Durante 2025, 39 locales comerciales se han convertido en viviendas de uso habitual en Petrer, una cifra muy parecida a la de 2024, cuando fueron 42. Además, en base a la medida adoptada por el Ayuntamiento de Petrer para combatir la infravivienda, desde la concejalía de Urbanismo se denegaron seis licencias por no cumplir con el requisito de disponer de más de 45 metros cuadrados útiles el año pasado.
El concejal de Urbanismo, David Morcillo, ha celebrado la cifra de 125 locales convertidos a viviendas desde la aprobación de la medida en mayo de 2024. Una medida que ha permitido la transformación de locales comerciales sin uso en viviendas en varias zonas de la población que hasta entonces estaban catalogadas como “ejes comerciales”.
Morcillo ha recordado que esta medida se puso en marcha en su día para, por una parte,“dar una solución habitacional a mucha gente” y, por otra, “evitar la imagen precaria de muchas calles cuyos bajos aparecen sin actividad”.
El concejal también ha recordado la última medida adoptada en el pleno municipal de noviembre, con unanimidad de todos los grupos políticos, para la suspensión durante un año de la tramitación y concesión de licencias para transformar locales comerciales en viviendas cuando estas tengan 45 metros cuadrados útiles o menos, “por que no queremos viviendas a cualquier precio, no queremos que las personas vivan en zulos en nuestra ciudad”.
Así, en base a dicha medida, a finales del pasado año, la concejalía de Urbanismo denegó seis licencias por no cumplir con el requisito marcado de 45 m² o más.
Con esta decisión, Petrer se convirtió en uno de los primeros ayuntamientos de la Comunidad Valenciana y del país en actuar de forma preventiva para evitar la proliferación de viviendas excesivamente pequeñas, apostando por políticas urbanísticas responsables.
La mayor parte de las nuevas viviendas se concentran en la zonas de La Frontera y del Guirney.




















