Entrevista > Clara Olóndriz / Cantante (Barcelona, 10-marzo-1993)
Pese a su feroz timidez, Clara Olóndriz supo desde niña que acabaría dedicándose a la música. “Cantar era de los pocos momentos que la vergüenza desaparecía”, rememora, “me encantaba esa sensación, poder expresarme de otra forma”.
En el seno de su familia había mucha tradición musical, pues su abuelo Carlos cantó en un coro góspel, su abuela Rosalía hizo piano y su madre creció igualmente en un coro. “Mis tíos componían, tocaban instrumentos y me ayudaron con la guitarra”, apunta sonriente.
Comenzó a componer a los catorce años, hábito que no ha abandonado. Fruto de esta pasión -y en un momento dulce de su vida- nos presenta ‘El vuelo’, su primer álbum, compuesto de canciones indies pop que nos conducen hacia un viaje de fuerza, nostalgia y superación.
¿Quiénes fueron tus primeros referentes?
Los que escuchaba en casa, mucha música en inglés, la que nos regalaban por ejemplo Phil Collins o Shania Twain. Ellos me inspiraron, antes de la llegada de Amy McDonald, Ed Sheeran u otros solistas nacionales.
¿Las tuyas son unas letras que enamoran?
Están pensadas para tocar la fibra. Cuando escribo soy muy honesta con cómo me siento y el mensaje de la canción, trato de respetarlo muchísimo. Las letras, mezcladas con la melodía, ayudan que el otro se pueda sentir identificado, como me consta que es así.
Evidente en la reconocida ‘Corona de Rey’.
Exacto, Premio Latino 2025 a Mejor Mensaje en Canción Pop. Quise lanzar la idea que, en ocasiones, nos quedamos en situaciones que no nos hacen bien, sin ser necesariamente relaciones sentimentales. Incluso a veces nos tratamos mal nosotros mismos, un aspecto del que poco se habla.
Salir de estos bucles es complicado, requiere fuerza o ayuda exterior y anhelaba mandar el mensaje de que sí se puede. Al menos intentar cuidarse y quererse bien.
«Cuando escribo soy muy honesta con cómo me siento y el mensaje de la canción, trato de respetarlo»
¿Te inspiras precisamente en aquello que te sucede?
Siempre es una mezcla entre experiencias personales y aspectos externos que observo, situaciones que están pasando en el planeta y nos afectan. Te hacen reflexionar, obviamente bajo mi lente e interpretación.
Soy partidaria que la inspiración me coja trabajando, las mejores obras nacen habitualmente en esos momentos; sin renunciar que se me ocurra una melodía durante un trayecto en metro. Es necesario forzar que llegue esa inspiración y así lo intento, con mi guitarra y una libreta.
¿En tu propia casa?
Así es. Luego ya en el estudio trabajo mejor el tema, como ha pasado en ‘El Vuelo’, producido por Mark Dasousa, de Atomic Studio, con Rubén Escrivà en los arreglos musicales.
Si no salen las canciones, ¿te frustra?
Intento tomármelo con filosofía, también porque es un proyecto del que llevo yo misma las riendas y soy muy disciplina. No hay exigencias de tiempos, lo que podría generar más frustración.
Es un proceso de ensayo y error, en definitiva; sí me puedo frustrar al percibir que hay algo bueno -una base, un estribillo- y me cuesta terminarlo. De igual modo, la Clara actual es muy distinta de la de hace diez años, la vida va sumando experiencias.
«Sí me puedo frustrar al percibir que hay algo bueno -una base, un estribillo- y me cuesta terminarlo»
¿De qué modo nos sorprendes con ‘El vuelo’?
Deseo que suponga un grito de ánimo para perseguir los sueños, busco inspirar a los que desean soñar. ‘El vuelo’ para mí es como un lugar de recogimiento, de emociones y de distintas etapas de la vida.
Hay canciones más basadas en una celebración o un carpe diem, mientras otras parten de la idea que te acabas de caer, pero eres capaz de levantarte. Unas terceras se enfocan más hacia una despedida, son las más nostálgicas.
Un viaje de fuerza y nostalgia.
La idea es que, a lo largo del álbum, la persona que lo escuche se deje llevar por las distintas emociones, que hallen referencias y empaticen en ‘El vuelo’, ese viaje que emprendemos al vivir la vida cómo se merece.
¿También ha sido un proceso de superación?
Constantemente hay elementos autobiográficos. Percibo que es una mezcla entre querer contar una historia narrativa y una serie de experiencias vitales -de miedos y valentías-, cambios que he ido superando, como dejar atrás mi trabajo de oficina para focalizarme en la música.
«‘El vuelo’ para mí es como un lugar de recogimiento, de emociones y de distintas etapas de la vida»
¿Ha tenido buena acogida?
De momento sí, como me lo manifiestan en las redes sociales. Destacan, sobre todo, haber encontrado alguna canción que resuene con ellos, que los acompañe, hecho que me hace enormemente feliz.
‘Corona de Rey’, como decíamos, ha sido reconocida, circunstancia que te anima a seguir adelante. En enero llegamos a la final de guerra de bandas, en Logroño, y hemos sido seleccionados para participar en Metro Sound de Murcia, en septiembre.
Estás en tu ‘prime’.
Se puede decir que sí (ríe), tras dos años de duro trabajo entre bambalinas.



















