Entrevista a Carlos Luís Mundina Gómez / Concejal de Limpieza y Recogida de residuos (Moncada, 5-mayo-1966)
València ya está en Fallas y, tras el telón de pólvora y música, se despliega un operativo titánico para que la ciudad amanezca impecable cada mañana. Para ello el consistorio ha blindado los servicios extraordinarios para las Fallas de 2026.
Con un presupuesto que ha crecido cerca de un 50% desde el inicio de la legislatura y un despliegue de 1.800 operarios en momentos punta, el desafío no es solo recoger residuos, sino desinfectar y devolver la convivencia a cada barrio.
En esta conversación Carlos Luis Mundina nos desgrana la nueva ordenanza, desde sanciones de hasta 3.000 euros hasta la apuesta por la sostenibilidad en los casales.
«En días punta tendremos picos de hasta 1.800 operarios en la calle, lo que supone duplicar los turnos normales»
Ante un ambiente tan festivo no puede faltar lo que nadie ve, la limpieza. ¿Qué supone para la gestión municipal coordinar esta labor durante unas fiestas tan masivas como las Fallas?
La limpieza y mantener la ciudad en condiciones es una parte ingrata pero totalmente necesaria, ya que toda fiesta lleva aparejadas otras cosas. Ya teníamos muy perfilado y avanzado el plan de limpieza y los servicios extraordinarios que programamos todos los años con motivo de las Fallas.
«Los camiones cisterna realizan baldeos tras cada actividad masiva para eliminar cualquier rastro de suciedad o malos olores»
¿Podría detallarnos cómo es el dispositivo para los diferentes actos como mascletàs o entradas?
En los actos de la mañana, como la despertà y la entrada de bandas, tendremos unas 51 personas en la zona de la Plaza del Ayuntamiento. Hemos incrementado dieciséis operarios sobre el servicio ordinario y contaremos con siete máquinas, incluyendo barredoras, lavaceras y camiones cisterna. Instalaremos treinta parejas dobles de papeleras de 120 litros sujetas a farolas, para dar tratamiento a la mayor asistencia de gente.
«Todos los medios disponibles trabajarán a pleno rendimiento»
¿Cuáles son las fechas clave donde la intensidad del servicio de limpieza será máxima en toda la ciudad?
El dispositivo propiamente dicho va del 1 al 20 de marzo, con refuerzos específicos para la mascletà diaria en la Plaza del Ayuntamiento. Los refuerzos más intensos empiezan los fines de semana previos y, a partir del 13 de marzo, mantenemos la máxima intensidad hasta el día de San José. En ese periodo, todos los medios disponibles trabajarán a pleno rendimiento.
Se vuelve a contar con furgonetas polivalentes. ¿Qué papel juegan en las zonas donde el acceso está restringido por carpas o cortes de calle?
Este año contaremos con unas cincuenta furgonetas polivalentes, que son fundamentales porque pueden entrar en lugares con accesibilidad difícil por los cortes de calle o carpas.
Recogen todo lo producido después del mediodía, especialmente los residuos que la restauración deposita en las zonas de las islas de contenedores. Fue una novedad del año pasado que ahora mantenemos y ampliamos.
¿Por qué se ha decidido endurecer las sanciones por realizar necesidades fisiológicas en la vía pública en la nueva ordenanza?
Hemos modificado la ordenanza para subir las sanciones hasta los 3.000 euros por hacer necesidades en la calle. Sin embargo, no podíamos prohibirlo sin ofrecer alternativas, por lo que hemos aumentado el número de baños portátiles para que la gente los utilice. Queremos que la policía actúe si pilla a alguien haciendo lo que no debe en cualquier momento del año.
«Tendremos un incremento de personal en toda la ciudad»
En años anteriores ya han apostado por aumentar este tipo de inodoros, ¿contaremos con muchos más este 2026?
