Entrevista > Nieves Prieto Candela / Psicóloga (Crevillent, 10-abril-1966)
Pese a ser una labor altamente gratificante, “no es nada sencilla”, argumenta la psicóloga Nieves Prieto Candela, actual directora del Centro Ocupacional Virgen de los Desamparados. Queremos que nos cuente exactamente qué funciones desarrollan estas Personas con Discapacidad Intelectual (PCDI) y las actividades que llevan a cabo.
Formada en la Universidad de Murcia, “mi primera intención era ser maestra”, confiesa, pero optó por un curso puente que le permitió también licenciarse en Psicología, en 1992. “Completé el doctorado, antes de incorporarme al centro, hace ya treinta años”, suspira.
Misión, visión y valores
La misión de la Asociación de Discapacitados Psíquicos de Crevillent -al que pertenece el centro ocupacional- es conseguir la optimización permanente de la calidad de vida de las PCDI, mediante una atención habilitadora integral centrada en la persona y su entorno.
Su visión es ser un referente local y comarcal, prestando servicio a estas personas, para que tengan los mismos derechos, “mejorando todavía más la sociedad”. Para ello son básicos valores como igualdad, transparencia, responsabilidad, solidaridad, participación, respeto…
¿Cuáles son tus funciones exactas?
Mi puesto principal continúa siendo el de psicóloga, es decir, evaluación de las personas usuarias, promoción de empleo, orientación y asesoramiento a familiares… Ejercer de directora es un plus, que obviamente me otorga muchas más responsabilidades.
Realizo también el seguimiento de todas las personas que llegan al centro y tienen alguna enfermedad de salud mental asociada.
¿Qué requisitos son obligatorios para entrar en el centro ocupacional?
Las PCDI deben tener un diagnóstico de discapacidad intelectual reconocido por un certificado, además de lógicamente ser mayores de edad. Asimismo, las plazas se conceden como servicio de dependencia.
Hablemos de vuestros objetivos.
Uno de nuestros puntos fuertes son los talleres, promover el desarrollo de habilidades relacionadas con el ámbito de la formación ocupacional.
Obviamente nos preocupamos por su inclusión social, el fomento de su autonomía, calidad de vida y bienestar. Son derechos que albergan como personas.
«Anhelamos un cambio de mirada, que se valore a las personas por sus capacidades, no por sus limitaciones»
¿Sentís como real esa inclusión social?
Es una reivindicación que manifestamos el 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, pero ¡todas las jornadas deberían ser el 3-D! Antes del concepto de discapacidad está el de persona.
Anhelamos un cambio de mirada por parte de la población, ver a estas PCDI con otras gafas, intentar valorarles por sus capacidades, esfuerzos y competencias, no por sus limitaciones.
¿Las PCDI son tan agradecidas?
No solo es así, sino que aprovechan todo lo que tú le das; es mucho lo que pueden ofrecer a la sociedad. Ésta debe facilitar los apoyos necesarios, tanto por solidaridad como por derechos.
Es increíble el esfuerzo que llevan a cabo, las emociones que demuestran y su forma de comunicarse. Estar con ellos, valorarles, permite construir sociedades más justas.
¿Cuáles son sus necesidades?
Hay tantas necesidades como personas, por eso los diferentes programas y trabajos. Las suyas son iguales a las de los demás, ir de compras, tomar un café, ver un partido…
«Obviamente nos preocupamos por su inclusión social, el fomento de su autonomía, calidad de vida y bienestar»
¿Aprendéis de estas personas con discapacidad intelectual?
Por supuesto, nos dan lecciones todos los días; el beneficio que nos proporcionan es constante, me han hecho mejor persona. Ahora todo lo veo de un modo distinto: soy más resiliente, he descubierto la riqueza humana, el interior.
Son muchos los aspectos que debemos aprender de ellos, sin mirar sus limitaciones. Es un concepto a proyectar socialmente.
¿Puede ser en ocasiones frustrantes?
Para mí no; es más, incluso es terapéutico. La frustración, que no siempre es negativa, está muy relacionada con la programación que le otorgamos, unos avanzan más, otros menos. Intentamos siempre ir a más.
No emplearía la palabra frustración, sí más desencanto, principalmente porque no existen los suficientes recursos para acoger a los que desearíamos. Si hubiera más empleo, muchos más podrían ocupar esos puestos.
¿Vuestros rangos de edades son…?
Tenemos desde jóvenes, aquellos que han agotado la etapa escolar, hasta personas de avanzada edad. Suelen incorporarse a los veintiún años, a veces antes.
En teoría la edad de ‘jubilación’ son los sesenta, pero muchos continúan con nuestros servicios, por no disponer de recursos.
«En teoría la edad de ‘jubilación’ son los sesenta, pero muchos continúan con nosotros al no disponer de recursos»
¿Cómo es un día a día en el centro?
El horario de atención es de 9 a 16:30 horas, aunque el servicio de transporte es media hora antes. Ya en el centro comenzamos con los talleres laborales, actividades deportivas, cognitivas, creativas -pinturas y manualidades, principalmente-, danza…
¿Hacéis también teatro?
No, pero sí me gustaría nombrar la preciosa experiencia que nos regalaron ‘Els Teatrer’s’, compañía de teatro amateur de Crevillent. Nos invitaron a participar en una de sus obras.
Así, doce de nuestros chicos subieron al escenario, ataviados con vestimenta de cada una de las comparsas de Moros y Cristianos de Crevillent.
Debió ser un momento emotivo.
Irrepetible, de los mejores de sus vidas.



















