en el XVIII, fue la más estable, hasta la demolición del último edificio, en 1840. Al menos, el del Padre Jofré, aunque desterronado, iba a verse finalmente deglutido, como el General y Real, por el actual Consorcio Hospital General Universitario de València. En el fondo, una manera de continuar viviendo plenamente artes y oficios galenos.




