El incremento está un poco limitado por el espacio físico disponible. No sirve de nada poner cientos de baños en una avenida vacía, hay que ubicarlos donde está la gente y ya nos queda poco espacio libre para situarlos. Aun así, exigimos por bando que las comisiones falleras también instalen baños en sus espacios acotados.
¿Cómo se aborda la desinfección de las zonas con mayor acumulación de personas y restos de pólvora o comida?
Es un trabajo arduo, especialmente en los ejes del Ensanche, Ciutat Vella o la Roqueta, donde hay más concentración fallera. Contamos con lavaceras, hidrolimpiadoras y barredoras que utilizan productos desinfectantes. Además, los camiones cisterna realizan baldeos tras cada actividad masiva para eliminar cualquier rastro de suciedad o malos olores.
¿Y para los puntos de más difícil acceso?
Para esos puntos donde las lavaceras no llegan, el año pasado probamos con operarios que llevan mochilas desinfectantes a pie y este año lo desarrollaremos más. Aunque la mayor parte de la ciudad es accesible para vehículos de distinto tamaño, en Fallas hay sitios donde solo se puede entrar de forma manual para garantizar la limpieza.
¿Se reparte el esfuerzo de limpieza de forma equitativa por todos los distritos y barrios de València?
La ciudad está dividida en tres zonas: norte, sur y Poblats Marítims, con tres contratas diferentes repartidas geográficamente. Aunque el mayor refuerzo se nota en la zona sur por la Plaza del Ayuntamiento y los ensanches, el incremento de personal es en toda la ciudad. En días punta tendremos picos de hasta 1.800 operarios en la calle, lo que supone duplicar los turnos normales.
Suponemos que más actuaciones también vendrán acompañadas de más inversión.
Hemos ido subiendo el presupuesto de forma constante. En 2023, con el anterior equipo, era de 1,9 millones; en 2024 lo subimos a 2 millones y en 2025 alcanzamos los 3,1 millones de euros. Para 2026 la inversión no será menor; estamos subiendo el presupuesto más del 50% respecto a lo que se invertía al inicio de la legislatura.
«Queremos que las propias Fallas nos ayuden a separar en origen»
¿Colaboran las propias comisiones para mejorar la retirada de residuos?
Presentamos una campaña con Ecoembes para facilitar contenedores de envases y papel-cartón en los propios casales o carpas. Se denomina el ‘Racó del Reciclatge’ y ya se han adherido 250 comisiones. Queremos que las propias fallas nos ayuden a separar en origen para que los productos lleguen a las plantas de reciclaje en mejores condiciones de reutilización.
Este es un trabajo que se realiza durante todo el año, ¿se trabaja a diario por la concienciación vecinal?
Durante todo el 2025, hemos tenido tres furgonetas realizando más de 1.100 acciones de concienciación e información por los barrios. Salimos a la calle unos 260 días al año, acudiendo a mercados y trabajando con asociaciones de vecinos. El objetivo es explicar la importancia de separar en casa y para ello facilitamos incluso utensilios y depósitos a los ciudadanos.
¿Reflejan los datos oficiales un avance real en los niveles de reciclaje de la ciudad de València?
Sí, hemos avanzado casi un punto en la separación global, situándonos cerca del 34,5%. Entre 2024 y 2025 hemos experimentado crecimientos del 9% en toneladas de envases y papel-cartón. Esto va acompañado de un descenso de las toneladas de la fracción resto, que es donde se tira todo aquello que no se sabe dónde reciclar.
¿Ha influido la extensión del servicio de recogida ‘puerta a puerta’ en estos buenos resultados de reciclaje?
Resulta fundamental. En 2023 apenas había mil establecimientos acogidos y ahora superamos los 2.300 en toda la ciudad. Con el puerta a puerta en hostelería y comercio evitamos que se colapsen los contenedores de las islas, que quedan libres para el vecino. Además, el papel y cartón recogido así es de mucha mayor calidad porque no se mezcla con otros residuos.
