Entrevista > Luis Ivars / Músico (Alicante, 14-septiembre-1960)
Hace ya unas cuantas décadas que Luis Ivars se dedica a esto de la música desde muchas de sus vertientes. De joven deambulaba por el pop-rock, el jazz o el funky en grupos como ‘Mediterráneo’ o ‘Danza Invisible’, mientras que ahora participa en investigaciones históricas sobre los inicios musicales de la humanidad. Sin embargo, quizás aquello que más ha caracterizado su carrera sea su vinculación al cine.
Desde los años noventa este músico alicantino ha compuesto innumerables bandas sonoras para películas, documentales y cortometrajes. Ahora acaba de recibir su cuarta nominación a los Premios Goya por su canción ‘Caminar el tiempo’ para la película ‘Parecido a un asesinato’.
Un tema cantado por Blanca Paloma que compuso en colaboración con la propia cantante ilicitana y José Pablo Polo. Las tres veces anteriores se quedó sin estatuilla. Este 28 de febrero en Barcelona sabremos si a la cuarta va la vencida.
«Pasé mi infancia en el antiguo cine club de la calle Calderón donde trabajaba mi abuelo»
¿Por qué te dio, hace ya unos cuantos años, por especializarte en música para cine?
A mí siempre me ha gustado mucho el cine. Ya de niño me veía unas cuatro películas a la semana, porque mi abuelo trabajaba de proyeccionista en un cine club de la calle Calderón. Me pasaba allí todos los fines de semana viendo pelis de dibujos, del oeste, de romanos, etc. Muchas de ellas tenían bandas sonoras impresionantes, y a veces volvía a mi casa silbándolas junto a mi abuelo.
Luego durante unos veinticinco años tuve mi época de rock star, por decirlo de una forma simpática (risas), pero aquello era agotador con giras interminables. Así que de pronto empezó a surgirme el gusanillo de trabajar en el cine.
Tu primera obra cinematográfica fue para una película sobre Tabarca, ¿no?
Sí. Tras realizar algunos cortometrajes para Domingo Rodes, trabajamos juntos para la película ‘Tabarka’ de 1996. Aquella fue mi primera gran oportunidad y creo que no la desaproveché. La crítica la consideró como la mejor banda sonora del año, aunque evidentemente aún éramos muy novatos como para poder pensar en pelear por los Goya. Fue una tarjeta de presentación que me sirvió para caminar fuerte en este mundillo.
«Nuestra canción está hecha para influir en la trama, y no solo para los títulos de crédito»
Muchos años más tarde, ¿cómo te ha surgido esta oportunidad de trabajar con Blanca Paloma?
Tanto el director como el productor de ‘Parecido a un asesinato’ coincidieron en que yo era la persona adecuada para hacer la banda sonora. Queríamos una canción que no fuera simplemente para los títulos de crédito, sino que de verdad tuviera influencia en la trama.
El caso es que para cantarla pensé tanto en Blanca Paloma como en su hermana Sara Ramos, con quien ya había trabajado para un cortometraje. Además, ambas son de la terreta, y yo siempre he sido muy de darle marcha a los alicantinos (risas).
Luego resultó que Sara estaba en otras circunstancias profesionales, pero Blanca sí entró a tope. Vimos la película juntos, y le impresionó tanto que esa misma tarde ya estábamos trabajando para componer la canción. De hecho, la hicimos en una semana, también con la colaboración de José Pablo Polo para la letra. Ha sido fantástico trabajar con ella, y le ha dado un gran subidón artístico al tema.
De hecho, la única nominación de ‘Parecido a un asesinato’ ha sido para vuestra canción. Parece que es lo que más ha gustado de la película, ¿no?
En realidad, la canción es una continuación de la banda sonora, que también creo que ha gustado bastante e incluso me han dicho que anduvo cerca de entrar entre las nominadas. Está arreglada con ese mismo estilo vaporoso, electrónico y abstracto.
«Estoy componiendo la música que amenizará las visitas de la Cova de l’Or»
¿Qué posibilidades tenéis de ganar el Goya? ¿Se puede derrotar a la tan poderosa familia Flores con su nominación por ‘Flores para Antonio’?
Curiosamente yo fui una de las últimas personas que compartió escenario con Antonio Flores. Fue en un local de Madrid donde mi grupo Boogie Children organizamos una jazz session. Siempre me pareció un espíritu lleno de vida, y por eso me quedé helado cuando recibí la noticia de su fallecimiento apenas unos diez días después.
Pues si ya sería duro enfrentarse solo al gran Antonio… imagínate a todo el clan Flores (risas). Aunque creo que ellos ya tienen mucho ganado en la vida, y de hecho posiblemente van a llevarse el Goya al mejor documental. ¿Así que para qué necesitan dos? (risas).
Sinceramente estoy convencido de que nuestra canción es la mejor de las nominadas. Sobre todo, porque es totalmente cinematográfica, es decir hecha para una película y no para los títulos de crédito como se suele hacer en Hollywood para vender discos. Es un tema que incluso dice cosas del personaje que no se cuentan en la trama. Así que creo que tenemos posibilidades.
¿Tienes actualmente algún otro proyecto entre manos que nos puedas contar?
Se podría decir que he empezado este 2026 en el 30.000 a.C (risas), dado que ahora mismo estoy colaborando para dos nuevos museos de la Prehistoria. Porque otra de mis especialidades, quizás más desconocida, es la música de la Antigüedad.
Por un lado, estoy trabajando con los arqueólogos Enrique Baquedano y Juan Luis Arsuaga para la próxima inauguración de un museo en Madrid sobre la excavación neandertal que se ha encontrado en La Pinilla.
Y mi otro trabajo es para un lugar mucho más cercano. Me refiero a la Cova de l’Or, toda una joya del neolítico alicantino al norte de la provincia que se está adecuando para su visita. Estoy componiendo la música que acompañará a sus visitantes.




















