Los tiempos cambian y lo que a nivel educativo antaño apenas se le daba relevancia, ahora alcanza altas cotas. Nos referimos a la educación integral y el bienestar emocional del alumnado, prioridad del colegio Salesianos San Vicente Ferrer de nuestra localidad.
Una serie de docentes del centro pusieron en marcha el proyecto Sentir, Encontrar, Lograr y Fortalecer (SELF), una iniciativa centrada en el desarrollo de competencias socioemocionales. Al alumnado se le dota de herramientas para reconocer, comprender y canalizar sus emociones de forma positiva y constructiva.
Son varios los reconocimientos recibidos -incluso a nivel nacional-, consolidándose como una experiencia de referencia en innovación educativa. Alejandro Navarro, uno de los profesores, nos expondrá las continuas dificultades a las que hoy se enfrentan los estudiantes.
Al alumnado se le dota de herramientas para reconocer, comprender y canalizar sus emociones
Premiados
En el curso 2024-2025 SELF ya fue seleccionado en la convocatoria de EduCaixa como una de las cien iniciativas educativas más destacadas del país, por su enfoque fundamentado en evidencias y por su impacto en el aprendizaje emocional del alumnado.
Recientemente, a mediados de diciembre, en la categoría de personal docente, el equipo educativo fue premiado por el Consell Escolar de la Comunitat Valenciana. Junto a Navarro, el galardón fue para David Albert, David Miró, Carla Monllor y Carlos Sánchez.
“La propuesta se integra en la filosofía educativa de los Salesianos y responde a la necesidad de ofrecer una formación integral que acompañe al desarrollo académico con habilidades esenciales para la vida”, exponen.
Encontrar implica trabajar la introspección, respiración y meditación guiada para hallarse a sí mismo
Las cuatro dimensiones
Sentir se focaliza en todo lo vinculado a la alfabetización emocional y conciencia de las propias emociones, “todas las actividades en el aula, para conocer las diferentes emociones”, indica Navarro. Para ello emplean el método científico Ruler, comprender cada emoción según la intensidad y lo agradable o desagradable que sea.
Encontrar implica trabajar la parte de introspección, respiración y meditación guiada, “aquello que necesito para hallarme a mí mismo, a un modo más espiritual”. Lograr, por su parte, está relacionado con la autoestima de los propios alumnos, ya iniciada en la etapa de primaria.
“Su exigencia en la autorregulación emocional, tener una estrategia que genere decisiones saludables y les permita ser más efectivos”, resume el actual profesor de inglés.
Fortalecer es una visión más general de la anterior, centrada en el bienestar emocional, “tras un proceso de conciencia, gestión y autorregulación emocional”. Va desde el clima en el aula y la disminución del número de conflictos, hasta la propia regulación de estos.
Para el docente Alejandro Navarro «ahora hay un proceso de salud mental mucho más fuerte que antes»
Una carrera de obstáculos
En opinión de Navarro, el constante acceso a la información y digitalización provoca que los alumnos se enfrenten a una cantidad de estímulos que son una continua carrera de obstáculos. “Hay mucho que procesar, muchísimo estímulo, un gran número de falsos referentes o noticias”, advierte.
“Deben aprender a discriminar, y eso les genera que ya no exista la identidad real, pues viven en una dualidad entre realidad y virtualidad”, lamenta. Sin duda, los valores antes eran más férreos -se llegaba a ellos de un modo más sencillo-, “hoy todo es más complejo”.
Recuerda una de las principales causas de muerte entre los adolescentes, el suicidio. En la actualidad hay un proceso de salud mental, mucho más fuerte que décadas atrás: “el alumno que cuida su mentalidad es capaz de prevenir las conductas de riesgo que le irán viniendo”.
Atender cada individualidad
El docente compara las limitaciones de los jóvenes con una carrera acelerada, porque “tienen que aprender a dar respuesta muy rápido a situaciones que quizás ni siquiera se han planteado”, sin contar con el acompañamiento de una persona más adulta.
De este modo, “donde pongan el foco, en lo que creer o confiar, marcará la diferencia a la hora de ir decidiendo, junto con la propia autonomía y su forma de ser”. En definitiva, tener seguridad sobre quién soy, bajo una escala de valores que les permita ser eficientes en todos los sentidos. “El proceso se complica en una sociedad cada vez más compleja”, sentencia.
Asimismo, se les prepara ante tantas separaciones, para no vivir las nuevas realidades como un trauma, un problema, “sino simplemente para evidencias que los procesos son más complicados y las realidades más diversas”. Determinante por ello es atender a cada alumno en su individualidad.
Soft Skills
Pese a su espíritu esperanzador, Navarro reconoce que la memoria, concentración y atención en clase -las llamadas Soft Skills– hoy es más dificultosa, “también, insisto, por la cantidad de información masiva que reciben”.
Sin hacer en absoluto apología de ‘pantallas no’, “porque la tecnología debe estar al servicio de las personas y nos facilita muchísimo la vida”, hay ciertos procesos que se están adelantando, dejando de lado aspectos más analógicos, como la lectura.
“La clave está en el equilibrio”, concluye, consciente que tienen menos tolerancia a la frustración, como los demás, “porque no todo es instantáneo”.


















