Entrevista > Juanma García / Asesor dental (Crevillent, 21-abril-1967)
Lejos de su profesión actual, Juanma García trabajó durante diversos años en el sector empresarial. “Dejé por ello los estudios”, confiesa, pero pudo retomarlos después, focalizándose en la sanidad, “sobre todo la odontología”.
Quiso entonces profundizar en este segmento, “descubrir mejor cómo se hacen las cosas”, y estudió Prótesis Dental en Murcia. Nos detallará, en ese sentido, de qué modo ha evolucionado su disciplina, especialmente en los últimos años.
“La Inteligencia Artificial (IA) está revolucionando nuestro campo”, sentencia, con un sinfín de ejemplos. También nos anunciará el mayor problema actual, la economía de los pacientes, y las inigualables ofertas de las franquicias, “muchas veces cuestionables”.
¿Hasta qué punto te fascinó la Prótesis Dental?
Me encantó tanto que tras cursarla me trasladé a València para especializarme en Ortodoncia. Tenía clarísimo cuál era mi propósito, ayudar a la gente a sonreír; regresé a Crevillent, me incorporé a alguna clínica y unos años después, en 1999, monté la mía propia.
¿De qué modo ha evolucionado la Odontología?
Muchísimo, ha habido un cambio radical de la analogía a la digitalización. Centrándonos en los últimos tiempos, todavía mucho más, gracias a la IA; antes, por ejemplo, las radiografías se debían revelar y el proceso tardaba unos cinco-diez minutos. Ahora solo es necesario un clic.
¿Podrías ponernos más ejemplos?
La IA nos permite localizar nervios y nos ayuda a posicionar los implantes, siempre revisado por un especialista. Asimismo, ya tenemos una serie de herramientas que ahorran parte del trabajo del auxiliar.
Algunas apps con una simple radiografía diagnostican -nos informan- qué dientes tienen caries, en cuáles se debe hacer una endodoncia y dónde hay infección, en definitiva, los problemas bucales del paciente.
«Algunas apps diagnostican qué dientes tienen caries, en cuáles se debe hacer una endodoncia y dónde hay infección»
Realmente sorprendente.
Otra aplicación de la IA representa con rapidez todo el diagnóstico del profesional en el odontograma, mostrando una imagen de la boca. Disponemos de herramientas para que el paciente pueda ver el resultado final antes empezar el tratamiento.
¿Las mejoras se aprecian también en la sedación?
Solemos contratar un servicio externo de anestesistas, además de contar con todos los medios y permisos de Sanidad. Ese trabajo, puramente humano, igualmente se ha optimizado, porque hablamos de profesionales, de personas muy bien formadas.
¿Te explicas entonces lo sucedido en Alzira (València)?
No logro entenderlo, ahora está en manos de los tribunales. Una desgracia, porque la pérdida de una menor de seis años siempre lo es. Fue sedada y falleció, mientras otra -de cuatro años- tuvo que ser ingresada.
«Esperemos que la desgracia ocurrida en Alzira provoque que las clínicas sin las medidas adecuadas se pongan las pilas»
Vuestra imagen ha quedado muy dañada.
Sin duda. Esperemos provoque que las clínicas que no tienen las medidas de sanidad correctas se pongan las pilas. Muchas veces carecen de los permisos necesarios y realizan el servicio. Deben pensar eso de “no pasa nada”, ¡hasta que sucede! Una pena.
¿Cuáles son las principales dificultades que te encuentras?
Hoy en día el paciente, sin duda. Muestran desconfianza, también porque hay mucha información, de todo tipo, en numerosas ocasiones errónea.
En ocasiones van a clínicas distintas y son atendidos por diferentes dentistas, cada uno con un criterio, sin que ninguno sea incorrecto. Pero eso les hace dudar y les genera desconfianza.
¿Alguna más?
La existencia de las franquicias, que nos hacen mucho daño, en el sentido que lanzan ofertas que no podemos igualar. Si en un implante hay trescientos euros de diferencia quizás nos deberíamos plantear “¿por qué es así?”
Puede que la respuesta esté en el profesional, que no tiene tanta experiencia y ni calidad. En las franquicias, además, los trabajadores van fluctuando y eso no es lo mejor para un buen tratamiento protésico.
«Uno de los primeros síntomas de la enfermedad periodontal es el sangrado de las encías, la llamada gingivitis»
En este sentido, ¿cuidamos bien de nuestra dentadura?
Habitualmente no. Percibimos muchísimos problemas, como la enfermedad periodontal -la de las encías- conocida igualmente como piorrea. Se trata de una patología que se produce por tres aspectos: no tener un hábito de higiene correcto (lavarnos poco los dientes), el factor genético y la mala alimentación.
Concrétanos esos malos hábitos alimenticios.
El consumo excesivo de comidas azucaradas, sin hablar del tabaco, que es altamente dañino, porque además oculta enfermedades.
¿De qué modo?
Uno de los primeros síntomas de la enfermedad periodontal es el sangrado de las encías, la gingivitis, una evidencia que algo no va bien en nuestra boca. Fumar hace que no sangre, es como si tapara sus poros.
El tabaco, además, mancha los dientes, por no hablar del resto de problemas pulmonares y de otro tipo que puede conllevar.
¿Vamos también poco al dentista?
No se acude lo que se debería. Influye, somos conscientes, la cuestión económica, porque siendo honestos acudir al dentista es caro.
Lo que nuestros pacientes desconocen es el coste de los productos -altísimo- y la formación, acudir a eventos y conferencias, que debe ser constante e igualmente es carísima.





















