Entrevista > Aarón Berruezo / Estudiante de Biología (Crevillent, 28-enero-2007)
Del 29 de marzo al 5 de abril, la Semana Santa será nuevamente un punto álgido en nuestro calendario lúdico-festivo, con todos los crevillentinos focalizados en las diferentes cofradías, hermandades, pasos y procesiones.
Muchas de estas miradas recaerán en el joven Aarón Berruezo, componente de la cofradía de la Virgen de las Angustias desde niño, quien ostentará el cargo de Caballero Portaestandarte, “representando a todas las cofradías”.
“La pasión que siento por la Semana Santa crevillentina procede de mi abuelo Juan Bautista Forner Pascual, él me la transmitió”, reconoce, antes de confesar que la de 2026 será más especial que las demás.
¿Cuál es tu trayectoria en nuestra Semana Santa?
Desde mi infancia pertenezco a la Cofradía Virgen de las Angustias, aunque asimismo colaboro con otras, entre ellas la de El Lavatorio -también desde la niñez-, Regina Martirum y Cristo de Difuntos y Ánimas.
¿Qué importancia ha tenido Juan Bautista?
Fundamental, mi abuelo impulsó esta creencia en mí. Le he acompañado a los numerosos actos de las diferentes cofradías, especialmente la de Virgen de las Angustias, de la que es directivo. Es un orgullo ser miembro de esta entidad, ser costalero y poder llevar la imagen.
Mi abuelo, al que en parte relevo, me inculcó apreciar la Semana Santa con otra perspectiva, a sentirla desde dentro de la cofradía, amo esta fiesta gracias a él.
¿Ejercer de costalero precisa de una preparación mental?
Sin duda. No es sencillo salir a la calle llevando una imagen que significa tanto. La preparación se centra, sobre todo, en portar los tronos con el máximo respeto hacia las personas que lo construyeron.
«Este cargo va a ser un antes y un después, me va a unir todavía más a la directiva de mi cofradía»
También serán muchas las miradas puestas en vosotros.
Somos los que llevamos el trono en nuestros hombros y los que hacemos posible -entre otros muchos aspectos- que las cofradías puedan salir a la calle.
¿Has desarrollado diferentes funciones en la cofradía?
Empecé siendo nazareno, paso previo a ser portaciriales y costalero, mi cargo actual. A día de hoy colaboro con la directiva, otro reto si quiero proseguir la tradición de mi maestro.
En un segmento tan jerárquico, ¿los mayores cómo te ven?
Paulatinamente me he ido ganando su respeto, recibiendo muchísimo cariño por su parte. Noto que admiran mi juventud, resaltan cómo una persona de mi edad ha alcanzado esta posición tan pronto.
Me han estado apoyado, pero llega un momento que los jóvenes somos el futuro de la Semana Santa y debemos ir tomando partido.
«Llega un momento que los jóvenes somos el futuro de la Semana Santa, debemos ir tomando partido»
¿Podrías ponernos ejemplos de lo aprendido?
A trabajar en equipo, a colaborar para que todo salga bien, a llevarlo todo al día y que no se escape ningún detalle. Asimismo, a realizar las cosas con la estima que se le tiene a la imagen.
Jamás me he sentido discriminado por mi edad, más bien al contrario. Los veteranos han querido escucharme para conocer mi punto de vista, los intereses de la juventud.
No dejas de ser un espejo generacional.
Mis compañeros apoyan y animan, están ahí y jamás me han dicho nada fuera de lo común: saber de mi fuerte relación con la Semana Santa, igual que la de muchos otros.
Llevar el banderín va a representar un antes y un después en mi vida, pues me une más a la directiva de mi cofradía. Podré participar plenamente de ella, un sueño es ser algún día su presidente.
¿Ser caballero portaestandarte qué conlleva?
Principalmente llevar el estandarte de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Crevillent, en el que se ven plasmados todos los escudos. Es un modo de representar a la totalidad de cofradías, igual que al propio pueblo de Crevillent.
«Será una Semana Santa muy bonita, que disfrutaré al máximo; ojalá puedan desarrollarse todos los actos»
¿Cómo fue el acto de traspaso de banderín?
Tuvo lugar el 17 de enero, una jornada muy emocionante y preciosa, también porque conozco bien al Caballero Portaestandarte saliente, Francisco Javier Martínez López, de la cofradía Regina Martirum.
Se me quedaron grabadas unas palabras que me dedicó, mostrando el orgullo que sentía de pasarme el banderín a mí. “Ya era hora que una persona joven se animase”, resaltó.
¿Qué Semana Santa 2026 intuyes?
Presiento que serán unos días muy bonitos, que disfrutaré al máximo; ojalá puedan desarrollarse todos los actos previstos. También deseo puedan salir a la calle los tronos y puedan celebrarse la totalidad de procesiones.
¿Sentirás más nervios de los habituales?
Este año supongo que sí, al ejercer de Caballero Portaestandarte. Se trata no de un cargo de mi confradía, sino de la federación, lo que le otorga más responsabilidad. Intentaré controlar la tensión y los nervios.
Hagamos un viaje en el tiempo, ¿qué le diría el Aarón del futuro al actual?
Le expresaría, reconfortado, “menos mal que diste este paso, porque como consecuencia muchos otros jóvenes se han sentido identificados”.





















