Entrevista a Lorena Figueres / Tricampeona de Europa y bicampeona del mundo en pádel senior (Gandia, 31-marzo-1976)
Desde las pistas locales hasta los escenarios internacionales más exigentes del pádel senior, la gandiense Lorena Figueres se ha convertido en sinónimo de excelencia, constancia y amor por la actividad física. Aunque su carrera deportiva comenzó con el tenis, lleva aproximadamente treinta años jugando a esta relativamente nueva actividad.
Con un enorme palmarés, ha sido diez veces campeona de la Comunitat Valenciana, donde es seleccionadora de la Federación, y una vez campeona de España por equipos. Además, ganó, junto al resto de la selección nacional veterana, el Mundial de Pádel Senior de 2022, que se disputó en Las Vegas y el de 2024, que fue en La Núcia (Alicante).
Por si fuera poco, ha sido tres veces campeona de Europa, habiendo conseguido su último título a finales de 2025, en la FIP Seniors Padel Cup de València. Tras años de dedicación, sus esfuerzos le han consolidado como todo un icono del panorama deportivo local.
Cuéntanos, ¿cuáles fueron tus primeros pasos dentro de esta actividad?
El pádel no lleva muchos años jugándose en la Comunidad Valenciana, de modo que no es algo que haya hecho siempre. Empecé compitiendo en tenis en Gandia, deporte en el que destaqué desde pequeña. Con once años me fichó el Club de Tenis València y estuve allí hasta los dieciocho.
¿Por qué ese parón en tu carrera deportiva?
Tuve que decidir si quería seguir estudiando o dedicarme solo al tenis, y me decanté por lo primero. Unos años más tarde, sobre el 98, una amiga de Madrid me habló del pádel, que por aquel entonces comenzaba a jugarse allí. Yo continuaba haciendo mucho ejercicio e interesándome por los deportes de raqueta, así que me animé a probarlo.
«Ahora este deporte es profesional y bastante más físico que cuando empecé»
¿Cuándo empezaste a sentir que eso sí era lo tuyo?
Me enganché porque lo veía como algo lúdico y no como una obligación, que es lo que me pasó con el tenis. Eso sí, le cogí el truco rápido porque venía de este último, como casi toda la gente de mi generación que lo practica. Poco a poco empecé a jugar torneos y a meterme en el circuito profesional.
Si el pádel hubiera tenido entonces la presencia que tiene ahora, ¿crees que lo habrías elegido antes que el tenis?
La verdad es que no lo sé. Hubo un momento en el que ni me planteaba si el tenis me gustaba o no, simplemente competía sin cuestionarme nada. Al final, dejó de ser una afición y empezó a pesar. Esto es diferente, menos sacrificado y mucho más social. Para mí, siempre ha sido y sigue siendo un pasatiempo divertido.
«Es difícil expresar con palabras lo que sentí durante el mundial de Las Vegas»
Entre tus muchos logros, has sido tres veces campeona de Europa y dos veces campeona del mundo con la selección española. ¿Qué título recuerdas con más cariño?
El Mundial de Las Vegas, que fue el primero que jugué, marcó un antes y un después en mi vida. No solo acababa de ser seleccionada, sino que, además, viví la experiencia de irme con todo el equipo a Estados Unidos, estar en un sitio que no conocía, etc. Es muy difícil expresar todo lo que sentí con palabras.
Imagino que cuando te llamaron para preguntarte si querías formar parte del equipo viviste un momento muy emotivo, ¿verdad?
Me dejó un poco descolocada. Dije que sí inmediatamente y luego empecé a llamar a todo el mundo: a mis padres, a mis amigos, etc. Para mí el mérito no es ganar las competiciones, sino saber que te han escogido de entre muchas otras buenas jugadoras para formar parte de la selección.
¿Cómo se prepara alguien física y mentalmente para un Mundial?
En mi caso, ya había dejado de competir a nivel absoluto y además me acababan de operar de la rodilla dos veces. Cuando me llamaron, me puse en contacto con un entrenador y con un nutricionista para llegar en las mejores condiciones posibles. Quería estar tranquila sabiendo que había hecho todo lo que estaba en mi mano para rendir bien.
Ahora compaginas el deporte con tu puesto como profesora de Educación Física. ¿Cómo lo gestionas?
Trabajo en un instituto en Oliva y tengo mucha suerte con el equipo directivo, que siempre se ha sentido orgulloso de mi currículum deportivo. La verdad es que me facilitan mucho la asistencia a los torneos, incluso aunque tenga que pasar una semana fuera. Nunca me han puesto ningún problema, ni como jugadora ni como seleccionadora de la Comunidad Valenciana.
¿Dirías que la forma de jugar al pádel ha cambiado mucho desde que este llegó a España?
Sí, sin duda. Ahora es más físico porque se ha profesionalizado, de modo que hay jugadores que viven de esto, entrenan más y están mejor preparados a nivel corporal. Es algo que se nota bastante respecto a hace veinte años.
Últimamente está muy de moda. ¿Crees que, aun así, debería tener más visibilidad?
Se ha vuelto muy popular porque es una actividad muy sociable y no requiere una gran técnica para pasarlo bien. Ahora mismo, es el segundo deporte más practicado del país, contando a la gente que no está federada. Retransmitirlo en directo fue un gran paso y el siguiente sería convertirlo en deporte olímpico, pero todavía queda camino por hacer.
«No basta con el talento, sin esfuerzo y sin constancia no se llega a nada»
Teniendo en cuenta tu experiencia, ¿qué valores piensas que debe tener alguien para competir?
No basta con tener talento. Sin esfuerzo y sin la constancia necesaria para seguir cuando las cosas van mal, no se llega a ningún sitio. Yo lo llamo ‘pico y pala’ y creo que es algo que debería aplicarse a la vida en general, no solo al pádel.
Para acabar, cuando empezaste, ¿te imaginabas llegando tan lejos?
¡Qué va! Llevo casi treinta años jugando y la Federación de la Comunidad Valenciana solo tiene dieciocho. Antes no había torneos por aquí, de modo que para mí era solo una forma de pasármelo bien y estar activa. Al final, más allá de los premios, de este deporte me llevo las experiencias de haber conocido a gente de otras culturas.


















