Entrevista > María Scals / Creadora de contenido (Xàbia, 14-noviembre-1998)
María Scals puede presumir de estar en uno de sus mejores momentos vitales, y razones le sobran. Licenciada en Derecho -disciplina que planea retomar-, desde hace casi dos años nos muestra Xàbia bajo un prisma muy cercano, mediante sus diferentes redes sociales.
Nos contará cómo elabora los vídeos -gastronómicos, turísticos y urbanísticos-, qué hay detrás de ellos y el papel fundamental que desarrollan tanto su madre (Inma) como su hermana, Marta. “Ellas me graban, tienen conmigo muchísima paciencia”, dice sonriente.
“Las redes me encantan, disfruto mucho con ellas, y no las considero un trabajo como tal”, confiesa. Reconoce que las críticas al principio le dolían y afectaban, en ocasiones incluso contestaba los mensajes. “Me costó, pero he conseguido ignorar las pocas que me llegan”.
¿Cuál era tu vocación académica?
Siempre quise estudiar una carrera, jamás ha sido un sacrificio para mí, aunque durante muchos años no supe cuál exactamente. Opté por Derecho, quizás por sus numerosas variantes y a continuación oposité dos cursos en València para Notarias.
¿Lamentas no haber ejercido nunca?
En absoluto, es parte de mi formación. He aprendido muchísima cultura y conocimientos básicos que me pueden servir para infinidad de aspectos.
¿Cómo descubres el potencial de las redes sociales?
Me habían gustado desde que surgieron, era esa parte creativa que carece el Derecho. Disfrutaba haciendo fotos y vídeos bonitos junto a mi familia, y son muchos los que consideran que tengo un ojo diferente.
Durante el último año de oposición regresé a Xàbia, para estar más tranquila, sin tantos estímulos. Comencé entonces a subir vídeos, a TikTok principalmente.
«Una señora asturiana me indicó que había venido a Xàbia por mis recomendaciones, ¡todo un subidón!»
Pero un vídeo se hizo viral.
A inicios del verano de 2024 Marta y yo nos acercamos a un nuevo beach club. Hice un vídeo y dudé en subirlo a Instagram, porque me daba algo de vergüenza y miedo. Tampoco sabía si iba a funcionar, pero lo hizo, y de inmediato me comenzaron a seguir más de trescientas personas.
¿Hasta qué punto amas nuestra localidad?
Xàbia es un paraíso, lo tiene todo. A veces observo vídeos o fotos de Bali y me digo a mí misma “mi pueblo es más bonito”. Además, la comida está más buena (ríe), está cerca de todo, a una hora de Alicante y València, disponemos de unas calas impresionantes, zonas sumamente tranquilas…
Es un sitio al que vas y desconectas, eso me transmite el mar, incluso en los meses más ajetreados.
Muestras Xàbia de muchas formas.
Me apasiona exhibirlo y según me apuntan lo hago de un modo natural, auténtico. El pasado año una señora de Asturias me escribió para comentarme que había venido a Xàbia por primera vez, tras mis recomendaciones, y le había maravillado. ¡Fue un subidón flipante!
«Muchos me dicen que desconocían la existencia de tantos restaurantes en Xàbia, o tanta oferta de ocio»
¿Ahora los locales contactan contigo?
Al principio no, pero en cuanto fue ganando reconocimiento la cuenta sí comenzaron a hacerlo, no solo de Xàbia, sino de toda la Costa Blanca. Asimismo, ofrezco muchísimas recomendaciones, por ejemplo, los mejores sitios para degustar una buena paella o un cóctel.
Me inicié con rutas y restaurantes, pasando de inmediato a tiendas, locales chulísimos que pocos conocen y están al alcance de todos.
¿Te dedicas únicamente a las redes?
No, se puede decir que son un ingreso extra. Estoy cursando un máster de abogacía, combinándolo con urbanismo inmobiliario, de ahí la publicación de diversos vídeos de casas y chalets.
¿Consideras que hay demasiados influencers?
Hay muchísimos, es una evidencia, y algunos no lo son, simplemente han pagado para conseguir seguidores. Esas personas no han generado una comunidad o esa conexión emocional, simplemente son individuos que le siguen de una forma rutinaria.
Cuando empecé también opinaba eso, que había muchos, pero luego sopesé que podía gustar por numerosos motivos.
«Desde que ha comenzado este año no paran de sucederme cosas buenas, como esta entrevista»
Háblanos de la grabación y montaje de los vídeos.
Obviamente depende mucho del lugar, ya sea un restaurante o una casa, por ejemplo. Me los suelen grabar algún miembro de mi familia, preferentemente mi madre o hermana.
Recuerdo que al principio -sin apenas práctica-, se me caía la comida y debíamos repetir las tomas un sinfín de veces. Después todos los platos (chuletón, pescado…) me los comía helados, eso muy pocos lo saben. Ahora sé las caras que tengo que poner y el proceso es más rápido.
¿Qué te dicen tus seguidores?
Es muy común que me indiquen que no sabían la existencia de tantos restaurantes en Xàbia. O tanta posibilidad de ocio, en las calas o cualquier otro lugar.
Siempre se muestran los mismos puntos, especialmente la Granadella, y muchos están cansados, quieren sitios nuevos, los que yo les detallo.
Se te nota feliz.
No puedo tener otro estado de ánimo. Desde que ha comenzado este año no paran de sucederme cosas buenas, como esta entrevista. Estoy muy agradecida.



















