La reivindicación del soterramiento de las vías ferroviarias a su paso por nuestro casco urbano vuelve a situarse en el centro del debate municipal con un movimiento que marca un antes y un después. El Ayuntamiento ha planteado formalmente su disposición a asumir hasta el 20% del coste total de la actuación, un compromiso que se apoyará en el saneamiento económico de las cuentas locales y que se proyecta a partir del año 2027.
Desde el consistorio se entiende que este gesto busca desbloquear una demanda histórica que arrastra más de cuatro décadas de reivindicaciones vecinales. La propuesta municipal será trasladada a todas las administraciones implicadas, es decir Generalitat Valenciana, Gobierno de España y ADIF, con el objetivo de construir un marco de financiación compartida que permita avanzar hacia una solución definitiva.
Una barrera histórica
Durante años, el paso de las vías ha sido señalado como una fractura urbana que condiciona la seguridad, la movilidad y la cohesión del municipio. El Ayuntamiento recuerda que, además de su impacto diario, la infraestructura ha tenido consecuencias especialmente graves durante episodios de lluvias intensas, actuando como una barrera que dificulta la evacuación del agua y aumenta la inundabilidad de barrios como Alfalares y San Jorge.
Esta barrera acrecentó más si cabe la gravedad de la tragedia sufrida durante la dana, ya que la barrera artificial generada por el paso a nivel y sus muros, supuso un agravio extra durante las peores horas de la riada.
En este contexto, el alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, subraya que el problema no es nuevo, pero sí lo es el momento político. “Ha habido muchos movimientos que parecían puntuales cuando ocurría alguna desgracia, pero ahora en las últimas semanas se han producido reuniones y contactos reales para avanzar”, afirma, aludiendo también a los encuentros mantenidos con el Ayuntamiento de València para coordinar planteamientos técnicos y jurídicos.
«Es el momento de que todas las administraciones asuman su responsabilidad y se comprometan con una solución definitiva» J.R. Adsuara
Compromiso económico
La clave del nuevo impulso reside en la voluntad municipal de cofinanciar la obra. Según explica el alcalde, “una de las apuestas que se ha hecho para que se vea que esto hay que sacarlo adelante es el compromiso de cubrir hasta el 20% con fondos municipales”. Desde su punto de vista, esta decisión pretende despejar cualquier duda sobre la implicación local y situar el debate en el terreno de la voluntad política.
Adsuara insiste en que existen líneas de financiación europeas que permitirían articular esta aportación. “Nosotros vamos a poner el 20%. Hay muchísimas líneas de financiación en Europa y vamos a instar también a la Generalitat para ver cómo podría cofinanciar esta partida”, señala, defendiendo que, con este escenario, ya no se podría justificar la paralización por motivos económicos.
En este escenario, ya no se podría justificar la paralización por motivos económicos
Coordinación institucional
Paralelamente, el Ayuntamiento ha iniciado contactos formales con el resto de las administraciones. La intención es mantener reuniones tanto con responsables de la Generalitat Valenciana como del Gobierno central para conocer el grado de compromiso real de cada institución y abordar la actuación de forma coordinada.
En este sentido, el alcalde reconoce las dificultades existentes. “Si el Ministerio ignora València con soterramientos como el del Parque Central o Serrería, imagínate Alfafar”, lamenta, al tiempo que explica que esta situación ha llevado a unir esfuerzos jurídicos con otros municipios afectados. Para Adsuara, la falta de respuesta a informes técnicos sobre tráfico, accesibilidad o ruido evidencia un problema de fondo.
Durante años, el paso de las vías ha sido señalado como una fractura urbana que condiciona la seguridad, la movilidad y la cohesión del municipio.
Seguridad y salud
Más allá de la movilidad, el Ayuntamiento pone el acento en la seguridad. Desde el consistorio se recuerda que el soterramiento permitiría eliminar una infraestructura que ha provocado numerosas víctimas mortales a lo largo de los años, una realidad que sigue pesando en la memoria colectiva del municipio.
El alcalde va más allá al vincular la situación ferroviaria con la salud mental de los vecinos. “Cada día crecen los casos de ansiedad y depresión de las personas que viven lindando con la vía”, explica, destacando que Alfafar presenta un nivel alto de riesgo de accidente ferroviario. Además, recuerda que la estación del municipio es la única de España situada en una curva, lo que incrementa la peligrosidad.
Apuesta estratégica
Desde el gobierno local se considera que el actual contexto puede ser determinante. “El Ayuntamiento de Alfafar da un paso al frente para proteger a sus vecinos. Ahora es el momento de que todas las administraciones asuman su responsabilidad y se comprometan con una solución definitiva”, afirma Adsuara, apelando a una respuesta conjunta y sostenida en el tiempo.
El planteamiento municipal no se presenta como una exigencia aislada, sino como una apuesta estratégica por la seguridad, la cohesión urbana y la prevención de riesgos futuros. Con la oferta de cofinanciación sobre la mesa, Alfafar busca situar el soterramiento en una nueva fase, en la que las decisiones ya no puedan aplazarse indefinidamente.



