Meses atrás presentaron nuevos ecoparques móviles. ¿De qué manera facilitan al ciudadano el reciclaje de pequeños electrodomésticos?
Los nuevos modelos que presentamos con la alcaldesa son mucho más accesibles, con una cota cero que despliega el acceso. Están mejor organizados para recoger baterías, cables, tostadoras o sartenes. Dan otra visión al ciudadano que se acerca a llevar restos de uso doméstico que no se pueden tirar en los contenedores normales de orgánica o envases.
¿Cómo ha afectado el crecimiento poblacional de València a la planificación de los servicios de limpieza?
La ciudad ha crecido mucho, estamos ya en 842.000 habitantes, cuando hace pocos años estábamos en unos 50.000 menos. Gestionar los residuos de tanta gente requiere más medios. Es un reto constante porque, aunque el reciclaje sube, el volumen total de población genera más necesidades de recogida y mantenimiento en todos los barrios.
También ha aumentado la recogida de muebles y enseres. ¿Qué estrategia se sigue para fomentar este crecimiento?
Informamos mucho sobre la APP del 010 y los canales de la web municipal para avisar antes de bajar los trastos. El número de toneladas de enseres retirados ha crecido un 16% respecto a 2024. Esto evidencia que la gente está renovando más el mobiliario de casa o haciendo pequeñas reformas, y nosotros debemos estar ahí para retirarlo de forma adecuada.
¿Se muestra el Ayuntamiento exigente con las contratas cuando detectan que el servicio no cumple con lo estipulado?
Mucho. Si no cumplen, las sancionamos. En 2021 solo se levantaron tres actas de infracción, mientras que en 2024 llegamos a las setenta. No es una obsesión, pero no vamos a pasarles ni una porque la ciudadanía no se lo merece. Hay disponibilidad para servicios urgentes, pero también exijo rigor en su trabajo diario.
«Hemos modificado la ordenanza para subir las sanciones hasta los 3.000 euros por hacer necesidades en la calle»
Semanas atrás hubo una modificación de la ordenanza de limpieza. ¿En qué se basa la necesidad de adaptar la antigua que data del año 2009?
Llevábamos con una norma muy desfasada tras ocho años del anterior gobierno. Necesitábamos acomodarla a las nuevas leyes estatal y autonómica de residuos y economía circular de 2022. Había que actualizar las exigencias por la propia evolución de los años, y el personal de la casa trabajó intensamente para modificarla sin necesidad de asistencia externa.
¿Cómo se han clasificado ahora las infracciones para que el procedimiento sancionador sea más coherente?
Ahora tenemos una tipificación clara entre leves, graves y muy graves. Por ejemplo, hacer un grafiti en una pared puede ser una infracción grave de 1.500 euros, pero si se hace en un bien protegido, pasa a ser muy grave de 3.000 euros. También hemos incluido cosas que antes no se contemplaban, como la limpieza de los orines de las mascotas.
Volviendo a las Fallas. ¿Qué iniciativas se pondrán en marcha durante las mascletàs para evitar que el suelo se llene de pequeños residuos?
Como novedad, este año facilitaremos bolsitas desde los primeros días en el entorno de la plaza para que la gente deposite ahí sus desperdicios. El año pasado solo lo hicimos los últimos días, pero ahora queremos que desde el principio se pueda tirar ese pequeño residuo. También sancionaremos a quien fuerce contenedores para sacar basura y dejarla fuera, algo que ocurre a veces.
¿Qué llamamiento final hace de cara a estas Fallas?
El mejor residuo es el que no se recoge, es decir, el que somos capaces de no generar o de depositar correctamente. Son días de fiesta con mucha gente en la calle, pero el pequeño gesto de desplazarse tres metros hasta una papelera marca la diferencia.
Pido que seamos conscientes de que no estamos solos en la vía pública y de que lo que no harías un día normal al mediodía, no lo hagas tampoco de madrugada.



















