El municipio de Villena ha cerrado 2025 con un mensaje claro para el sector turístico: ya no es solo un destino de proximidad, sino un enclave cultural y experiencial capaz de atraer visitantes de medio mundo. Los datos de afluencia turística del último año reflejan una evolución sostenida, con un peso cada vez más relevante del turismo internacional, en línea con la estrategia de promoción desplegada en los últimos tiempos.
La ciudad ha superado los 72.000 visitantes anuales, una cifra que, más allá de su dimensión cuantitativa, evidencia un cambio cualitativo en el perfil del viajero. Aunque el turismo nacional continúa siendo mayoritario, uno de cada cinco visitantes que llegan a Villena procede del extranjero, consolidando una tendencia que sitúa a la ciudad en el radar de los destinos culturales del interior mediterráneo.
Turismo internacional diverso
El visitante extranjero que llegó a Villena en 2025 dibuja un mapa amplio y plural. Europa sigue siendo el principal mercado emisor, con una presencia destacada de viajeros procedentes de Francia, Reino Unido y Alemania, a los que se suman países del norte y centro del continente como Holanda, Bélgica, Polonia o los países nórdicos. Lo más curioso al analizar los datos de visitantes extranjeros es que el primer país de origen es Estados Unidos.
En concreto un 10,40% de los turistas extranjeros proceden del país norteamericano, lo cual aporta a nuestra ciudad un impulso como destino de interés para viajeros más allá del charco. Además de Estados Unidos, llama la atención el número de visitantes procedentes de lugares como Canadá, México, Brasil o Argentina, los cuales se suman a otros mercados emergentes que comienzan a asomar en Asia, todavía de una forma discreta, pero que apuntan a un horizonte de mayor diversificación.
Este perfil internacional responde, en gran medida, a un tipo de visitante interesado en experiencias culturales auténticas, alejadas de los grandes circuitos masificados. Villena se presenta así, como una alternativa que combina patrimonio, gastronomía, vino y música en un entorno urbano de escala humana.
Llama la atención el número de visitantes procedentes de lugares como Canadá, México, Brasil o Argentina
El MUVI y la cultura
Uno de los grandes catalizadores de esta proyección exterior ha sido el Museo de Villena (MUVI). Su nominación como Mejor Museo Europeo ha situado a la ciudad en un escaparate internacional que refuerza su imagen como destino cultural de primer nivel. La repercusión de este reconocimiento ha trascendido el ámbito museístico, actuando como un elemento tractor para el conjunto de la oferta turística local.
El visitante internacional encuentra en Villena un relato coherente que conecta arqueología, historia, identidad y modernidad. El Tesoro de Villena, el casco histórico y la programación cultural estable funcionan como elementos de anclaje para estancias más completas. La riqueza histórica de la ciudad como enclave estratégico desde la Prehistoria, el Castillo de Villena y una inmejorable red logística de acceso contribuyen al posicionamiento de la ciudad.
La apertura del MUVI fue uno de los grandes atractivos junto a los festivales de música y el castillo
Tierra de festivales
Junto a la cultura patrimonial, los festivales han sido otro de los grandes argumentos de atracción. Villena se ha posicionado con fuerza como ‘tierra de festivales’, un concepto que ha ganado visibilidad en ferias como FITUR y que conecta especialmente bien con públicos jóvenes y viajeros internacionales.
Estos eventos no solo generan picos de afluencia, sino que contribuyen a proyectar una imagen dinámica y contemporánea de la ciudad, complementaria a su legado histórico. El resultado es un turismo más desestacionalizado y vinculado a experiencias memorables que este 2026 podrá volver a disfrutar, entre otros, de un cartel histórico para el veinte aniversario de Leyendas del Rock y la vuelta de Aúpa Lumbreiras.
Tras el éxito en 2025, vuelve Enotur con más actividades en torno a la figura del vino
Enoturismo y producto local
La celebración de una nueva edición de Enotur ha reforzado el vínculo entre Villena y un entorno vitivinícola que sin duda forma parte importante de la historia agrícola de nuestro municipio. El enoturismo se consolida como un segmento estratégico capaz de atraer visitantes nacionales y extranjeros, interesados en el producto local, el paisaje y la gastronomía.
Este tipo de turismo, más pausado y experiencial, encaja con la estrategia de posicionamiento de Villena como destino de calidad, donde el visitante no solo consume, sino que participa y comprende el territorio. Durante este mes de febrero Villena celebra una nueva edición de Enotur con nuevas actividades culturales y de ocio, tras el enorme éxito de la edición celebrada el pasado año.
Un destino inteligente y reconocido
El reconocimiento como mejor promoción turística de la Comunitat Valenciana y la adhesión al programa de Destino Turístico Inteligente suponen un respaldo institucional a la estrategia seguida por el municipio. No se trata solo de atraer más visitantes, sino de gestionarlos mejor, mejorar su experiencia y garantizar un desarrollo sostenible.
La incorporación de herramientas digitales, la mejora de la información turística y la planificación basada en datos permiten a Villena afrontar el crecimiento con una visión a largo plazo, alineada con las nuevas demandas del viajero internacional. El reto pasa ahora por consolidar estos mercados internacionales, profundizar en la fidelización del visitante y seguir construyendo un relato propio que combine autenticidad, innovación y calidad.


















