Entrevista > David Morcillo / Concejal de Urbanismo, Turismo y Desarrollo Económico (Petrer, 26-junio-1991)
El barrio de La Frontera se encuentra inmerso en una profunda rehabilitación urbanística. El pasado mes arrancaron los trabajos de renovación de diez bloques de viviendas para dotarlos de una importante mejora energética.
Conocido como Plan Barrios, el proyecto es a coste cero para los vecinos y viene subvencionado en su mayor parte por los fondos europeos Next Generation, que aportan el 80% del coste total de una obra que asciende a 2,8 millones de euros. El resto del dinero procede de la Generalitat y del propio Ayuntamiento de Petrer.
Diez bloques
Los edificios objeto de reforma son los situados en la Avenida de Madrid 79, 81, 85, 87 y 89; calle Galicia 21, 23 y 25; calle La Mancha, 5; y calle León, 10, y las ventajas que experimentarán serán notorias puesto que se conseguirá reducir de media en cada vivienda, según el caso, entre un 30 y un 45% de consumo energético. Además, dentro del plan, está prevista también paralelamente la renovación urbanística de las calles adyacentes.
Para el concejal de Urbanismo, David Morcillo, el proyecto, que deberá estar concluido a mediados del mes de junio, es uno de los más “ilusionantes” que se han puesto en marcha desde su departamento porque permitirá reducir el consumo y el gasto eléctrico de unos edificios que datan de hace más de cincuenta años, además de que servirá también para mejorar y modernizar esta zona del barrio de La Frontera.
«Va a cambiar de manera radical esa zona del barrio»
¿En qué consiste el Plan Barrios que va a reformar diez bloques de viviendas de La Frontera?
Es un proyecto que se va a concentrar en la Avenida de Madrid y en calles como Galicia, La Mancha y León. Se trata, fundamentalmente, de unas obras de mejora energética que se van a realizar en estos bloques, acompañado, paralelamente, de un proyecto de regeneración urbana. Y todo ello, sin ningún coste para los vecinos.
Este es el proyecto que más ilusión nos hace, porque va a cambiar de manera radical en poco menos de seis meses esta zona del barrio.
¿Cuáles son las actuaciones en concreto que se van a realizar?
Depende de la antigüedad del inmueble, pero en general, lo que se va a hacer es mejorar y modernizar todas las fachadas. Por ejemplo, las ventanas se van a sustituir por otras de carpintería de aluminio con doble puente térmico; se va a colocar un termo de aerotermia, que es un sistema muy eficiente a nivel de consumo de energía.
En algunos inmuebles, en función de cómo está la fachada, se pondrán unos paneles fotovoltaicos para la energía comunitaria; y también, las bajantes de pluviales de fibrocemento se van a sustituir por otras de PVC. Además, todos los problemas estructurales que se han detectado en los edificios al hacer los estudios técnicos se van a reparar.
Este es un proyecto del que se viene hablando desde hace más de cuatro años, ¿cuál ha sido el motivo de tanto retraso?
Se debe a que es un proyecto muy complejo. Hay que tener en cuenta que hay tres administraciones públicas involucradas como son Europa a través de los fondos europeos Next Generation, la Generalitat Valenciana, y el Ayuntamiento de Petrer. Por tanto, los requisitos y la burocracia que hay que hacer son más complejos que si fuera una licitación normal de un ayuntamiento.
Luego, es una subvención en la que entras en inmuebles que no son públicos, sino privados, por tanto, el procedimiento es más complicado. También queríamos que los vecinos no tuvieran que pagar nada, así que, para cuadrar todo eso, ha terminado siendo un proceso largo. De hecho, hay ayuntamientos que comenzaron como nosotros a pedir esta subvención y han tenido que desistir por la complejidad que acarrea el proyecto.
Un tema fundamental era que, en cada bloque, todos los vecinos tenían que estar de acuerdo en que se realizara la reforma, con que hubiera uno que no quisiera, no se hubiera podido actuar en ese inmueble.
«Algunos ayuntamientos han tenido que renunciar a acometer este proyecto»
¿Qué criterios se han seguido a la hora de elegir estos determinados edificios?
Sobre todo se ha buscado que sean antiguos, porque son los que suelen tener un peor aislamiento y eficiencia energética. Uno moderno tiene mejor calidad energética y no puedes mejorarlo mucho más de lo que ya está.
Se han elegido edificios comunitarios, porque la subvención prefiere este tipo de inmuebles frente a viviendas unifamiliares. También, hemos priorizado una zona en la que no se había actuado en años.
Otro de los aspectos que contempla el plan es la reforma del entorno, ¿cómo se va a actuar en la vía pública?
Aparte de la reforma en los inmuebles, está incluido también arreglar las calles adyacentes. En la Avenida de Madrid no se va a hacer nada porque es una zona que está bien, pero sí que se va a actuar en las calles que están detrás. Lo que queremos hacer es ampliar las aceras y meter vegetación, entre otras cosas.
Todo va a realizarse en paralelo a la reforma de los edificios y tiene que estar finalizado al mismo tiempo, es decir, el 15 de junio, que es el plazo que tenemos para acabar todos los trabajos.
¿De qué manera va a transformar el Plan Barrios el aspecto de esta parte del barrio de la Frontera?
Es una zona que necesitaba una inversión y una regeneración urbana de estas características, y este era el momento de entrar allí para cambiar y modernizar la estética del barrio.



















