Entrevista > Álex Rey / Cineasta (San Vicente, 12-enero-1981)
El estreno de ‘Toy Story’ (1995) significó una revolución en el sector de la animación, especialmente por su elaboración digital. Por primera vez una película de dibujos se hacía con ordenador, una técnica novedosa, “pero fue mucho más allá, moviendo la cámara de un lado a otro”, expresa el cineasta Álex Rey.
Sin embargo, si una película le cautivó para siempre fue ‘La gran evasión’ (1963): “tenía siete años y fui el único de mi familia que la vio sin dormirse, hipnotizado por el hombre de la moto (Steve McQueen) y cuál era el devenir del resto de protagonistas, entre ellos Charles Bronson”.
Tras destacar en numerosos certámenes de cortometrajes, está ahora plenamente enfocado en diversos trabajos, como es la proyección de la serie de animación ‘Sabado sabadete’ o el corto ‘Pobre Marciano’, con el firme propósito de presentarlo a los Premios Goya de 2027.
¿Qué sucedió tras ver ‘La gran evasión’?
Quise ponerme un sinfín de películas, no solo de dibujos, sino de otro tipo, siempre había algo que me interesaba. Recuerdo especialmente ‘El libro de la selva’ (1967) y ‘ET’ (1982), mi primera incursión en un autocine.
Siendo más adolescente la que más me impactó fue ‘El viaje de Chihiro’ (2001), supe entonces que la animación era el mundo donde quería meterme.
¿Tu destino estaba marcado?
Titubeé unos años, cursando cerámica o ilustración, pero paulatinamente comencé a hacer cómic y eso me llevó a que era capaz de contar historias; es lo mejor que hago.
El siguiente paso lógicamente era estudiar realización de cine y televisión, carrera que completé en Vigo por cuestiones familiares.
«Si bien ‘Toy Story’ es brillante, en mi opinión la mejor película de animación de la historia es ‘El viaje de Chihiro’»
¿Cómo continuó tu evolución cinematográfica?
Mi intención era hacer cine de ficción, con actores. Me incorporé, de hecho, a alguna productora, pero las complicaciones eran máximas; el nuestro es un sector complicado.
También trabajé en una firma de animación, donde aprendí aspectos totalmente nuevos para mí, poco antes de regresar a San Vicente.
¿A empezar de cero?
Exacto, justo el mismo día que falleció Michael Jackson -25 de junio de 2009-, escuchaba las noticias mientras conducía. Dudando qué hacer con mi futuro, me apunté a ‘Notodo film fest’, certamen de cortometrajes organizado por Javier Fesser, uno de mis ídolos, autor de la célebre ‘El milagro de P. Tinto’ (1998).
Acudí con dos cortos -‘Brócoli’ y ‘Popcorn’ -, observando que eran escasos los de animación. Me dio pie a lanzarme a ese segmento, porque si sé dibujar y contar historias…
Un inciso, ¿‘Toy Story’ es la mejor película de animación de la historia?
Es brillante, pero en mi opinión le supera ‘El viaje de Chihiro’, de la que ya hablé antes. De animación 3D me fascinó ‘Toy Story 3’ (2010).
«‘Sábado sabadete’ pretende plasmar la realidad nacional, nuestras referencias culturales, con un humor muy nuestro»
Háblanos de ‘Sábado sabadete’.
Es un proyecto de serie de animación para adultos, una especie de homenaje particular a ‘South Park’ (1997), que descubrí siendo adolescente. Continuamente me decía ¡ésta es la serie que yo haría!, inédita en España.
‘Sábado sabadete’ pretende plasmar la realidad nacional, nuestras referencias culturales, cinematográficas y televisivas, todo con un humor muy español. La idea es vernos representados.
¿Pronto será una realidad?
Después de mover el proyecto por diversas plataformas y productoras, ahora está bajo el amparo de la productora de Fesser, ‘Películas Pendelton’. Estamos buscándole un hogar, pues todo requiere un tiempo y presupuesto.
Nuestra intención es que ‘Sábado sabadete’ tenga cuantas temporadas desee el espectador, porque es una serie que beberá de una actualidad que se renueva constantemente.
¿Parecido a ‘BoJack Horseman’?
Es una serie que todavía no he visto, pero muchos me indican que tiene similitudes a la mía, en cuanto a una estrella venida a menos. Es como si Espinete se hubiera arruinado y quisiera regresar al estrellato.
«En ‘Pobre Marciano’ relato cómo nuestro nombre nos puede afectar en las relaciones y en el crecimiento personal»
¿Cuándo te veremos en los Goya?
Para la edición del próximo año quiero presentarme con el corto ‘Pobre Marciano’, centrado en las consecuencias de ponerle el nombre de Marciano -ya en desuso- a un niño de hoy en día.
Por ejemplo, en cómo te afecta tanto en las relaciones, de todo tipo, como en tu crecimiento personal.
¿El proceso de tus cortos cómo es?
Durante los últimos trece años he creado un método de trabajo único, para bien y para mal, inspirado en la técnica que emplean en ‘South Park’, es decir, en lugar de dibujar fotograma a fotograma hago la animación de unos muñecos ya dibujados.
De esta forma solo se debe dibujar el personaje una vez, y moverlo después. La clave es que el guion tenga gracia.
¿Tienes más ideas en marcha?
Por fortuna sí (ríe), el desarrollo de otra serie de animación, también para adultos, ‘Streamland’, y el videoclip para un grupo de música muy relevante del país, sin poder desvelar nada más.





















