Entrevista > Joan Chápuli Fernández / Cineasta (Alicante, 11-diciembre-1986)
Cada historia tiene detrás una mirada que sabe dónde colocar la cámara. Joan Chápuli no solo es un profesional de la Comunicación Audiovisual con una trayectoria que pisa fuerte en el sector. Es, sobre todo, el cineasta de las raíces de Sant Joan.
Desde los campos de la Huerta hasta el corazón de nuestras Peñas, ha dedicado su talento a rescatar vivencias y recuerdos de nuestros vecinos para convertirlos en cine. Hablamos con él sobre su oficio, su visión de futuro, y ese vínculo inquebrantable que lo mantiene unido a las calles de nuestro pueblo.
¿Cómo nació tu pasión por las cámaras?
De niño, mi madre tenía una cámara doméstica para grabar vídeos familiares. En cuanto tuve la oportunidad de probarla, me enamoré. Con la excusa de eventos sociales o familiares, siempre la pedía, y la cámara y yo nos volvimos inseparables.
Ver que podía recrear lo que veía en cine o televisión despertó mi curiosidad. Igual que hay gente que le gusta escribir o narrar, yo veía ahí una herramienta para expresarme artísticamente.
¿Es difícil abrirse camino en esta profesión desde Sant Joan?
Sí es cierto que, si vives en Madrid o Barcelona, o incluso en Galicia, donde hay una producción o industria cinematográfica potente, hay más posibilidades de desarrollo profesional. Pero necesidades comunicativas y audiovisuales existen en todos lados.
A nivel local, si tienes un perfil concreto y hay necesidades de una empresa, una entidad, o una persona, seguramente tengas facilidad para que contacten contigo y poder responder a ellas.
«Si hiciera una película en Sant Joan daría voz a la gente corriente»
Al grabar el documental ‘Sant Joan: Aigua i Terra’, ¿qué te llamó más la atención de cómo se vivía en la huerta?
El cambio radical que ha sufrido este territorio. Todo el sistema de acequias, cómo la gente obtenía el agua y cómo vivía en una época determinada es muy diferente a lo que tenemos ahora, y tampoco ha pasado tanto tiempo.
Hablaste con casi sesenta personas para contar la historia de las Peñas de Sant Joan. Durante esas charlas, ¿qué te impactó más?
Lo que desprendía la gente, la ilusión y la añoranza de los orígenes, nostalgia que brotaba de manera natural. Eso me llegó, cómo la gente vive las fiestas así. Yo siempre las he vivido como vecino, pero hasta hace poco no las conocía desde dentro.
Y no entendía cómo la gente podía dedicarles tanto tiempo y esfuerzo. Hay un sentimiento más allá que mueve a los peñistas. Es un punto de desconexión que los peñistas agradecen y necesitan.
«Hay un sentimiento más allá que mueve a los peñistas de las fiestas»
El proyecto ‘Nos movemos’ aparece en múltiples ocasiones en tu filmografía. ¿Por qué es importante para ti dar voz a colectivos que a veces parecen invisibles?
Todos somos humanos que teóricamente partimos con los mismos derechos y oportunidades, pero hay minorías y colectivos que no viven como el resto. Es importante darle visibilidad y normalizarlo, que somos personas diversas, con capacidades diferentes, y no por ello de otra categoría.
Muchas veces partimos de prejuicios. Personas con diversidad funcional o discapacidad intelectual demuestran que pueden realizar proyectos artísticos, ser actores o bailarines, desarrollar lazos con otras personas… Me siento orgulloso de poder reflejar esta realidad.
¿Tienes en mente presentar algún proyecto para la próxima edición del Festival de Cine de Sant Joan?
Este año no, pero tengo en mente algo que, si todo va bien y puedo desarrollarlo, podría presentarlo en 2027. Las grandes producciones que he realizado los últimos años siempre han tenido la participación del Ayuntamiento de Sant Joan. Como el festival es parte de la gestión del Ayuntamiento, normalmente mis trabajos entran fuera de concurso.
«Debemos dar visibilidad a la diversidad y distinta capacidad de las personas»
Sant Joan celebró veinticinco años de su festival de cine el año pasado. ¿Crees que seguirá creciendo al mismo ritmo en los próximos años?
Deseo que la gente de Sant Joan lo valore más, que vea que es un punto importante de encuentro cultural. Cada año crece, pero quiero que el auditorio se llene no solo en las galas de inauguración sino en todas las actividades. Eso querría decir que llega más. Estoy súper orgulloso de que tengamos un festival así.
Imagina que te dieran un presupuesto ilimitado para hacer una película en Sant Joan, ¿de qué trataría y a quién te gustaría ver en pantalla?
Me gusta la ficción, pero también poner una cámara delante de una persona que no es profesional y me cuente su historia. Me gusta registrar historias de gente corriente, que se puedan compartir generación tras generación y no se pierdan. No sabría en qué proyecto exactamente, pero lo dedicaría a dar voz a esas historias.
¿Dónde te ves dentro de diez o quince años?
Espero seguir vinculado a este sector durante toda mi vida profesional, porque me apasiona. No sé dónde puedo llegar ni dónde voy a estar, pero me gustaría que no cambie este sentimiento de felicidad con aquello que hago.




















