Entrevista a Enric Pastor / Autor de la guía didáctica y responsable de las visitas escolares al casco histórico (València, 1974)
Acostumbrado a trabajar con titulares, noticias y proyectos de futuro como jefe de prensa del Ayuntamiento de La Nucía, Enric Pastor dedica desde hace más de dos décadas una parte fundamental de su tiempo profesional a mirar hacia atrás.
Hace veintitrés años aceptó el reto que le propuso la Concejalía de Educación: diseñar y coordinar una actividad extraescolar que permitiera a los escolares conocer el casco antiguo del municipio y comprender que las calles, edificios y plazas que hoy forman parte de su día a día no siempre fueron como las ven ahora.
Aprender por la curiosidad
Así nació una iniciativa pedagógica que ha ido creciendo con el paso del tiempo y que hoy se apoya en una guía didáctica propia, elaborada por el propio Pastor, pensada específicamente para alumnos de Segundo de Primaria.
Como objetivo no está únicamente enumerar fechas o señalar monumentos, sino despertar la curiosidad, provocar preguntas y generar ese momento de sorpresa cuando los niños descubren, por ejemplo, que hasta 1960 no había agua corriente en las casas o que hubo un teatro y una biblioteca en una La Nucía muy distinta a la actual.
Secretos a simple vista
El recorrido combina documentación histórica (desde los estudios del cronista oficial hasta archivos fotográficos) con la tradición oral transmitida por abuelos y vecinos. De este modo, la historia local deja de ser algo abstracto para convertirse en relato cercano.
Las hornacinas con santos que protegían las antiguas entradas del pueblo, la iglesia levantada por fases según los recursos disponibles o la tradición de los picapedreros que trabajaron en obras emblemáticas de la provincia permiten entender que el patrimonio no es solo arquitectura, sino identidad colectiva. En definitiva, un paseo que enseña que conocer el pasado es la mejor manera de valorar el presente.
Por tu trabajo como jefe de prensa del Ayuntamiento de La Nucía, tu labor está muy pegada a la actualidad y, en ocasiones, al futuro por aquello de dar a conocer los proyectos que permitirán crear nuevas infraestructuras o servicios. ¿Por qué te metes en esto de las visitas al casco histórico? ¿Por despejar la mente y cambiar de aires?
Hace veintitrés años me lanzaron el guante desde la Concejalía de Educación. Estaban pensando, desde los colegios de La Nucía, hacer una actividad extraescolar que consistiera en visitar el casco antiguo, el núcleo histórico, y conocer la historia del municipio, así como sus principales monumentos.
«Muchas cosas que damos por hechas no siempre estuvieron ahí»
Cuando paseamos por el centro de La Nucía podemos cometer el error, como en cualquier pueblo o ciudad, de pensar que lo que vemos siempre fue así y siempre estuvo ahí. Esta actividad viene a enseñarnos lo contrario.
Así es. Esta actividad a mí también me ha venido muy bien porque, como dices, daba por hecho a muchas cosas.
Luego, estudiando en los libros del cronista oficial Miguel Guardiola y también, por qué no decirlo, en la tradición oral de La Nucía, preguntando a mi abuela y a gente de otras generaciones, he ido conociendo muchas anécdotas y curiosidades que aplicamos en este recorrido histórico para hacerlo más atractivo a los niños y niñas de Segundo de Primaria.
«Hasta 1960 no había agua corriente en las casas de La Nucía»
Después de tantos años de experiencia, ¿cuál es el mayor ‘¡wow!’ que despierta el casco histórico de La Nucía en los alumnos participantes?
Les sorprende mucho cuando llegamos al lavadero y les informas que hasta el año 1960 no había agua corriente en las casas de La Nucía. Lo que decíamos antes: en nuestras casas no siempre hubo grifos, lavadoras…
La vida era muy distinta entonces y eso les obliga a hacer un gran trabajo de abstracción porque nosotros, nuestra generación, todavía hemos tenido el relato directo de nuestros abuelos o nuestros padres. Pero ellos no. Son relatos directos que ya se pierden.
«Hay que explicar a los alumnos el contexto histórico y compararlo con la actualidad»
En la unidad didáctica, a través de las fotos, también se cuenta la realidad social de la época: las mujeres haciendo las cosas de la casa y los hombres, trabajando. ¿Los niños perciben esa realidad de entonces?
Hay que explicarles cómo era el contexto histórico de la época y los roles que tenían entonces los hombres y las mujeres y compararlos con los que tienen la actualidad.
«Al principio, la primera biblioteca estuvo en el edificio conocido como ‘El chalet’»
Una cosa que me ha llamado poderosamente la atención, al revisar la guía didáctica, es la existencia, ya en años muy remotos, de instalaciones culturales como el Teatro Alcazar. Insisto: debemos pensar en La Nucía de principios del siglo XX, no en la actual.
La primera biblioteca de La Nucía estuvo situada en el edificio conocido popularmente como ‘El chalet’ que se ubicaba donde hoy está el Juzgado de Paz.
