Entrevista > Rosa Castells / Conservadora del MACA (Alicante, 4-diciembre-1964)
En este pasado 2025 el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) logró batir su propio récord con unos 107.000 visitantes. Su conservadora Rosa María Castells González se congratula de estas buenas cifras, aunque no considera que éste sea el único indicador que deba medirse a la hora de analizar la buena salud de un museo.
Esta alicantina estudió la carrera de Historia del Arte en la Universidad de Barcelona y luego varios másteres para especializarse en museología. Empezó en el MACA (entonces aún llamado Museo de la Asegurada) como becaria en los años noventa, y desde entonces ha pasado por todos los estamentos posibles del museo hasta convertirse en la máxima responsable de la entidad.
Enhorabuena por las buenas cifras alcanzadas en 2025. ¿Cuál es el secreto para conseguir que cada vez más gente se interese por el arte contemporáneo en Alicante?
Gracias, aunque no me gusta cifrar el éxito solo en los números. A quienes trabajamos cada día en el museo nos gusta pensar que cada visitante que entra, tenga la edad que tenga, vive una experiencia significativa.
Aún con todo por supuesto estamos satisfechos con estas cifras, y esperamos que sean más. Creo que el secreto es ofrecer calidad tanto en las exposiciones temporales que programamos, como en las muestras de las colecciones permanentes o en nuestras actividades de proyectos educativos y de mediación. Nuestro objetivo es hacer del MACA un lugar donde siempre pasan cosas interesantes. Incluso aunque no sepas muy bien qué vienes a ver (risas).
«Queremos que cada visitante del MACA tenga una experiencia significativa»
A veces pareciera que buena parte de la población está desconectada o no entiende el arte de nuestra época, ¿no?
Sí, quizás nuestro proyecto más importante precisamente sea el hacer mucha mediación entre el público y la obra de arte contemporánea. Por eso acudimos a escuelas, institutos y universidades; así como hacemos muchos programas con colectivos como mayores, jóvenes en riesgo de exclusión, enfermos de alzhéimer, etc.
Vivimos un tiempo de anomalía, ya que el arte contemporáneo debería ser una cosa habitual para sus propios contemporáneos. Así fue en otras épocas, por ejemplo, cuando Velázquez presentó su retrato de Inocencio X se formaron grandes colas en Roma para verlo. Sin embargo, hubo un momento en que se quebró esta relación entre el público con su arte contemporáneo, igual que con el teatro o con la danza. Por eso nosotros intentamos volver a coser estos puentes.
Realmente los artistas hablan a través de sus obras de los mismos problemas actuales que sufrimos todos, solo que desde otro punto de vista. A fin de cuentas, es el arte de nuestro propio tiempo.
«Vamos a exponer una serie de obras que Soledad Sevilla ha dedicado a Eusebio Sempere»
Para este 2026, ¿qué podremos ver en el MACA? ¿Habrá más exposiciones dedicadas a artistas internacionales como Kara Walker o a alicantinos como Juana Francés?
Tendremos tres exposiciones temporales a lo largo de este año. La más inminente estará dedicada a la artista Soledad Sevilla. Ella pertenece a la segunda generación del arte constructivista o geométrico español que surgió en la segunda mitad del siglo XX tras Palazuelo, Chillida y Sempere. Se estrenará ya a mediados de este febrero.
En realidad, Juana Francés, junto con Eusebio Sempere, es una de nuestras artistas alicantinas de referencia. Así que, aunque su exposición temporal culminó en enero, ella seguirá siempre muy presente en nuestra programación. Tiene un discurso de tal calidad que conecta muy bien con todos los públicos, especialmente los jóvenes.
«Buscamos que los jóvenes aprendan que la creatividad artística también puede ser un oficio»
¿Qué obras de Soledad Sevilla se expondrán en el MACA?
Tenemos algunas obras suyas en nuestras colecciones, pero ahora nos centraremos sobre todo en una última serie que lleva haciendo desde 2021 titulada ‘Esperando a Sempere’. Por supuesto ella conoció a Eusebio en vida, y ha querido dedicarle un homenaje.
Así que se podría decir que ésta será la exposición más alicantina de Soledad Sevilla (risas). En realidad no deja de ser una vuelta al origen, ya que ella es valenciana, pero ha vivido durante gran parte de su vida en Granada y Madrid.
Recientemente habéis anunciado la cuarta edición del programa ‘Play Ink’ dirigido a acercar el arte contemporáneo a jóvenes desfavorecidos. ¿En qué consiste exactamente?
Esto empezó siendo un proyecto financiado por el Consorcio de Museos y este año también está apoyado por la concejalía de Bienestar Social. No es el único programa que tenemos, pero la verdad es que es de los más satisfactorios.
Básicamente consiste en que una veintena de jóvenes de entre quince y veinte años de la Zona Norte vienen al museo y convierten nuestra biblioteca en su lugar de trabajo. Aquí aprenden a crear, conversar y deducir en torno al arte. Son personas que cuentan con una gran creatividad como base, pero que a veces no han dispuesto de todos los medios para mostrarla ni para reunirse con otros jóvenes igual de creativos.
Siempre surgen grandes amistades y sobre todo se dan cuenta de que la creatividad también puede ser un oficio de futuro con posibilidades económicas reales. De aquí han salido trabajos gráficos para festivales u otros eventos. También a veces venden su propio material en tenderetes.

















