Entrevista > Inma Rodríguez / Concejala de Juventud del Ayuntamiento de Gandia (Gandia, 27-enero-1975)
Consolidado como uno de los programas insignia de la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Gandia, el programa Activa Jove se ha convertido en mucho más que una simple agenda de actividades: es un verdadero espacio de encuentro, creatividad y crecimiento local.
Diseñado para jóvenes de entre doce y treinta años, este proyecto municipal de ocio alternativo y saludable ofrece una amplia variedad de propuestas. Así pues, durante las cuatro ediciones que tiene a lo largo del año, prepara talleres, juegos y experiencias culturales gratuitas y accesibles para todo el mundo.
Este febrero arranca el Activa Hivern 2026, cuya programación puede consultarse en la página web del consistorio y en las redes sociales del Consell dels Joves de Gandia. Hablamos con la edil de Juventud, Inma Rodríguez, para que nos cuente todo lo relacionado con la iniciativa.
¿Cómo definirías la iniciativa Activa Jove?
Se trata de uno de los proyectos estrella del Departamento de Juventud. Se realizan cuatro ediciones al año, cada una con temáticas diferentes, pero todas con un mismo hilo conductor: la salud mental en todas sus vertientes. Trabajamos esto en el deporte, la educación, el ocio saludable y en todas las actividades que volcamos dentro del programa.
«Trabajamos la salud mental en todas sus vertientes»
¿Por qué crees que juega un papel importante en la ciudad?
Es fundamental ofrecer a los jóvenes una alternativa sana y gratuita, porque algunas de las actividades tienen un coste que no todas las familias pueden asumir. En verano, por ejemplo, organizamos actividades acuáticas que suelen tener precios elevados. Hacemos que el dinero no sea una barrera y creamos espacios seguros donde pueden sentirse cómodos, algo que tranquiliza a las familias.
¿Las actividades siempre han estado tan enfocadas en la salud mental o han ido evolucionando con el tiempo?
Lo segundo. Después de la pandemia se agudizó mucho todo el tema de la salud mental, por eso comenzamos a hacer hincapié en ello. Los jóvenes deben tener información veraz y contrastada porque vivimos en la época de las noticias falsas. Además, existe una presión brutal por la validación y nuestro trabajo es ofrecerles herramientas que les ayuden a gestionarla.
Hace poco tuvimos al terapeuta y exadicto Luis Pérez hablando sobre su propia experiencia. Fue una charla brutal. Me impactó mucho ver al público adolescente, completamente en silencio, escuchando cómo había superado su enfermedad. Es importante poder contar vivencias reales para que los jóvenes vean que los problemas se pueden superar.
También trabajáis con recursos de apoyo psicológico, ¿verdad?
Sí, colaboramos con el proyecto ‘Parlem’, que ofrece atención los viernes por la tarde con cita previa. Es una iniciativa muy importante y mucho más cercana que el médico, con profesionales jóvenes que pueden dar pautas para afrontar las cosas. Además, también es totalmente gratuita, algo clave teniendo en cuenta que suele ser un recurso caro.
«Nuestro objetivo siempre va a ser mejorar la vida de la juventud local»
Aproximadamente, ¿qué acogida suelen tener los proyectos de Activa Jove?
Depende. Hay actividades más pequeñas y otras más multitudinarias, pero eso no significa que las primeras sean menos importantes. Ten en cuenta que el programa está pensado para un rango de edad muy amplio y con realidades muy diferentes. Más que fijarnos en el número de asistentes, nos importa el impacto que tiene la actividad en quienes participan.
Sin ir más lejos, desde nuestra área acabamos de realizar una experiencia borgiana a la que asistieron casi 115 jóvenes. Fue una actividad lúdico-cultural en el Parque del Este, donde trabajamos la historia del Ducado de Gandia y la familia Borgia a través de juegos medievales y actividades cooperativas. Todos iban vestidos de época y la experiencia fue muy positiva.
Has hablado sobre el impacto de estas actividades, pero ¿cómo lo evaluáis?
Normalmente pasamos cuestionarios anónimos a las personas que han participado. De esta forma, podemos recoger su percepción y saber si la actividad les ha servido y si la repetirían o no. Para nosotros es imprescindible tener ese ‘feedback’ porque buscamos propuestas que les sirvan de ayuda. Nuestro objetivo siempre va a ser mejorar la vida de ese sector local.
¿Qué papel juega el Consell dels Joves dentro de la iniciativa?
Trabajamos muy estrechamente con esta institución. De hecho, varias actividades se realizan en la Alquería Laborde, sede del Consell y espacio de referencia para la ciudadanía. Es un lugar seguro, cubierto, con zonas de juego, wifi y sin consumo de alcohol ni tabaco, pensado especialmente para el tramo que va de los doce a los dieciocho años.
«La iniciativa evoluciona según el momento y las necesidades de este sector»
¿Crees que este tipo de programas ayudan a crear comunidad entre los jóvenes?
Sin duda. No todo el mundo tiene una red social establecida, y estos espacios funcionan como lugares de acogida. Hay quienes todavía no han encontrado su sitio y el Consell dels Joves puede ser ese espacio. Además, contamos con corresponsales juveniles que actúan como mediadores entre ese sector, los centros educativos y el Ayuntamiento, transmitiéndonos sus inquietudes y necesidades.
¿Cómo te gustaría que evolucionara el programa Activa Jove en el futuro?
Creo que se trata de una iniciativa que ya tiene muchos beneficios y no necesita cambios radicales. Al final, evoluciona según el momento y las necesidades que vayan surgiendo, como pasó con la pandemia.
Ahora mismo nos centramos en la salud mental, pero también tratamos temas que están a la orden del día como la nutrición, el deporte, las redes sociales o las adicciones. Es un programa muy transversal. En verano, por ejemplo, potenciamos las actividades acuáticas y también damos visibilidad a deportes y actividades menos conocidas.
¿Algún objetivo a medio o largo plazo para la Concejalía de Juventud?
De momento, la idea es seguir creando espacios donde los jóvenes puedan descubrir nuevas inquietudes, desarrollar su talento y, sobre todo, sentirse parte activa de la ciudad.





