Eso era de una familia que emigró a Marruecos, a una ciudad que se llama Alcazarquivir (Ksar el Kebir). Cuando volvieron, además de construir el chalet, que era su vivienda particular, construyeron el Teatro Alcázar, que era un teatro de color amarillo que daba a la carretera. Ese edificio existió hasta el año 2002.
«En el casco antiguo hay cuatro santos que marcaban las entradas del pueblo»
Supongo que, además de lugares y edificios tangibles, también abordas cuestiones relativas a la cultura o las tradiciones.
Hay poca gente que sabe que dentro del casco antiguo de La Nucía tenemos cuatro santos que están en otras tantas casas particulares y que nos marcan las antiguas entradas del municipio.
La Nucía nace como pueblo en 1705, a principios del siglo XVIII, y no da tiempo a hacer una muralla ni nada. En ese siglo XVIII tuvimos la pandemia de la peste y murió mucha gente. Por ello, lo que se hace es colocar a esos santos en las entradas del municipio para bendecir y proteger a la población ante la enfermedad.
Ahora, tenemos la suerte de que esos santos todavía se conservan. Y la gente, pese a que hace reformas de su casa, respetan esas hornacinas. ¡Ojo! Son casas particulares y seguramente alguno de los propietarios ni siquiera sea creyente, pero han heredado el santo y la tradición de sus padres y lo respetan.
¿Cuáles son esos santos?
San Vicent, que marcaba la entrada a la gente que venía de Altea. Santa Teresa, para los que venían del campo del Planet. Sant Antonio, que está junto al lavadero y que marcaba la entrada de la gente que venía de Callosa y del Río. Y San José, que está en la plaza Sant Josep y marcaba la entrada a los que venían de Polop y del valle de Guadalest.
Siempre me ha parecido que, para el tamaño que pudiera tener La Nucía en su momento, se construyó una iglesia desproporcionadamente grande. ¿Hay algún motivo para ello?
La iglesia también data de principios del siglo XVIII y lo que poca gente sabe es que no se construyó todo de una vez. Primero, la iglesia estaba separada del campanario porque claro, entonces las obras se hacían según el dinero que había. En aquel momento, la puerta principal era la que hoy en día da hacia El Xato.
Luego, ya se terminó con su aspecto actual. En realidad, no es tan grande como parece, pero al estar proyectada por la espectacular escalinata, parece mucho más grande de lo que realmente es.
Y la iglesia, como tantos otros edificios, guarda un secreto en sus muros.
La Nucía era un pueblo de picapedreros, de gente que trabajaba la piedra. Y la gente dirá: ¿y eso de dónde viene? Si vamos a la actual Ciutat Esportiva Camilo Cano, vemos que hay una montaña que se llama La Serreta y que allí hay una cantera con piedra amarilla.
Esa cantera se explotó durante mucho tiempo e hizo que en La Nucía hubiera muchos picapedreros.
«La fachada del Teatro Principal de Alicante está hecha por picapedreros nucieros»
Profesionales de gran fama, además.
Eran reclutados por su gran maestría o su buen hacer en otras zonas de España con canteras como Cataluña o Murcia. Y también fueron requeridos para hacer obras emblemáticas de la provincia Alicante.
Poca gente sabe que la fachada del Teatro Principal de Alicante, que es del mismo color que nuestra iglesia, está realizada por nucieros. También las famosas escaleras del Instituto Jorge Juan de Alicante, que es otro icono patrimonial de nuestra provincia.
El casco histórico, como el resto del municipio, también cambia con los años. Dentro de no muchos estará ya inaugurado el nuevo Museo Etnológico y de la Festa. Supongo que será una gran herramienta para esta actividad y que os obligará a cambiar la guía didáctica.
Correcto, creo que dentro de esta actividad lo visitaremos porque está en la plaza, dentro del recorrido que hacemos y valdrá mucho la pena.
Es una actividad escolar, pero me parece algo muy parecido a lo que podría ser una visita turística y, además, muy interesante.
Te voy a contar una anécdota muy bonita relacionada con eso. Sucedió un lunes en una de las visitas que he realizado con los alumnos del San Rafael y del Muixara: resulta que estaba por la zona un matrimonio de Ciutadalla, en Menorca, visitando el casco antiguo. ¿Y qué hizo ese matrimonio? Pues se unió a la actividad y también participó y realizó muchas preguntas.
Hemos hablado de todo lo que veis en la superficie, pero dentro de no tanto tiempo también se va a poner en valor en La Nucía su subsuelo, con esa galería subterránea que forma parte de la ruta del agua. Supongo que también será un elemento interesante para esta actividad.
El casco antiguo está atravesado por una galería subterránea que se construyó para pasar una tubería y llevar agua a Benidorm. Empieza en Porvilla, justo a las faldas del auditorio; atraviesa todo el casco antiguo, y sale a la altura de la Favara.
Como bien has dicho, será una de las primeras fases de la Ruta del Agua y con ella tendremos la oportunidad de unir lo patrimonial y cultural con la aventura y un poquito de emoción.



















