Entrevista > Trino Abadía / Abogado (Orihuela, 13-diciembre-1950)
Trino Abadía es de esos abogados que escasean, plenamente comprometido con la causa y empático con sus clientes. Su porcentaje de triunfos en los tribunales, además, habla solo, pero no queremos dialogar sobre leyes y juicios, sino sobre sus otras dos pasiones, Orihuela y los medios de comunicación.
Sobrino-nieto de Arsenio Sánchez Alcarria -fundador de Radio Murcia (1933)-, ocupa el cargo de consejero ejecutivo y accionista de la emisora, hoy asociada a la Cadena SER. En la capital murciana desde los quince años, jamás ha olvidado sus orígenes oriolanos, “municipio al que voy siempre que puedo, incluso realizando desplazamientos innecesarios”.
Con pasado también militar, fue alférez, ha realizado un sinfín de funciones periodísticas, en tertulias o retransmisiones deportivas. “Todavía recuerdo cuando me desplazaba a la vieja Condomina para tomarle declaraciones al bueno de Ladislao Kubala, en aquel instante entrenador del Real Murcia”, indica sonriente.
¿Por qué marchaste tan joven a Murcia?
Debido a cuestiones laborales de mi padre y para estar más cerca de mi tío-abuelo Arsenio, al que adoraba. Se puede decir, sin faltar a la verdad, que me he criado en la emisora de radio que él fundó, entre micrófonos y altavoces.
Te decidiste, no obstante, por el Derecho.
No fue una decisión fácil, durante un tiempo sopesé seguir en Radio Murcia. Al final pude contentar de igual modo a mi padre, pues pude combinar ambas facetas.
Saqué las oposiciones en Madrid para secretario de la Administración de Justicia, en la rama de Tribunales. Mi primer caso, todavía en prácticas, fue el célebre Matesa (1969), uno de los mayores escándalos político-económicos de nuestro país.
«Considero que el periodismo está muy dañado, el puramente vocacional parece que se está perdiendo»
¿Una versión anterior al caso Rumasa?
Parecido, tuvo una enorme trascendencia, un juicio que duró meses (mañana y tarde). A nivel personal me sirvió para curtirme, muchísimo, afianzando mi gusto por los medios de comunicación, pues junto a mí se sentaba en el estrado José María Ruiz-Gallardón, periodista de ABC y padre de Alberto.
Volvamos, precisamente, a tu relación con Radio Murcia.
Mi tío-abuelo se estaba haciendo mayor, valoramos la opción de vender la radio -negociamos incluso con el Grupo Rato-, pero preferimos vincularnos con la Cadena SER, en 1977-1978, conformando una sociedad anónima.
Ganamos en prestigio, debido que a los programas propios podíamos sumar otros tan consolidados como ‘Hora 25’, comandado entonces por Manuel Martín Ferrand. También las novelas, que tanto éxito tenían y se emitían tras los informativos.
¿A Martín Ferrand le siguió Iñaki Gabilondo?
Exacto, otro enorme profesional, como ha demostrado décadas y décadas. Para mí fue todo un honor conocer a Jesús de Polanco, -‘Jesús del Gran Poder’, como le denominaban-, máximo accionista del Grupo Prisa.
«Mantengo un fuerte arraigo hacia Orihuela, es uno de los aspectos que más me inculcó mi padre»
Desde tu posición, ¿cómo aprecias el periodismo?
Muy dañado, parece como si el periodismo puramente vocacional se estuviera perdiendo. Opino que el éxito de una emisora, por ejemplo, es elegir bien a su director y al jefe de publicidad; hay que brindarles plena confianza y que respondan, obviamente.
¿Qué significa Orihuela para ti?
Son mis orígenes, mi pueblo. Mantengo un fuerte arraigo hacia la población, es uno de los aspectos que más me inculcó mi padre.
Soy el único hijo varón, tengo dos hermanas, y mi progenitor -que nos dejó en 1983- siempre me señalaba que haber nacido en Orihuela, la capital de la Vega Baja, imprime un sentimiento.
¿Un sentimiento que es perenne?
Siempre, lo llevo muy adentro. El ser de Orihuela, el pertenecer a ella, es algo muy grande para mí. Además, acabo de ser nombrado Caballero de la Orden de San Antón.
«Entre mis principales orgullos, mis tres hijos: Trino (abogado), Mara (eurodiputada) y Álex (criminólogo)»
Confiésanos algún recuerdo pasado.
Mi tío-abuelo Arsenio, que era un genio, fue también un auténtico pionero. Pasábamos los veranos en la zona de Torrevieja y allí descubrió el certamen de habaneras que tiene lugar anualmente en la localidad costera.
Quiso promocionar desinteresadamente el concurso musical y para ello hizo traer a diferentes locutores de Radio Murcia, que cubrían las dos semanas del evento. Aquel programa, todavía vigente, recibió el nombre de ‘La Voz de Torrevieja’.
¿Vienes mucho a Orihuela?
¡Siempre que puedo! En ocasiones, cuando tenemos dos juicios o diligencias, uno en Yecla (Murcia) y otro en Orihuela, destinó a mi hijo Trino al primero y me quedó el oriolano para mí. Amo mi pueblo, insisto, y he llegado a desplazarme varios kilómetros para pasar por él.
Un día especial para mí son los martes, día de mercado. Todavía en la actualidad en mi casa se sigue consumiendo embutidos y otros productos de mi tierra.
Otro orgullo serán tus hijos.
Por supuesto, junto al mencionado Trino, mi brazo derecho -magnífico abogado-, tengo a Mara, igualmente letrada, desde 2024 eurodiputada en Bruselas (Bélgica), y Álex, licenciado en Criminología.
Quisiera también nombrar a mi mujer, Maravillas, médico forense de profesión, todo un sostén en la familia y pieza fundamental en mis múltiples logros.





















